martes, 28 de marzo de 2017

ME GUSTAN CUANDO LLORAN...


Me gusta cuando lloran
las nubes de los cielos,
son gotas saludables
que mojan el cabello.

Pequeñas filigranas
nos dejan en sus besos,
que miman y acarician
temblando nuestros cuerpos.

La magia nos alcanza
y lleva a nuevo vuelo,
por eso en tantos labios
afloran los deseos.

Pasiones que despiertan
galernas en los dedos,
y cientos de caricias
se ofrecen de trofeo.

Me gusta cuando sale
la flor en los almendros,
sembrando de emociones
los campos y senderos.

Son gotas de la lluvia
posadas como un velo,
en ramas primorosas
de frutos y de huertos.

Pequeñas lagrimillas
que vienen a los versos,
cuajadas de suspiros
y ansiosas de los sueños.

Es agua, simplemente,
rocío con el hielo,
cellisca en el otoño
y nieve en el invierno.

"...Me gusta ver la lluvia,
sentir su roce tierno,
y luego desnudarme
y darme un beso eterno..."

Rafael Sánchez Ortega ©
25/03/17

lunes, 27 de marzo de 2017

ME ROBA LA CARICIA DE LA VIDA...



Me roba la caricia de la vida,
el rayo que despunta con el sol,
entonces me detengo y soy consciente
que el mundo es una eterna confusión.

La rosa inmaculada se ha dormido
ajena a los combates y al dolor,
no temas mariposa que en tu vuelo
el cielo se ha teñido de carbón.

Planean las gaviotas en la costa
y danza, en la campiña, el girasol,
ajenas se divierten las muchachas
que ofrecen sus canciones con candor.

Me digo que los sueños son finitos
y tienen una capa de cartón,
que adentro, corazones extasiados
emulan a los ecos del tambor.

Me robas el frescor del camposanto,
las lágrimas ocultas y el perdón,
ignoras que allí dentro los cipreses
hoy lloran con auténtico fervor.

Me quedo sin tus besos y tus labios
y pienso que he perdido la razón,
ignoro por qué va tan despacito
la aguja deliciosa del reloj.

Se paran los segundos un instante
y el niño se transforma en un león,
no teme los vaivenes del destino
y siente la caricia del amor.

Por eso sin cartera y sin chaqueta
el alma no confunde la oración,
bien sabe de los rezos de la tarde,
que un día, en cualquier parte, te entregó.

"...Me robas la ternura del momento,
el verso incandescente de la flor,
y entonces yo me quedo pensativo,
y siento que perdí tu corazón..."

Rafael Sánchez Ortega ©
24/03/17

domingo, 26 de marzo de 2017

PARECE QUE LA LUNA ESTÁ DORMIDA...



Parece que la luna está dormida
y yace en su cunita de cristal,
entonces yo la miro y me sonrío
y paso, sin quererla despertar.

Me gusta su blancura inmaculada,
la cara de inocencia y mazapán,
los pliegues de sus labios y el suspiro
que deja sobre el cielo al respirar.

Hay hombres que le escriben a la luna
y cubren a sus hombros con un chal,
hay otros que la ven, ensimismados,
y dudan si es ficción o realidad.

Yo escribo con renglones muy torcidos
tratando de emular a Peter Pan,
no quiero que la luna se despierte
y vea entre mis versos la verdad.

Parece que seguimos como antaño
viviendo en el segundo y nada más,
no importa que nos duelan las entrañas
tratando de obtener una bondad.

Un poco de ilusión y de cariño,
el trozo de ternura para dar,
la frase y las palabras, que oportunas
nos vibren esa cuerda del timbal.

La tierra que batalla y se desangra,
la lucha de los hombres por el pan,
miserias de otros tiempos y pasados
presentes en el hoy y actualidad.

Termino mi paseo de puntillas
y escribo para ti, mi bello mar,
dejemos a la luna que ahora duerme
soñando con un baile y con un vals.

"...Parece que la luna está dormida,
me dijo una cigarra en su cantar,
no sé si sus ojitos tan preciosos
añoran a la luz de tu fanal..."

Rafael Sánchez Ortega ©
23/03/17

sábado, 25 de marzo de 2017

ME ENCANTABA SALIR EN PRIMAVERA...


Me encantaba salir en primavera
tras los pasos que dejan los recuerdos,
y buscaba las sombras del camino
y la orilla, tranquila, de los huertos.

Muchas veces los campos atendían
el fervor de mis pasos y mis rezos,
y me daban de premio los colores
para el cuadro surgido en unos versos.

Otras veces llegaba al campo santo,
el lugar y descanso de los muertos,
donde crecen, sin pausa, los cipreses,
entre notas sublimes del silencio.

