martes, 6 de diciembre de 2016

HAS VUELTO...


Has vuelto, compañera de mis sueños,
volviste con la cara arrebolada,
traías en los labios la sonrisa
que habías conseguido con el alba.

Entonces me ofreciste tu silencio,
y yo lo recogí con una lágrima,
la perla que unos ojos de sirena
dejaron dulcemente por la playa.

Recuerdo tantos ratos del pasado
jugando por la arena tan dorada,
entonces susurraban nuestros nombres
los barcos que cruzaban la bocana.

Creíamos tener el universo
cosido en un pañuelo junto al agua,
pero algo se interpuso en el camino
del sueño y el sendero de la infancia.

Estábamos repletos de ilusiones,
de versos y de letras, "sin palabras",
eterna melodía de aquel tiempo
tan bello y fastuoso con su calma.

Jugábamos en parques y jardines,
en bosques correteando con las hadas,
subíamos colinas imposibles
a ver a las montañas con su falda.

Nos daba una emoción esa blancura,
de nieve transformando con su magia,
el traje inaccesible de las cimas
cubierto con un néctar de hojalata.

No sé como ocurrió, pero te fuiste,
volaste en una tarde hacia la nada,
dejándote los sueños y los juegos
anclados y guardados en un arca.

"...Has vuelto, Cenicienta de mis sueños,
la musa que animaba mis andanzas,
el faro que alumbraba los claveles
del verso y el candor que te extrañaba..."

Rafael Sánchez Ortega ©
05/12/16

lunes, 5 de diciembre de 2016

RUMOR DE HOJAS...



¡Qué bonito es el rumor de las hojas, al caer,
impulsadas por el viento!

Sinfonía indescriptible de una música sublime
que nos deja la surada.

Cuchicheos y suspiros que se quedan en el aire
y que vuelan al oído.

Una tierna melodía cuyo nombre no me importa.

Se relajan las neuronas y hasta el alma
se me ensancha, lentamente.

Llueven hojas de los árboles y parece que es la nieve,
quien anuncia su llegada, en los copos tan dorados.

Te recuerdo Cenicienta, en este instante,
y hasta pienso si estarás escuchando estos acordes.

Es el viento y es el árbol. Son los plátanos altivos
que dan sombra a la calzada.

Por su lado transitaron nuestros sueños muchas veces
y hasta fuimos a su lado, tras las nubes
que escapaban de las ramas.

Quizás oigas los rumores y susurros de mis pasos
que se mezclan con la lluvia y esa nieve que te cuento
tan dorada y tan hermosa.

Fue algo tierno que creamos "sin palabras"
y que luego compartimos en silencio.

Yo era un pobre Peter Pan que caminaba por los bosques
añorando mil caricias de la vida.

Y te vi en aquella tarde tan callada y silenciosa
caminando hacia mi encuentro.

Me miraste, y nos miramos, con los labios
esbozando una sonrisa.

Nuestras manos se enlazaron y sintieron
el calor con que la sangre bombeaba
nuestros pechos.

Yo te dije, en mi silencio, "si era un sueño"
y tú, también, con tu sonrisa seductora
respondiste "sin palabras".

...¡Qué bonito es el rumor de los recuerdos
como hojas desprendidas que regresan
y acarician nuestras almas!

Es otoño y tú no estás, aunque pervives
y te quedas, para siempre, entre mis sueños.

Rafael Sánchez Ortega ©
04/12/16

domingo, 4 de diciembre de 2016

MARIPOSA DE DICIEMBRE...


Mariposa de diciembre
que me alegras el camino,
con tus alas agridulces
de ternura y colorido.

Voy siguiéndote en el vuelo
y recojo tus suspiros;
son mensajes que me dejas
y me dicen de ir contigo.

Yo te sigo, sin pensarlo,
reprimiendo los latidos
de este pecho que, en otoño,
se acelera como un niño.

Vas sin rumbo, alegremente,
entre zarzas y entre espinos,
a otros sitios y lugares
con tu vuelo indefinido.

Pero sé que tras las alas
hay un mundo que imagino,
y es el mundo de los sueños
con jardines infinitos.

En los parques y en las plazas
jugaremos muy unidos,
yo mirándote en el vuelo
tú invitándome a un castillo.

En el sueño dormiremos
y lo harán nuestros sentidos,
recobrando la cordura,
la ternura y el destino.

Y tus alas, tan cansadas,
malheridas y con frío,
pedirán que yo las bese
y las cubra de cariño.

"...Mariposa de diciembre,
con tu vuelo tan sencillo,
¿dónde vas?, no me abandones,
pues yo quiero estar contigo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
03/12/16

sábado, 3 de diciembre de 2016

ACÉRCATE GATITO...



Acércate gatito de la infancia,
no temas aquel tiempo ya pasado,
recuerdo tu figura y elegancia
y el salto en la casita a su tejado.

Buscabas una mano en la distancia
y el roce de la misma en tu costado,
llevabas el bigote con jactancia
sabiéndote feliz y entusiasmado.

Los dedos de la mano que querías,
tenían perlesía del otoño,
y tú, entre esos dedos, te mecías,
haciendo con los mismos un coloño.

"...Eterna juventud, de tantos días,
que evoca un querubín, que no es bisoño..."

Rafael Sánchez Ortega ©
02/12/16

viernes, 2 de diciembre de 2016

PLANEABAS...


Planeabas, sin miedo, por la vida,
bajo un cielo de sueños y añoranzas,
eras libre, cual ave bien nacida
y tus alas trazaban esperanzas.

Yo veía la imagen preferida
y olvidaba murmullos y alabanzas,
era a ti, mi gaviota, tan querida
a quien iban mis versos y romanzas.

Porque tienes aquello que venero,
sencillez y ternura extraordinaria,
y es tu sueño ese sueño tan sincero
que persigue mi amor y mi plegaria.

"...Con tus alas escribes un te quiero,
corazón de gaviota legendaria..."

Rafael Sánchez Ortega ©
01/12/16

jueves, 1 de diciembre de 2016

ES...



Es, quizás, una extraña paradoja
releer esos versos, tan sagrados,
que tus dedos, del alma, los despoja
y en un cáliz coloca desnudados.

Es el pecho del hombre que se enoja
recorriendo con hambre los sembrados,
aunque luego una imagen infrarroja
le transmita tus besos tan ansiados.

Porque es la visión del caminante,
esa luz con que llega el nuevo día,
la pasión y el amor en cada instante
con que logra crear la poesía.

"...Y por eso el poema es tan brillante
porque tú le has sembrado de alegría..."

Rafael Sánchez Ortega ©
30/11/16

miércoles, 30 de noviembre de 2016

ATRÁPAME LA FLOR DE LA ESPERANZA...



Atrápame la flor de la esperanza
y ponla en tu cabello bajo el sol,
serás el diapasón y adivinanza,
la meta que persigue el caracol.

Si empleas esa flor, como alianza,
verás al caballero en un guiñol,
no temas de sus labios la romanza,
la eterna poesía y girasol.

Serás la damisela de unos sueños,
la dulce princesita, con candor,
aquella que leían los pequeños
del cuento de un humilde trovador.

"...A veces nos creemos, como dueños,
y somos marionetas de esa flor..."

Rafael Sánchez Ortega ©
29/11/16