viernes, 24 de marzo de 2017

YA PUEDE OSCURECERSE EL UNIVERSO...


Ya puede oscurecerse el firmamento
durmiendo en su burbuja de cristal,
y pueden las estrellas y la luna
salir de su escondite a pasear.

Es fácil que me duerma yo, de paso,
si bebo las delicias del champán,
pero es la condición de los poetas:
"soñar para encontrar su realidad".

Si un día las cigarras silenciaran
el canto que nos brindan con su paz,
entonces las sirenas llorarían
mil gotas de sus ojos con la sal.

¡Bendita Cenicienta, la del cuento,
que pierde su zapato y nada más,
por culpa de las doce de la noche
y un baile interrumpido a su pesar!

Espero que repiquen las campanas
y baje la escalera el sacristán,
que vuelen las gaviotas por el puerto
y remen los marinos por el mar.

En esta encrucijada de la vida
el junco ya se dobla al vendabal,
los pinos, centenarios, de la costa
doblegan, su melena, al huracán.

No busques compasión en el cuaderno,
si acaso la armadura contra el mal,
los versos van saliendo letra a letra
y escriben sus poemas al azar.

Por eso vuelve pronto para casa,
separa la invención de lo real,
comprende que la vida es importante
y entrégate, por siempre, y de verdad.

"...Ya puede oscurecerse el firmamento
robándome la luz de este fanal,
me queda un corazón enamorado
que ansía tus latidos secundar..."

Rafael Sánchez Ortega ©
21/03/17

jueves, 23 de marzo de 2017

TUS OJOS ME DECÍAN QUE ADELANTE...


Tus ojos me decían que adelante,
que el miedo lo dejara en las espaldas,
que fuera hasta tu lado, sin dudarlo,
y así me entregarías tu coraza.

Y lo hice sin pensar, tú bien lo sabes,
dejé mis carantoñas en tu cara,
te dije muchas cosas en silencio
sintiendo, en nuestros pies, la arena blanda.

La playa nos tendía su regazo,
mojándonos las olas y resacas,
tenían el salitre de los mares
y un halo de misterio con su magia.

Eterna primavera la del ciego
carente de la luz y la esperanza,
es fácil que en un mundo de inocencia
le lleguen los rescoldos de las brasas.

Mi brazo, para ti, era el lazarillo,
mis dedos ese punto al que te agarras,
el puerto donde acaban los recuerdos,
la eterna realidad en que te hallas.

Tus ojos, corazón, querían vida
y solo se encontraban con la nada,
afuera el horizonte azul celeste
dejaba sus añiles sobre el agua.

Mis labios intentaban seducirte,
contarte lo que había y qué pasaba,
decirte que una alegre golondrina
volaba, por el aire, alborotada.

Hablarte de unos niños, ya lejanos,
haciendo sus castillos con las palas,
y luego entre tremendos balbuceos,
dejarte mis mentiras y mis lágrimas.

"...Tus ojos me decían que adelante,
y a ellos respondía sin palabras,
sabía que quería estar contigo
sintiendo los latidos de tu alma..."

Rafael Sánchez Ortega ©
20/03/17

miércoles, 22 de marzo de 2017

CORRE EL TREN POR LA LLANURA...


Corre el tren por la llanura
y nos deja su melena;
(una estampa de otros tiempos
que me viene a la cabeza).

De pequeño contemplaba
los motivos de esta escena,
y hasta el humo y los pitidos
que emitía con frecuencia.

Una máquina imponente,
de color un tanto negra,
unas vías infinitas
y, por siempre, paralelas.

Y allí estaban los vagones
con el tren de las estrellas,
y los sueños esperando
la estación que los detenga.

Pero vuelvo a este presente,
con el AVE que se acerca,
ya no hay humo ni carbones
que a los niños entretengan.

Ahora priman los tendidos
con las prisas y carreras,
en vagones especiales
sin retrasos ni linternas.

Y por eso nuestros trenes
tienen fama de primera,
con llegadas puntuales
de personas y maletas.

Sin embargo, la añoranza,
trae rescoldos y secuelas,
en los ojos que han vivido
a los trenes desde afuera.

"...Corre el tren por la llanura
y no quiero que me vea,
yo prefiero recordarle
e ir tras él, aunque me duela..."

Rafael Sánchez Ortega ©
19/03/17

martes, 21 de marzo de 2017

A VECES PRECISAMOS DE CARICIAS...