También pienso en los pasos de los hombres,
peregrinos, sin rumbo, de otros tiempos,
y los veo, sin nombre, en los caminos,
por senderos que llegan desde lejos.

Ahora pienso que el tiempo se ha parado,
detenido, quizás, sin un lamento,
y el reloj, que nos resta los segundos,
ha quedado sin fuerzas y durmiendo.

Porque llega, otra vez, la primavera,
y también a las almas esos besos,
los abrazos de luz y de ternura
que nos dejan las nubes y los cielos.

Hoy he vuelto a salir, en esta tarde,
y otra vez, como antaño, me estremezco;
yo sé bien que está aquí la poesía
y hasta siento el siseo de su vuelo.

Y me abraza y me dice "que adelante",
que abandone las dudas y los miedos,
que la vida está llena de esperanza
y unos labios me esperan con su premio.

"...Me encantaba salir en primavera
porque amaba, en la vida, su halo eterno,
y ahora sigo saliendo, todavía,
a sentir el perfume de tu cuerpo.."

Rafael Sánchez Ortega ©
22/03/17

viernes, 24 de marzo de 2017

YA PUEDE OSCURECERSE EL UNIVERSO...


Ya puede oscurecerse el firmamento
durmiendo en su burbuja de cristal,
y pueden las estrellas y la luna
salir de su escondite a pasear.

Es fácil que me duerma yo, de paso,
si bebo las delicias del champán,
pero es la condición de los poetas:
"soñar para encontrar su realidad".

Si un día las cigarras silenciaran
el canto que nos brindan con su paz,
entonces las sirenas llorarían
mil gotas de sus ojos con la sal.

¡Bendita Cenicienta, la del cuento,
que pierde su zapato y nada más,
por culpa de las doce de la noche
y un baile interrumpido a su pesar!

Espero que repiquen las campanas
y baje la escalera el sacristán,
que vuelen las gaviotas por el puerto
y remen los marinos por el mar.

En esta encrucijada de la vida
el junco ya se dobla al vendabal,
los pinos, centenarios, de la costa
doblegan, su melena, al huracán.

No busques compasión en el cuaderno,
si acaso la armadura contra el mal,
los versos van saliendo letra a letra
y escriben sus poemas al azar.

Por eso vuelve pronto para casa,
separa la invención de lo real,
comprende que la vida es importante
y entrégate, por siempre, y de verdad.

"...Ya puede oscurecerse el firmamento
robándome la luz de este fanal,
me queda un corazón enamorado
que ansía tus latidos secundar..."

Rafael Sánchez Ortega ©
21/03/17

jueves, 23 de marzo de 2017

TUS OJOS ME DECÍAN QUE ADELANTE...


Tus ojos me decían que adelante,
que el miedo lo dejara en las espaldas,
que fuera hasta tu lado, sin dudarlo,
y así me entregarías tu coraza.

Y lo hice sin pensar, tú bien lo sabes,
dejé mis carantoñas en tu cara,
te dije muchas cosas en silencio
sintiendo, en nuestros pies, la arena blanda.

La playa nos tendía su regazo,
mojándonos las olas y resacas,
tenían el salitre de los mares
y un halo de misterio con su magia.

Eterna primavera la del ciego
carente de la luz y la esperanza,
es fácil que en un mundo de inocencia
le lleguen los rescoldos de las brasas.

Mi brazo, para ti, era el lazarillo,
mis dedos ese punto al que te agarras,
el puerto donde acaban los recuerdos,
la eterna realidad en que te hallas.

Tus ojos, corazón, querían vida
y solo se encontraban con la nada,
afuera el horizonte azul celeste
dejaba sus añiles sobre el agua.

Mis labios intentaban seducirte,
contarte lo que había y qué pasaba,
decirte que una alegre golondrina
volaba, por el aire, alborotada.

Hablarte de unos niños, ya lejanos,
haciendo sus castillos con las palas,
y luego entre tremendos balbuceos,
dejarte mis mentiras y mis lágrimas.

"...Tus ojos me decían que adelante,
y a ellos respondía sin palabras,
sabía que quería estar contigo
sintiendo los latidos de tu alma..."

Rafael Sánchez Ortega ©
20/03/17

miércoles, 22 de marzo de 2017

CORRE EL TREN POR LA LLANURA...


Corre el tren por la llanura
y nos deja su melena;
(una estampa de otros tiempos
que me viene a la cabeza).

De pequeño contemplaba
los motivos de esta escena,
y hasta el humo y los pitidos
que emitía con frecuencia.

Una máquina imponente,
de color un tanto negra,
unas vías infinitas
y, por siempre, paralelas.

Y allí estaban los vagones
con el tren de las estrellas,
y los sueños esperando
la estación que los detenga.

Pero vuelvo a este presente,
con el AVE que se acerca,
ya no hay humo ni carbones
que a los niños entretengan.

