lunes, 27 de febrero de 2017

DOS LÁGRIMAS QUISIERON...


Dos lágrimas quisieron
vivir una aventura,
bajando de unos ojos
en busca de fortuna.

Llegaron a la tierra
cubiertas por la bruma
y a lomos de un pegaso
marcharon las muy tunas.

Creían que la vida
promueve la ternura
a poco que suspiren
las rosas a la luna.

Y es cierto que pensaran
todo eso en su locura,
también que fueran lejos
sin mallas y preguntas.

Pasaron mil aldeas,
solanas y penumbras,
llegando hasta el otoño
cubiertas con arrugas.

El tiempo se pasaba
y el sol, con su dulzura,
dejaba sus caricias
de forma vagabunda.

Quería que entendieran
el mundo y las costuras,
retales de pasiones
cosidos con astucia.

También se evaporaban
las gotas diminutas,
al paso de los años
no viendo fuente alguna.

"... Dos lágrimas quisieron
salirse con la suya,
volaron de unos ojos
perdiendo su hermosura..."

Rafael Sánchez Ortega ©
25/02/17

domingo, 26 de febrero de 2017

POR SI NO LO SABÍAS...


Por si no lo sabías
aquí tengo un regalo,
una luna de plata
con un beso robado.

Con gran celo, sin duda,
para ti te lo guardo,
y una noche cualquiera
volará hasta tus labios.

Te dirá que te quiero
y también que te amo,
y la luna coqueta
sonreirá con agrado.

Ese beso sencillo
es un verso y un canto,
un ladrón de caricias
que se duerme en tus brazos.

Y la luna de plata,
con cabellos dorados,
bajará hasta la playa
a sentir tu regazo.

Buscará entre las olas
su reflejo tan blanco,
ese espejo sublime
que nosotros miramos.

Para ver a los niños
y a los hombres jugando,
compartiendo sonrisas
y cometas y barcos.

Son personas distintas
pero iguales y humanos,
y la luna de plata
sentirá que es sagrado.

"...Por si no lo sabías
aún te estoy esperando,
para ir a la playa
con tu mano en mi mano..."

Rafael Sánchez Ortega ©
25/02/17

sábado, 25 de febrero de 2017

APRECIA LAS CARICIAS DE LAS OLAS...


Aprecia las caricias de las olas
y vuela, golondrina, sobre el mar,
sabrás como navegan las traineras
y bregan los marinos con afán.

Verás la quintaesencia de la vida,
el faro de la costa, el cormorán,
también a la gaviota tan coqueta
que suele, por el puerto, pasear.

Y luego, cuando vuelvas a tu casa,
seguro que atraviesas un marjal,
con fauna variopinta y silenciosa
que espera que la noche llegue ya.

Serás, si tú bien quieres, la sirena,
la bella princesita de coral,
el ave juguetona, que en la tarde,
cruzaba por los cielos en zig-zag.

No temas, golondrina, las resacas
ni el viento que te manda el vendaval,
estímalo cual beso de unos labios
que entregan la pasión de algún volcán.

Ya llega, para ti, la primavera,
y entonces, con la misma, volverás,
sin prisas y sin pausas, en tus vuelos,
a ser ese cometa singular.

La bella cenicienta de las rimas
del ojo que te sigue en el cristal,
el verso que da paso a los poemas
del niño que precisa ser juglar.

Tú tienes el encanto de las hadas
y vuelves de los mares con la sal,
las algas y el salitre de la costa,
te nublan tus ojitos de azafrán.

"...Aprecia las caricias de las olas
y sigue, golondrina, tu volar,
seguro que hallarás ese latido
y el verso que alguien guarda en su rosal..."

Rafael Sánchez Ortega ©
24/02/17

viernes, 24 de febrero de 2017

VOLASTE GOLONDRINA...


Volaste golondrina de mi lado
en busca de una nueva primavera,
dejabas al otoño en el tejado
y un sueño de cristal en la nevera.