A veces precisamos de caricias
y en otras, simplemente, de un abrazo,
por eso la ternura es importante
y el roce de una mano es algo amado.

El hombre es como un niño, sin saberlo,
que duda de la vida y de sus pasos,
el miedo le atenaza cada día
y piensa en la rutina del letargo.

No sé como sacarle de sus dudas,
decirle que la infancia ha terminado,
que vuelan las gaviotas por la playa
igual que los cometas en verano.

Las unas se acompañan del nordeste,
los otros de unos hilos muy delgados,
dejando en sus viriles corazones
la huella del momento con un lazo.

Quisiera enamorarme de unos ojos,
se dice el jovencito enamorado,
en ellos hallaré lo que yo quiero,
el bucle del amor que tanto extraño.

Sonrisas incipientes en mayores
que escuchan el deseo de esos labios,
¡bendita juventud, que no se acabe,
y exprima primaveras y veranos!

El néctar del amor es lo que tiene
un fuego abrasador que ciega tanto
que el joven desarrolla sus pasiones
y vive, sin vivir, quizás soñando.

Prefiero la inocencia de los niños,
al hombre arrollador y tan osado,
son ciclos del destino y de la vida
y en ellos la elección es algo extraño.

"...A veces precisamos de caricias,
me dice el corazón, en tu regazo,
que luego la ternura es evidente
y el sueño y el candor es un regalo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
18/03/17

lunes, 20 de marzo de 2017

HAY UNA MAREJADA DE EMOCIONES...


Hay una marejada de emociones
que nacen y despiertan cada día,
por eso se renuevan las pasiones
y el hombre se estremece de alegría.

Florecen, sin querer, las tentaciones,
aumenta, sin parar, la simetría;
los dedos en la piel, mil sensaciones
nos dejan en las almas su armonía.

Resuena en los cristales la tormenta
y un tierno corazón vive su encanto,
comparte con su lengua tan sedienta
las mieles del amor bajo su manto.

"...Separa, soñador, del fuego el leño
y luego, con el alba, vive el sueño..."

Rafael Sánchez Ortega ©
17/03/17

domingo, 19 de marzo de 2017

CUENTAN LAS PIEDRAS...


Cuentan las piedras historias
y leyendas tan reales
que parece que es mentira
ignorar estas verdades.

Así se ve en las iglesias
y castillos medievales,
y también en las murallas
y en los pueblos y sus calles.

Aunque la letra es menuda
llega pronto hasta la sangre
el latido y las palabras
que dejaron sus mensajes.

Hubo canteros ilustres
que cincelaron con arte,
estos retazos del tiempo
con su visión imborrable.

Pero las piedras son rocas
y la historia es el debate,
aunque los rasgos sagrados
sean unos e implacables.

Hay que mirar estas piedras
y aprender de su lenguaje,
acariciar sus aristas
y rescatar lo que saben.

Quizás esté la respuesta
escondida que se hacen
el jovencito y el niño
y hasta el hombre que debate.

Porque las piedras que vemos
nos susurran realidades,
y nos hablan sin rencores
de otros tiempos y lugares.

"...Cuentas las piedras historias
y de nuevo allí renace,
ese temblor invisible
del corazón y la sangre..."

Rafael Sánchez Ortega ©
16/03/17

sábado, 18 de marzo de 2017

VOLABAS MARIPOSA...


Volabas mariposa
y viste un caracol,
fue casi en un instante
y luego se perdió.

Seguiste con tu vuelo,
trivial y encantador,
y abajo, en los marjales,
había un girasol.

Debajo de su sombra
hallábase un ratón,
travieso y chiquitito
tapado por la flor.

Paraste de tu vuelo
encima de una col,
y entonces recordaste
la rosa en el balcón.

Volviste tras tus pasos,
(tu vuelo digo yo),
y fuiste hasta la casa
con rosas y primor.

Un libro de poemas
había de lección,
y un niño las leía
al ritmo del reloj.

Entonces un suspiro
rasgó tu corazón,
sentiste que la sangre
cambiaba de color.

¡Qué nota tan distinta
dejaba el diapasón,
tu vuelo tan hermoso
cubierto por amor!

"...Volabas mariposa
buscando la razón,
y un labio, ante tu paso
un verso te dejó..."

Rafael Sánchez Ortega ©
15/03/17