Ahora priman los tendidos
con las prisas y carreras,
en vagones especiales
sin retrasos ni linternas.

Y por eso nuestros trenes
tienen fama de primera,
con llegadas puntuales
de personas y maletas.

Sin embargo, la añoranza,
trae rescoldos y secuelas,
en los ojos que han vivido
a los trenes desde afuera.

"...Corre el tren por la llanura
y no quiero que me vea,
yo prefiero recordarle
e ir tras él, aunque me duela..."

Rafael Sánchez Ortega ©
19/03/17

martes, 21 de marzo de 2017

A VECES PRECISAMOS DE CARICIAS...


A veces precisamos de caricias
y en otras, simplemente, de un abrazo,
por eso la ternura es importante
y el roce de una mano es algo amado.

El hombre es como un niño, sin saberlo,
que duda de la vida y de sus pasos,
el miedo le atenaza cada día
y piensa en la rutina del letargo.

No sé como sacarle de sus dudas,
decirle que la infancia ha terminado,
que vuelan las gaviotas por la playa
igual que los cometas en verano.

Las unas se acompañan del nordeste,
los otros de unos hilos muy delgados,
dejando en sus viriles corazones
la huella del momento con un lazo.

Quisiera enamorarme de unos ojos,
se dice el jovencito enamorado,
en ellos hallaré lo que yo quiero,
el bucle del amor que tanto extraño.

Sonrisas incipientes en mayores
que escuchan el deseo de esos labios,
¡bendita juventud, que no se acabe,
y exprima primaveras y veranos!

El néctar del amor es lo que tiene
un fuego abrasador que ciega tanto
que el joven desarrolla sus pasiones
y vive, sin vivir, quizás soñando.

Prefiero la inocencia de los niños,
al hombre arrollador y tan osado,
son ciclos del destino y de la vida
y en ellos la elección es algo extraño.

"...A veces precisamos de caricias,
me dice el corazón, en tu regazo,
que luego la ternura es evidente
y el sueño y el candor es un regalo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
18/03/17

lunes, 20 de marzo de 2017

HAY UNA MAREJADA DE EMOCIONES...


Hay una marejada de emociones
que nacen y despiertan cada día,
por eso se renuevan las pasiones
y el hombre se estremece de alegría.

Florecen, sin querer, las tentaciones,
aumenta, sin parar, la simetría;
los dedos en la piel, mil sensaciones
nos dejan en las almas su armonía.

Resuena en los cristales la tormenta
y un tierno corazón vive su encanto,
comparte con su lengua tan sedienta
las mieles del amor bajo su manto.

"...Separa, soñador, del fuego el leño
y luego, con el alba, vive el sueño..."

Rafael Sánchez Ortega ©
17/03/17

domingo, 19 de marzo de 2017

CUENTAN LAS PIEDRAS...


Cuentan las piedras historias
y leyendas tan reales
que parece que es mentira
ignorar estas verdades.

Así se ve en las iglesias
y castillos medievales,
y también en las murallas
y en los pueblos y sus calles.

Aunque la letra es menuda
llega pronto hasta la sangre
el latido y las palabras
que dejaron sus mensajes.

Hubo canteros ilustres
que cincelaron con arte,
estos retazos del tiempo
con su visión imborrable.

Pero las piedras son rocas
y la historia es el debate,
aunque los rasgos sagrados
sean unos e implacables.

Hay que mirar estas piedras
y aprender de su lenguaje,
acariciar sus aristas
y rescatar lo que saben.

Quizás esté la respuesta
escondida que se hacen
el jovencito y el niño
y hasta el hombre que debate.

Porque las piedras que vemos
nos susurran realidades,
y nos hablan sin rencores
de otros tiempos y lugares.

"...Cuentas las piedras historias
y de nuevo allí renace,
ese temblor invisible
del corazón y la sangre..."

Rafael Sánchez Ortega ©
16/03/17

sábado, 18 de marzo de 2017

VOLABAS MARIPOSA...


Volabas mariposa
y viste un caracol,
fue casi en un instante
y luego se perdió.

Seguiste con tu vuelo,
trivial y encantador,
y abajo, en los marjales,
había un girasol.

Debajo de su sombra
hallábase un ratón,
travieso y chiquitito
tapado por la flor.

Paraste de tu vuelo
encima de una col,
y entonces recordaste
la rosa en el balcón.

Volviste tras tus pasos,
(tu vuelo digo yo),
y fuiste hasta la casa
con rosas y primor.

Un libro de poemas
había de lección,
y un niño las leía
al ritmo del reloj.

Entonces un suspiro
rasgó tu corazón,
sentiste que la sangre
cambiaba de color.

¡Qué nota tan distinta
dejaba el diapasón,
tu vuelo tan hermoso
cubierto por amor!

