lunes, 18 de febrero de 2019

VEN A MI LADO...



Ven a mi lado,
busquemos el silencio,
para violarlo.

Con nuestras risas,
también con las miradas,
¡con muchas cosas!

Tú bien las sabes,
pequeña mariposa,
y te sonríes.

Si sale el sol
busquemos el refugio
de sus caricias.

En algún porche
perdido de la iglesia,
de cara al sur.

Y allí veremos
cruzar las golondrinas
de primavera.

En las colinas,
cercanas de la aldea,
veremos vacas.

Desperdigados
se ven los invernales
y caseríos.

¡Tantos recuerdos,
quedaron retenidos
en sus pajares!

Rafael Sánchez Ortega ©
11/02/19

domingo, 17 de febrero de 2019

AUNQUE LAS OLAS...



Aunque las olas se cansen
de romper sobre la costa,
otras olas volverán
con espumas y gaviotas,
y es que las aguas bravías
no conocen ni razonan
y prosiguen las peleas
de la mar y de las olas,
y así se van sucediendo
los combates y derrotas
de las ondas invisibles
que se estiran y se enojan,
y aunque los vientos alisios
lleven paz a sus alforjas,
siempre tendrán el rescoldo
de otras aguas más traidoras...

Por eso surgen de nuevo
nuevas olas silenciosas
que alimentan mil pasiones
con espinas y coronas;
poco a poco se retuercen
en singladuras muy sordas
y van llegando a las playas
a los puertos y a las costas,
y allí desgranan su furia,
sus deseos de victoria
y su pasión se diluye,
hasta la última gota,
en un combate sublime,
una batalla gloriosa,
y aunque la tiene perdida
tienden las olas su ropa...

"...Aunque las olas se cansen,
volverán con sus alforjas,
a iluminar tus pupilas,
luna blanca, seductora..."

Rafael Sánchez Ortega ©
11/02/19

sábado, 16 de febrero de 2019

TE BALANCEAN...



Te balancean las olas
y no dejas de bailar
porque estiras las pestañas
disfrutando de ese vals,
barca linda, barcarola,
mi trainera singular,
con tu proa, firmemente,
trazas ondas de cristal,
y si paran, un instante
esos remos su bogar,
te detienes en la calma
de un remanso y una paz,
luego sueltas tu melena,
con la vela principal
y la quilla toma rumbo
hacia el puerto y el hogar...

Eres sueño ante los ojos
de los niños y el zagal,
concentrados en la lumbre
de las noches y ante el llar,
allí surgen las leyendas
de manera popular,
entre el niño y el grumete
convertido en capitán,
y se habla de la luna,
de las playas de ultramar,
de galernas y ventiscas
y del fiero temporal,
el oyente se estremece,
y un poeta y un juglar
van naciendo, sin saberlo,
en el alma del chaval...

"...Te van meciendo las olas
y te dejas moldear,
con la brisa, mi trainera,
como rosa en un rosal..."

Rafael Sánchez Ortega ©
10/02/19

viernes, 15 de febrero de 2019

VENDRÁN LAS ROSAS...



Vendrán las rosas
a dar los buenos días,
en primavera.

Vendrán las nubes
bajando de los cielos
con muchos sueños.

Vendrá la magia
que tienen esos días
tan añorados.

Y viviremos
de nuevo esos momentos
tan especiales.

Será un instante
precioso en nuestras vidas
e irrepetible.

Por eso quiero
la esencia de esos días
y de sus besos.

Y cuando pasen,
nosotros cerraremos
también los ojos.

Y es que en el sueño
seremos como niños
en un jardín.

Pequeñas almas
que juegan y sonríen
en su inocencia.

Rafael Sánchez Ortega ©
09/02/19

jueves, 14 de febrero de 2019

BAJO UN VIEJO ROBLE...



Bajo un viejo roble
se detuvo el tiempo,
y en aquel instante
algo fue naciendo;
dulces sensaciones,
suspiros intensos,
y hasta dos miradas
rompiendo el silencio
porque los cristales
dejaban reflejos,
pupilas hablando
de amor en sus versos,
y así se mitigan
oscuros recuerdos,
de días lejanos,
oscuros y negros...

Bajo las pestañas
se esconden los hielos,
con lluvia del alma
cubierta de cierzo,
y son como trampas
que inducen al miedo,
a ver en la vida
montañas de cieno,
las guerras, las dudas,
un cáliz perfecto,
también la avaricia
que anima al enfermo,
y el hombre se olvida
del hombre imperfecto,
aquel que es hermano
y vive, aunque muerto...

"...Por eso en el roble
se detuvo el tiempo,
y dejó tatuado
un poema eterno..."

Rafael Sánchez Ortega ©
09/02/19

miércoles, 13 de febrero de 2019

VEREMOS...



Veremos fuentes
con algunas cascadas
por los caminos.

Veremos rocas,
calizas, vigilantes,
que nos escoltan.

Veremos tanto,
y tantas cosas juntas,
por las montañas...

Y notaremos
la bruma que se forma
y nos abraza.

Y sentiremos
el beso de la brisa
con sus caricias.

Y soñaremos,
despiertos, en las cumbres
por estar vivos.

Cuando volvamos
despacio para casa
seremos libres.

Quizás más libres,
si acaso, por el logro
de hace un momento.

¡Vivir, soñar,
fundirse en un instante,
sueños y vida...!

Rafael Sánchez Ortega ©
08/02/19

martes, 12 de febrero de 2019

TENDRÉ...



Tendré que presionar
aquello que me gusta:
la pasta de los dientes,
el bote de pintura,
la leche condensada,
el ramo de las uvas,
la carne de ternera,
el libro de lectura,
y luego, si me canso,
podré frotar la pluma,
la rosa solitaria
la pera muy madura,
la tela silenciosa,
los claros en tu blusa,
los dedos de la mano,
y un labio sin excusas,

...Y si esto es el masaje
"son cosas de los curas", 
me digo y me repito,
saliéndome una arruga.
Volvamos al asunto,
sigamos la pregunta,
y hagamos masajitos,
siguiendo bien la ruta;
así desde Comillas
vayamos hasta Cuba,
obviando San Vicente
y océanos y brumas,
si acaso en las Antillas
hagamos la locura
de ver al sol desnudo
en manos de una bruja...

Pero ahora, hablando en serio,
tomemos una curva,
seamos consecuentes
igual que lo es la luna,
bebamos la botella,
(el néctar es cicuta),
sintiendo los efluvios
que llegan a la nuca,
quizás esos masajes
despejen las fortunas,
nos traigan a princesas
morenas y menudas,
y si no es procedente
al bardo que se oculta
y buscan con denuedo
muchachas algo adultas... 


"...¡Ay masaje, masajito!,
no sé bien lo que resulta,
de juntar y presionar
tantas letras vagabundas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
08/02/19