domingo, 17 de junio de 2018

DETUVIMOS LAS HORAS...



Detuvimos las horas
y compramos el tiempo,
ese espacio invisible
con pasión y deseos,
y también intentamos
contener los lamentos
de los labios sensibles
por la brisa del viento,
y es que el hombre que espera
la respuesta del eco,
es un niño, en el fondo,
buscador de mil sueños,
es el alma sensible
a captar todo aquello
renovando su vida
a través de los versos...

Detuvimos las horas,
un instante pequeño,
un fragmento en la nada
y vivimos sin miedo,
aún recuerdo la tarde,
aquel cuadro pequeño,
y una linda figura
realzada en el lienzo,
y es que el mar asomaba, 
y en el fondo un velero,
con las olas altivas
sin parar sacudiendo,
y venían en ciclos,
estirando su cuerpo,
y elevando la espuma
golpeaban de nuevo...

"...Detuvieron las horas
unos labios traviesos,
los relojes pararon
dando paso a los besos..."

Rafael Sánchez Ortega ©
15/06/18

sábado, 16 de junio de 2018

ESTRELLAS QUE VAIS PASANDO...



Estrellas que vais pasando
y nos dejáis vuestro brillo,
con esa gran elegancia
del parpadeo infinito,
decidme si en esta noche
se escucha el canto del grillo
y si también las cigarras
tienen su canto dormido,
ya que me afano y esmero
pero el silencio es el signo
que me devuelven las sombras
cuando reclama mi oído,
y es que no veo la luna
en esta noche en su sitio,
en ese cielo estrellado
con su sonrisa y su mimo...

Estrellas que vais pasando,
con vuestro alegre vestido,
sobre este mundo de locos
y donde el cuerdo es el niño,
quisiera que me dejarais
vuestro candor cristalino,
ese verso primoroso
con la nube y el rocío,
quisiera vuestra caricia
en el beso y el latido
que me llegue y que me llene
y que se quede conmigo,
ya que la luna está ausente
y no siento su cariño
en los rayitos de plata
que me dejaba en su escrito...

"...Estrellas que temblorosas,
hoy escucháis este grito,
llevadle pronto a la luna
la petición de este niño..."

Rafael Sánchez Ortega ©
14/06/18

viernes, 15 de junio de 2018

NO CIERRES LA VENTANA...



No cierres la ventana de tu alma,
gritaba un corazón muy dolorido,
que lleguen las canciones de las olas
y el polvo y el sudor de los caminos,
que vengan los olores y fragancias
de rosas, de violetas y de lirios,
llenando de perfumes las paredes
y entrando por rincones y pasillos,
es fácil que la brisa de los mares
nos deje su caricia en un suspiro
y luego que, estremezca nuestros cuerpos,
nos lleve de paseo hasta el Olimpo,
(recuerdos y deseos se confunden,
instantes de pasión nunca vividos,
estrañas sensaciones que amanecen
y buscan realidad en el instinto...)

No cierres la ventana de tu alma
si ansías conseguir vivir tranquilo,
espera que la nueva primavera
te muestre la ternura en sus sonidos,
la música, callada, de los bosques,
la dulce serenata de los ríos,
la nota silenciosa en la montaña,
la mano y partitura del mendigo...
No olvides los colores y las sombras
ni creas que los hombres no son niños,
quizás porque se visten de mayores
y llevan en sus labios el pitillo,
recuerda que las almas más sensibles
esperan de unos labios su cariño
y buscan ese verso y las palabras
que están en las pupilas sin ruido...

"...No cierres la ventana de tu alma,
gritaba un corazón a su destino,
permite que penetre la esperanza
del faro que te diga que estás vivo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
13/06/18

jueves, 14 de junio de 2018

HAY COSAS QUE PERDURAN...



Hay cosas que perduran
y vuelven a nosotros,
los años los recuerdos,
cual álbumes de fotos,
las gestas imborrables
contadas por los locos
escritas en cuadernos
que el tiempo lleva al polvo,
y así recitaríamos
la lista con los rostros
de seres y personas
de ciervos y de lobos
y al fín acabaríamos
un tanto silenciosos
después de mirar cosas
surgiendo de este pozo...