"...Volabas mariposa
buscando la razón,
y un labio, ante tu paso
un verso te dejó..."

Rafael Sánchez Ortega ©
15/03/17

viernes, 17 de marzo de 2017

NO PUEDE OSCURECERSE EL UNIVERSO...


No puede oscurecerse el universo
dejándome a la luna en las tinieblas;
precisa del latido y las señales
que mandan, por la noche, las estrellas.

La luna los recoge con cuidado
y luego nos envía su belleza,
haciendo que los hombres y los niños
se ausenten unas hora de la tierra.

Los sueños de la luz y la esperanza
consiguen aplacar muchas tormentas,
igual que las caricias invisibles
del rayo de la luna que nos vela.

Dejemos a las brumas encerradas
gozando de la noche sempiterna,
aquella que florece en un momento
y queda prisionera en nuestras venas.

Preciosa carcelera de los cielos,
lunita plateada tan coqueta,
retira de mis ojos parpadeantes
la lágrima surgida en tu presencia.

No quiero que me veas las pupilas,
rosadas y sin luz en esta escena,
el llanto de los niños es lejano,
los hombres, cuando lloran, es de veras.

Por eso te confío mis secretos,
te cuento travesuras y rabietas,
te hablo de paseos junto al lago
igual que de los besos en la iglesia.

Yo encuentro entre tus rayos la ternura,
princesa de mi infancia y mis poemas,
por eso yo preciso tu sonrisa
y el beso que en la noche siempre dejas.

"...No puede oscurecerse el universo
dejando las violetas entreabiertas,
las almas hoy precisan de tus rayos,
lunita encantadora, y de tu fuerza..."

Rafael Sánchez Ortega ©
14/03/17

jueves, 16 de marzo de 2017

ASÍ ES...


Así es, sin chillidos,
sin tambor ni trompetas,
volverán los silencios
y la luna a Valencia.

Porque estamos en marzo
y las fallas se acercan,
y vendrán a nosotros
mascletás y pavesas.

Y el silencio, de nuevo,
romperá su belleza
ante el manto del fuego,
y las luces inquietas.

Nuevamente, los hombres,
prenderán las hogueras,
esa magia de luces
y de pólvora seca.

Fantasía en los niños,
con figuras de cera,
carnaval encubierto
donde todo se quema.

Así son estas noches
de profunda estridencia,
donde el alma sonría
y el silencio se aleja.

Pero todo concluye,
aunque ahora comienza,
este rito del fuego
y las fallas traviesas.

Hay fontanas de nieve
y de oro muy cerca,
corazones latiendo
con el fuego en las venas.

"...Así es, como digo,
lo que el fuego nos deja,
un temblor en los labios
que recoge un poema..."

Rafael Sánchez Ortega ©
13/03/17

miércoles, 15 de marzo de 2017

PORQUE LA VIDA ES UN SUEÑO...


Porque la vida es un sueño
que se nos pasa volando
y las noches son oscuras
hasta que llega el ocaso.

¡Pero qué noches y días,
qué sinrazones y saltos!,
¿cómo expresar tantas cosas
cuando se vive soñando?

Dejemos ya las preguntas
y que duerman boca abajo,
que se junten a los días
y a las noches de que hablo.

Porque la vida prosigue
cada instante y cada rato,
y nos deja, por caudales,
lo mejor de su regazo.

Unas chispas de locura,
carantoñas con abrazos,
la inocencia de los niños
y el consejo de los sabios.

Pero las noches y días
tienen el tiempo contado,
y así debemos mirar
este tiempo y su regalo.

Dejemos las menudencias
encerradas en un saco,
y extraigamos los latidos
de los robles y los álamos.

Ya llega la primavera
y se marcha el mes de marzo,
es la resaca constante
de la vida y de los años.

"...Marejada de emociones,
que en los dedos y en las manos,
se entremezclan con los besos
y suspiros de los labios..."

Rafael Sánchez Ortega ©
12/03/17

martes, 14 de marzo de 2017

PASABAS MUY DESPACIO...


Pasabas, muy despacio,
mezclando con el viento,
susurros y nostalgias
de días y recuerdos.

Vivías el presente
en pleno movimiento,
la vida te abrazaba
y no querías verlo.

Sentías las caricias,
y el roce de sus dedos,
la tierna carantoña
del aire en tus cabellos.

Y tú, pequeño idiota,
parado como un muerto,
mirabas al pasado
dudando del momento.

La vida continuaba,
te dijo un marinero,
persigue tu trainera
y boga con sus remos.

Avanza por los mares,
los campos y senderos,
no pares tu camino
ni vuelvas al comienzo.

Atrás quedó la niebla,
la bruma con los miedos,
también quedó la infancia
y en ella tantos sueños.

La magia, tan querida,
paró su minutero,
y marcha en tu mochila
cual agua del sediento.