Tu marcha me dejaba ensimismado
y un tanto alicaída mi cadera,
te quise y te quería con agrado
tratando de gozar con tu quimera.

Pero era comprensible tu espantada
y el cambio de los ciclos de la luna,
partías a una nueva remontada
en busca de la paz y la fortuna.

"...Ya sé que con tu marcha yo te pierdo,
te vas pero me dejas tu recuerdo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
23/02/17

jueves, 23 de febrero de 2017

NO BUSCO LA PALABRA LISONJERA...


No busco la palabra lisonjera
que calme las galernas de mi alma,
tampoco yo la quiero y la persigo
y trato de seguir así mi marcha.

La vida es un camino por senderos,
plagado de tormentas y de matas,
llevamos la mochila bien cubierta
y a veces unos rayos nos alcanzan.

Metáforas de luz y de sonidos,
estados de emoción y menopausia,
locura de emoción para los ojos
que lloran sin saber, cuál es la causa.

Por eso me remito a los comienzos,
al tiempo de la infancia sin resacas,
allí donde los mares eran verdes
con olas y con algas, en sus playas.

Me duermo entre claveles y jazmines
ajeno a los acosos de las hadas,
no pienso en querubines de los cuentos,
tampoco en los piratas de las plazas.

Quizás un cosquilleo intermitente,
la niebla que se abre en las pestañas,
aquella mariposa que rozando
dejaba la fragancia de las jaras.

La tarde nos ofrece mil suspiros
y en unos es la voz de las cigarras,
en otros con susurros diferente
que tañen el candor de las campanas.

Pequeñas celosías de los sueños,
cristales que soportan telarañas,
algunas lentejuelas en los ojos
preludio de la lluvia y de unas lágrimas.

"...No busco la palabra lisonjera
y trato de salir de mi coraza,
decía un escritor un tanto imberbe,
llevando hasta su boca la manzana..."

Rafael Sánchez Ortega ©
22/02/17

miércoles, 22 de febrero de 2017

INVITO A LAS SIRENAS...


Invito a las sirenas
que canten a la luna,
que busquen por la playa
las conchas diminutas.

Que sigan y no paren
y acepten la locura
de ser en estas horas
un rayo de fortuna.

El sueño de los niños,
la nana y la ternura,
la magia de unos cuentos
surgidos de la bruma.

Las hadas dieron paso
al bosque y la llanura,
cubiertos de amapolas
y el agua de la lluvia.

La niebla está presente,
no quepa menor duda,
se ven muy caprichosas
las formas tan difusas.

Siluetas indelebles,
jinetes sin montura,
dos sombras se deslizan
pisando la laguna.

Cristales relucientes
asoman y relumbran,
al paso de la niebla
ahogando las preguntas.

Pero es la caracola
la dueña de la pluma,
y el eco de sus versos
nos llegan con dulzura.

"...Bendita la sirena
que vino hasta la cuna,
y trajo, con su lira,
la luz que estaba oculta..."

Rafael Sánchez Ortega ©
21/02/17

martes, 21 de febrero de 2017

POR UNA CARRETERA...


Por una carretera
sembrada con espinos,
volvía una chiquilla
de clase y sin abrigo.

La cara arrebolada,
no tanto por el frío,
quizás por las historias
leídas en los libros.

Romances y aventuras
estaban allí unidos,
cosidos a leyendas
en sitios muy distintos.

Había Don Quijotes
igual que Lazarillos,
había Rocinantes
cuidados por mendigos.

Y aquella carretera,
seguida con sigilo,
pisaba la muchacha
lanzando mil suspiros.

Envuelta entre los sueños
seguía su destino,
buscaba a las estrellas
y el cielo azul y limpio.

Allí, entre las nubes,
habìa muchos niños,
jugando a ser mayores
y así, más atrevidos.

¡Pequeña mariposa
que escapas a tu sino,
no dejes que te alcancen
las ondas de los ríos!

"...Por esa carretera,
de un pecho de granito,
dejaste, bella niña,
tu nombre en ella escrito..."

Rafael Sánchez Ortega ©
20/02/17