Hay cosas imborrables
que quedan en los ojos,
sonrisas silenciosas,
las tardes del otoño,
canciones de unos labios
llegando hasta los sordos,
y niños que jugaban
allí, junto al arroyo,
incluso las mañanas
ardientes en su tono,
y aquellas despedidas
del sol con su sollozo,
conjunto de momentos
pasados en un sorbo,
bebidos lentamente
que fueron como un soplo...

"...Hay cosas que se quedan
por siempre, con nosotros,
los besos, el cariño,
durmiendo en cada poro..."

Rafael Sánchez Ortega ©
12/06/18

miércoles, 13 de junio de 2018

ME ABRAZA LA SOLEDAD...



Me abraza la oscuridad
y me consuela el silencio,
del cansancio de la vida
y la ausencia de los besos,
y aunque sigo en esta lucha,
malherido y persiguiendo,
no renuncio a la esperanza
de lograr un día el premio
en el brillo de tus ojos
y ese cáliz placentero
con el néctar que me invada
y que calme mis anhelos,
y es que busco entre las sombras
la caricia de los ciegos,
en el roce de la brisa
que me saque de este tedio...

No busco la soledad,
aunque muy cerca la siento,
ni el silencio me estimula
en este otoño bohemio,
y es que cruzar las palabras
para rimarlas en versos
es navegar por un bosque
sin capitán y sin ciervos,
porque la luz de la vida
tiembla al compás de los vientos
y se estremecen las almas
cuando presienten los miedos,
nunca asociemos cansancio
ni soledad al lamento
aunque derramen sus lágrimas
unos poetas sedientos...

"...Me abraza la soledad
en este largo sepelio,
dice un poeta sin nombre
en un instante frenético,
pero el silencio que dice
es ese miedo que, escénico,
sale y aflora a sus letras,
cuando susurra: "te quiero..."

Rafael Sánchez Ortega ©
11/06/18

martes, 12 de junio de 2018

UNAS LETRAS ESCONDIDAS...



Unas letras escondidas
alegraron la mañana
al llegar en el escrito,
sin remite, de la carta,
tú sabías el origen
y el mensaje que llegaba,
y vibraron las pupilas
de una forma inesperada,
tus ojitos legañosos
festejaron las palabras
que la carta contenía
y la misma te entregaba,
era un soplo de aire fresco,
una brisa renovada,
la palabra y el mensaje
que llegaron a tu alma...

Pero el día transcurría 
entre pitos y entre flautas,
y, a la vez, aquel hechizo
en la carta se quedaba,
y pasaron otros días
y también otras semanas,
y los meses y los años
marchitaron la esperanza,
de unas letras escondidas
y que fueron enviadas
prometiendo tantas cosas
y sacaron muchas lágrimas,
tú supiste del olvido
y también de la nostalgia,
cara y cruz la de unas letras
que viajaron para nada...

 "...Unas letras escondidas
dieron vida y dieron alas,
aunque luego se quedaron
como tinta emborronada..."

Rafael Sánchez Ortega ©
10/06/18

lunes, 11 de junio de 2018

EL HOMBRE DEL SACO...



¡El hombre del saco!...
decían las voces,
de padres y madres,
de gentes mayores,
y el niño buscaba
su lecho de noche,
y un sueño, que esquivo,
contaba las doce
y así las campanas
de aquellos relojes
sonaban profundas
dejando sus sones,
y el niño, entretanto,
sentía, de golpe,
que el sueño llegaba
sin miel y sin flores...

¡Qué cuentos se oían,
qué trolas enormes!,
de aquellos instantes
de infancia y canciones,
momentos pasados
de ricos y pobres
viviendo las horas
con mil confusiones,
los hombres al campo,
los niños al cole
y adentro, en la casa,
las duras labores,
la madre que friega,
que lava y que cose,
que guisa el cocido
que luego se come...

¡Qué tiempos aquellos!
viví sin pasones,
sin celos ni envidias
buscando mi norte,
y es hoy cuando veo
un viejo horizonte,
y el hombre del saco
viniendo tan torpe
buscando a los niños
causando dolores,
y miedos eternos
en mil corazones
rompiendo sus almas
hundiendo sus torres,
y haciendo que surja,
genial, don Quijote...

"...¡El hombre del saco!...
decían las voces,
de padres y madres,
de gentes mayores,
y entonces los niños
crearon los robles
los gnomos y hadas
surgiendo del bosque..."

Rafael Sánchez Ortega ©
09/06/18