"...Por eso en tus susurros
hay algo que venero,
nostalgia y tantas cosas
cubiertas de silencio..."

Rafael Sánchez Ortega ©
11/03/17

lunes, 13 de marzo de 2017

ATRÁS QUEDABA EL PUEBLO...


Atrás quedaba el pueblo,
la fuente cantarina,
la iglesia taciturna
y el eco de tu risa.

Quedaba todo aquello
prendido en una horquilla,
sujeto por un lazo
y un verso que decía:

"Me quedan los recuerdos,
la voz y tu pupila,
me quedan las estrellas
de eterna poesía.

Me quedan los latidos
del pecho que suspira,
también me quedan besos
y el labio que acaricia".

Atrás quedaba todo
envuelto en la neblina,
los años y el pasado,
la infancia ya marchita.

Pero era inexorable
la hora de la cita,
el tren con sus vagones
llegaba por la vía.

Y a él nos acercamos
subiéndonos sin prisa,
sabiendo que el recuerdo
ya nunca resucita.

Marchamos al futuro
llevando la mochila,
repleta de ilusiones
y frescas margaritas.

"...Atrás quedó el verano,
la juventud de un día,
y ahora, en el presente,
la mar está tranquila..."

Rafael Sánchez Ortega ©
10/03/17

domingo, 12 de marzo de 2017

TU CUERPO HUELE A POESÍA...


Tu cuerpo huele a poesía,
a madreselva y a escarcha,
la sensación es sublime
y así lo dice mi cara.

Hueles a miel y cerezas
con margaritas descalzas,
que hasta tú misma te duermes
entre los pliegues del alba.

Es la virtud del poema,
su "poesía sagrada",
la de excitar los sentidos
como las cuerdas de un arpa.

Llega tu olor a los dedos
como batuta encantada,
luego recorren despacio
la desnudez de mi espalda.

Pienso que sueño despierto
y que me tapa una manta,
aunque tu cuerpo transmite,
de ese jardín, su fragancia.

La manzanilla se extiende,
llega también hasta el alma,
como el olor de los pinos
que por mis labios resbala.

Vienen los versos sagrados
con el incienso en tu falda,
para dejar en mis ojos
una incipiente metáfora.

Sigue tu olor en los besos
y entre los labios de plata,
para dejar en los míos
un torna luz de esperanza.

"...Hueles a salvia y romero,
a poesía gitana,
porque la sangre en tus venas
es un licor de manzana.

Rafael Sánchez Ortega ©
09/03/17

sábado, 11 de marzo de 2017

EN UNA ALCANTARILLA...


En una alcantarilla,
un poco abandonada,
hallábase una rosa,
marchita, entre las aguas.

Pasó por ese sitio
la cenicienta rana,
con saltos siempre finos
y con su verde estampa.

De pronto vio la rosa,
con pétalos de grana,
y un tanto deslucidos
por culpa de la escarcha.

La rana, muy coqueta,
los pétalos ansiaba
y ansiaba que la rosa
vistiera sus espaldas.

Un tanto petulante
podía ser la gracia,
hablar de alcantarillas
de ranas y sus lágrimas,

de rosas muy coquetas
ausentes de la nada;
quizás reminiscencias
que acaban con el alba.

Pero esa alcantarilla,
sin tubos y sin tapa,
quizás era la rosa
el sol que precisaba.

Por eso cenicienta,
la rana ya citada,
buscaba entre la rosa
su encanto de la charca.

"...En una alcantarilla,
la rosa sintió lástima,
soñó con los pegasos
y ranas encantadas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
08/03/17

viernes, 10 de marzo de 2017

HAY ABRAZOS...


Hay abrazos que aprietan como un lazo
hay caricias que son de mantequilla,
hay ternura que sube hasta la luna
y hay, también, en la vida poesía.

Pero siempre buscamos diferente
y es la vida una caja de cerillas,
un jardín invadido por verdín
y una guinda en el cielo de Manila.

Caminamos, llevando entre las manos,
la sonrisa que andaba perseguida,
la ilusión del juglar, en un jarrón,
y en los hombros, tranquila, la mochila.

En la noche, serena, las estrellas,
nos transmiten su risa con la brisa,
y en el campo de trigo, muy tranquilo,
contonea la espiga sorprendida.

Una voz nos reclama en la distancia,
una nota de artista sin arista,
un clavel contenido en un papel
y la punta tan fina de una ortiga.

Y esa voz que retumba, de ultratumba,
es también margarita en la pupila,
y es el viento llegado con el eco
devolviendo una risa a la bombilla.

No sé bien si los mares son altares,
si las olas suspiran y se agitan,
si ya vienen sirenas mañaneras
a buscar las barquías de la ría.

Pero sé que los hombres son grandotes
y que tienen perilla en la mejilla,
y los niños persiguen, y no elijen,
a la nube con tinta y fantasía.

"...Hay abrazos que son como garbanzos
y sonrisas que esconden calderilla,
pero creo que el hombre, como el pobre,
bien precisa la rosa sin herida..."

Rafael Sánchez Ortega ©
07/03/17

jueves, 9 de marzo de 2017

HAY UNA PÁGINA EN BLANCO...



Hay  una página en blanco
esperando tu visita,
y con ella, las palabras,
y el rescoldo de la brisa.

Porque seguro que tienes
la maravilla infinita,
que es el juntar a las letras
para que muestren la vida.

Serán palabras que surjan
como susurros del día,
con sencillez y cariño
y gran ternura en la tinta.

Versos serán, a la postre,
y mostrarán  su valía,
ante los ojos curiosos
para dejarles su cuita.

Pero las páginas blancas
algo en su seno te dictan,
algo que llevan muy dentro
y nos ocultan aprisa.

Es la canción del verano
con la cigarra dormida,
son las traviesas alondras
que a los marjales emigran.

Sueñan los niños sin patria
con la nación prometida,
como pequeños actores
de aquel pasaje en la Biblia.

Pero los mares y mallas
cambian la luz por la herida,
y la esperanza de muchos
por la creciente fatiga.

"...Hay una página en blanco
para que tú me la escribas,
y en la que pongas tu nombre
con tu candor y tu firma..."

Rafael Sánchez Ortega ©
06/03/17

SE HA CERRADO, DE NUEVO, LA PUERTA...


Se ha cerrado, de nuevo, la puerta
y la noche ha llegado hasta el campo,
los tranvías no piden limosna
y los ciegos se acuestan temprano.

Retahila de luz y colores,
contoneo de paz en los campos,
las farolas se encienden, sin prisa,
y los robles se quedan llorando.

Una pipa se queda sin humo,
un cigarro, también, sin tabaco,
¡pobre diablo de joven que espera,
una prosa que llegue a sus labios!

Porque suenan las tristes campanas
anunciando, en la iglesia, el rosario,
y se ve a las viejitas del pueblo
como van, con su paso, hacia el patio.

En la plaza gotea la fuente
mitigando la sed del asfalto,
aunque sea en pequeña medida
y el espacio de un metro cuadrado.

Un anciano, camina, y se acerca,
sin dudar, a sentarse en un banco,
soñará con la infancia lejana
y el preludio de un lindo verano.

Hay ventanas de casas abiertas
y balcones que dan a los patios,
muchas flores rebasan los tiestos
mientras canta, en la jaula, el canario.

Unos ojos contemplan los cielos
y otros ojos admiran los prados,
y al final siempre son las estrellas
las que al hombre le ofrecen su abrazo.

"...Se ha cerrado, de nuevo, la puerta
y unos versos se quedan pensando,
fantasía de amor y un poema
que deseo entregar en tus manos..."

Rafael Sánchez Ortega ©
05/03/17

martes, 7 de marzo de 2017

SUPONGAMOS QUE ME LLENAS DE TERNURA...


Supongamos que me llenas de ternura,
que sonrío y que me duermo entre tus brazos,
que me llevas de paseo hasta el Olimpo
y que luego entre los dioses descansamos.

Supongamos que los sueños son eternos
y que siento el paraíso de tus labios,
que me abrazas, que me besas y acaricias
mientras noto la cadencia de tu adagio.

Supongamos que, en la noche, las estrellas,
con la luna, bailotean por el lago,
y que luego se deslizan a la orilla
donde secan sus cabellos tan mojados.

Supongamos que ya somos viejecitos
y que vamos por el parque de la mano;
los vecinos nos observan muy curiosos
y sonríen cuando pasan por el lado.

Supongamos que me encuentro en la escalera
la comida y las galletas de tu gato,
que te alcanzo y te lo digo en un susurro
y que entonces te sorprendes con agrado.

Supongamos que me quito la careta
y te muestro las arrugas de los años;
yo no sé tu reacción, en ese instante,
y si luego me verás con ojos lacios.

Supongamos que ya llega primavera,
que las flores nos invitan al rosario,
que las nubles de los cielos son muy blancas
y que el cura de la iglesia va de blanco.

Supongamos que en campo los maizales
no soportan ese vuelo de los pájaros,
ni tampoco las galernas furibundas
que destrozan las campiñas a su paso.

"...Supongamos que me sientes y te siento,
que estrechamos los latidos con un lazo,
que pensamos como sienten los poetas
y que luego nos dormimos en sus brazos..."

Rafael Sánchez Ortega ©
04/03/17

lunes, 6 de marzo de 2017

ME ENCANTA LA CANCIÓN DE LOS FLAMENCOS...


Me encanta la canción de los flamencos,
aquella que grabaron en las aguas;
un lago celestial bien la conserva
y ofrece sus sonidos y tonadas.

Preludio de una música sin nombre,
de picos que rasgaban en las arpas,
y abajo, entre los árboles del bosque,
dos pechos escuchando las baladas.

El musgo se acrecienta en la ribera,
las luces y las sombras se contagian,
un marco de belleza indescriptible
desprende un colorido que te abraza.

Suspiran los rincones de los cuerpos,
se llenan los resquicios de las almas,
y en esa simetría irreverente,
los hombres abandonan la nostalgia.

Abundan las nevadas en el bosque
y el manto blanquiazul en las montañas,
reflejo de los cielos y la nieve
que luego por los ríos se derrama.

Es tierno el alimento de los lagos,
con agua de la nieve muy filtrada,
el aire tan perfecto y cristalino
y el canto del flamenco en sus andanzas.

Incluso una cabaña pequeñito
aporta su granito de esperanza,
mil sueños de ilusión y fantasía
le llevan a los hombres con su estampa.

En un embarcadero, junto al lago,
espera con sus remos una barca,
quizás para enviar a su destino
el beso, soñador, de quien te habla.

"...Me encanta la canción de los flamencos
y el vuelo de los mismos con sus alas;
parecen un susurro de los dioses
rompiendo los esquemas de la nada..."

Rafael Sánchez Ortega ©
04/03/17

domingo, 5 de marzo de 2017

HACE UN RATO...


Hace un rato, en el paseo,
vi  unos pájaros volando,
daban vueltas y más vueltas
por el cielo con sus cantos.

Les hablé, casi en silencio,
y a su vez me contestaron,
me dijeron que adelante
que siguiera con mis pasos.

Fue un instante muy bonito,
un momento tan dorado,
el de ver aquellas aves
confiándome su encanto.

Y de pronto, en un momento,
se posaron en un árbol,
en sus ramas que desnudas
les estaban esperando.

Y allí tiernas, sus figuras,
se quedaron balanceando;
¡qué emoción ver a las ramas
con los pájaros posados!

Era un cuadro tan precioso
que mis ojos lo tomaron,
y creí que era oportuno
en mis versos hoy mostrarlo.

"...Hace un rato, en el paseo,
tuve un sueño muy extraño,
yo volaba con las aves
con un beso de tus labios..."

Rafael Sánchez Ortega ©
03/03/17

sábado, 4 de marzo de 2017

DESPIERTA CORAZÓN...


Despierta corazón no te me duermas,
recuerda que la vida continúa,
existe mucha sangre acalorada
pidiendo los latidos de la luna.

Hay gatos que se suben al tejado
y hay otros que persiguen a tortugas,
los unos se relamen y no piensan,
los otros se tropiezan con las urnas.

Pero es el corazón el que domina
el dulce parpadear con que bascula,
el ritmo trepidante de los días
que acaban cuando cantan las lechuzas.

Los árboles del parque están dormidos,
las luces amarillas no deslumbran,
parece que los perros ya no ladran
tampoco ya molestan las basuras.

De nuevo el corazón da un sobresalto
y busca por la cama la figura,
la eterna sucesión de las colinas
y el valle y el vergel hacia la gruta.

Etílico rubor el de las moscas,
por culpa de volar hacia las uvas,
se calman una sed inexistente
y luego nos atacan corajudas.

Pero éste corazón que está latiendo
precisa los encantos de la luna,
y debe de temblar como los niños
que buscan las estrellas con su lupa.

No quedan elefantes en los circos,
las jaulas se han cerrado una a una,
tampoco los leones y jirafas
que vieron liberada su tortura.

"...Despierta corazón, te quiero fresco,
deseo que me guíes en la bruma,
condúceme hasta el mar que tanto ansío
y en él me dormiré, como en mi cuna..."

Rafael Sánchez Ortega ©
02/03/17

viernes, 3 de marzo de 2017

AL AMOR...



Diría, como el poeta, que
"no, que no has muerto, no",
que "renaces", con el alba, cada mañana.

Como un embajador eterno vienes;
traes el corazón latiendo, desbocado,
porque quieres renovar los rincones de las almas
con la savia de tu sangre.

Pero los campos labrantíos
esperan la llamada de tu azada,
el sudor y la fuerza de tus brazos,
para arrancar de ellos la promesa
y el misterio que allí encierran.

Sé que te resistes perezoso
y tratas de volverte, en tu costado,
a dormitar en el otoño de la noche.
Pero las estrellas palidecen
ante la proximidad del nuevo día
y tus ojos reciben esos rayos del sol naciente
en una nueva primavera.

¡Tienes tanto que dar y que ofrecer
que parece mentira que te resistas a ello!
¡Tienes que despertar y tienes que volver
amor, tienes que hacerlo!

Hay muchos niños esperando tu llegada,
tu mensaje, tus promesas y tus sueños.
Hay muchos hombres y mujeres que desean
encontrarte y acercarse a tu costado,
para sentir esa caricia de tus dedos,
esas palabras de tus labios,
esa mirada de tus ojos
que les acepte como son
y que les diga que adelante,
que la vida continúa cada día,
y que en ella está la clave y el misterio
que ellos tienen de sus juegos,
sus proyectos, el trabajo
y las miles de ilusiones que han trazado
en el cuaderno de sus almas.

Afuera sopla la brisa y el mar se acerca
a la playa con sus olas y resacas,
con los gritos inaudibles que ellas forman
y con esa cabellera tan rizosa
que se extiende por las playas.

Aunque no lo sepas llegan por ti
y para ti, amor.
Vienen para decirte que eres perfecto
y que todos los corazones buscan en ti,
esos sentimientos que tú tienes.
La pureza, la sencillez, la ternura,
el candor...

Por eso te digo y te repito
que no has muerto,
que sigues vivo y que vivirás eternamente,
con esa primavera reluciente, que se acerca,
que aparece cada año en las almas que confían en ti,
y que en ella te buscan,
para conseguir tu sonrisa y tus latidos,
nuevamente,
porque no has muerto
y sigues, y vives, con tus nanas inmortales,
en cada corazón que aquí te espera.

Rafael Sánchez Ortega ©
01/03/17

jueves, 2 de marzo de 2017

NO QUIERO SOÑAR DESPIERTO...


No quiero soñar despierto
con mariposas ni hadas,
porque los sueños cual rosas
tienen espinas y clavan.

Sé que soñar es bonito
y que te acerca a la magia,
pero también los claveles
pierden la luz y su gracia.

¿Pero qué hacer mientras tanto
para matar la nostalgia,
para seguir día a día,
el caminar y el mañana?

Si acaso dormir profundo
y separar telarañas,
para mirar las pupilas
que fijamente me llaman.

Es ese ver de tus ojos,
ese sentir tus palabras,
las que me duermen de veras
en el jardín de la infancia.

Por eso quiero dormirme
y descansar con tu cara
en esa bella sonrisa
que siempre ofrece la calma.

Así soñaré de veras
y no despierto y sin causa,
porque soñar es hermoso
cuando lo hacen dos almas.

Y para amar es preciso
buscar el sueño sin pausa,
como así bien esos labios
que con su néctar aguardan.

"...No quiero soñar despierto
y ver las luces del alba,
salvo que sea escuchando
desde tus labios la nana..."

Rafael Sánchez Ortega ©
28/02/17

miércoles, 1 de marzo de 2017

DE SIEMPRE ME GUSTÓ LA SOLEDAD...


De siempre me gustó la soledad
y fue mi amiga.
Formamos una larga comunión
en forma de paseos y silencios,
de sitios visitados, y en otros,
de atalayas de la vida.

Recuerdo los lugares recorridos
que eran como un brazo de los sueños.
Quizás eran los sitios ideales
para vivir aquello que escapaba
de los libros a mis ojos.
Solía subir a la iglesia
o ir al malecón de la barra,
en la entrada del puerto,
y allí me pasaba largos ratos mirando, pensando
soñando...

Conservo algún poema de aquellos tiempos
surgido en esos sitios y creado por mis dedos.

Desde la entrada de la iglesia hay una balconada
con una marisma enorme;
sobre ésta se ve una colina con algo de bosque
y al fondo todo el macizo de los Picos de Europa.
En la barra está el mar con su horizonte
infinito y verdeazulado y esas olas
con su cadencia infinita que van llegando
hasta nosotros.

Estar allí y ver el final de la tarde,
contemplar al sol como se ocultaba tras las cimas
y luego imaginar mil fantasías con ese cielo rojizo
que dejaba entre las nubes.
Por otro lado, en la otra punta del pueblo,
comulgar con las olas y verlas romper en la escollera,
sentir sus latidos, sus gritos, su rabia
y también oler y empaparte del salitre
para luego volver, febril hacia casa,
con el alma nueva y renovada.

Fue una etapa, aquella, muy bonita para mi,
aunque puede que visto, desde hoy,
sea una tontería.

Sin embargo alguien me dice que no,
que no son tonterías,
que es "el contacto humano con el mundo
y que la tontería sería pasar de puntillas"
y no verlo, ni detenerse a mirarlo.

Yo no lo sé,
ni sé el tiempo se detuvo algún instante,
pero sigo sintiendo el corazón enloquecido
cuando pienso en aquel niño, luego joven,
y en aquella comunión sagrada,
con la soledad y el silencio,
que trajo a mi corazón el amor
con la esencia de la vida
y la poesía.

Rafael Sánchez Ortega ©
28/02/17