lunes, 21 de agosto de 2017

EN UN MOMENTO...



En un momento sentí tus pasos
que caminaban buscando al sol,
iban deprisa, y algo ligeros
marcando el paso con el talón.

Me hizo gracia ver tu figura,
tan reluciente y con esplendor,
que sin pensarlo lancé un silbido
como un piropo, bien con razón.

Cuando pasaste quedé pensando
y el pensamiento causó dolor
ya que no es bueno volver el tiempo
con los recuerdos al corazón.

Pero los hombres somos tan tontos
que repetimos de flor en flor,
y nos caemos y levantamos
y así seguimos como el reloj.

Pasan las horas, también los días
y hasta los años de dos en dos,
y en un momento ya se ha marchado
el tren que lleva nuestro vagón.

Y compungidos y un tanto lelos
quizás pensemos en el amor,
¡cuánta estulticia, cuántas legañas
y cuánto tiempo se nos marchó!

Atrás quedaron las mariposas,
las ilusiones con el candor,
también los versos y las diatribas
con que intentamos esta cuestión.

Amar entonces y amar ahora,
sentirnos dueños y sin temor,
de esos latidos y esas sonrisas
que tú mandaste a mi corazón.

"...En un momento creí que estabas
entre mis sueños, pero era yo;
ya que tu imagen quedaba lejos
y tu pañuelo decía adiós..."

Rafael Sánchez Ortega ©
15/08/17

domingo, 20 de agosto de 2017

PARECE QUE LAS HORAS...



Parece que las horas
avanzan lentamente,
y en ellas se entremezclan
palabras y papeles.

Las unas nos confunden
los otros estremecen
y todos son dictados
de alguna austera frente.

Se quedan olvidadas
las rosas y claveles,
también las margaritas
y el manto con la nieve.

Pero es que tanto tiempo
es corto en intereses,
y largo en recorrido
de vías y de trenes.

Parece que las horas
avanzan y no crecen,
si acaso los relojes
avisan lentamente.

Nos dejan sus latidos
constantes y crueles,
monótonos, si cabe,
que suenan como siempre.

Y entonces se despiertan
las almas de los seres,
cargadas de ilusiones
con fiestas y cohetes.

Comienzan los poemas
en dedos inocentes,
recorren corazones
y ciñen, bien, las sienes.

"...Parece que las horas
son fruto de la fiebre,
y parte del que añora
vivirla intensamente..."

Rafael Sánchez Ortega ©
14/08/17

sábado, 19 de agosto de 2017

PRONUNCIASTE MI NOMBRE...



Pronunciaste mi nombre
con candor y dulzura,
y no pude evitarlo
me llevaste a la cuna.

A la infancia lejana
con tu voz y ternura,
y a las nanas aquellas
espantando a las brujas.

Tú me hablabas de hadas
que miraban la luna,
paseando en los bosques
entre nieblas y brumas.

Me contabas historias
de zagales sin blusas,
trabajando en la tierra
y sacando su fruta.

Pronunciaste mi nombre
con tu voz tan segura,
y sentí tus palabras
otra vez como nunca.

Me llevaste a la vida
por senderos y rutas,
me enfrentaste al destino
con paciencia y sin lucha.

Hoy recuerdo ese tiempo
que no hace preguntas,
y me envía tus labios
y la voz vagabunda.

Esa voz que me envuelve
y me trae tu figura,
y los besos aquellos
de una infancia sin culpa.

"...Pronunciaste mi nombre
al pasar por la curva,
te miré y me miraste
y perdí la cordura..."

Rafael Sánchez Ortega ©
13/08/17

viernes, 18 de agosto de 2017

¿QUÉ ES LA VIDA...



¿Qué es la vida, 
salvo el premio y el castigo
para el alma atormentada
que desea la verdad?

¿Es acaso
la promesa de un destino,
primoroso entre las rosas,
que no deja de soñar?

¿O es por contra
la galerna y torbellino,
que nos toma por sorpresa
en la tierra y en el mar?

Pero dicen
los susurros y suspiros,
otras cosas diferentes
sin principio ni final.

Por ejemplo
que la vida es el inicio
de jardines y rosales
que tenemos que podar.

Y si acaso,
en el tiempo que vivimos,
capeamos los inviernos
y también la tempestad.

Nunca es fácil,
avanzar por estos ríos,
sorteando las corrientes
y esquivando el vendabal.

También dicen
los ancianos, de los niños,
que la vida está en la infancia
donde nunca acude el mal.

¿Qué es la vida
del que busca en su camino,
con el alma tan sedienta
la fontana para amar?

Rafael Sánchez Ortega ©
11/08/17

jueves, 17 de agosto de 2017

QUIERO DARTE UNA CARICIA...



Quiero darte una caricia
que perdure y para siempre,
del latido de la vida
y su péndulo silente.

Seguro que la caricia
comenzará por tus sienes,
en los ojos hoy cansados
y los labios con sus mieles.

Descenderán por tus hombros
a los brazos que me ofreces,
para bajar a los dedos
y recoger lo que tienen.

En tu pecho, la caricia,
será un reloj que se mueve,
impulsando los segundos
y el latido tan solemne.

Ese péndulo sagrado,
ese candor tan ardiente,
será el reloj de la vida
que cada día amanece.

Y despierta en tus entrañas
con el color de la nieve,
se fusiona y alambica
en un sorbito de leche.

Bella estampa la que nace,
la que vive y la que crece,
en virtud de una caricia
que prosigue por tu vientre.

Atrás quedan las colinas
de los senos bereberes,
que marcaban la frontera 
del camino al suroeste.

Adelante está la gruta
con el néctar y placeres,
donde entonan los amantes
su reposo dulcemente.

"...Quiero darte una caricia
con el beso de mi fiebre,
y fundir, en tus latidos,
este péndulo latente..."

Rafael Sánchez Ortega ©
10/08/17

miércoles, 16 de agosto de 2017

QUIERO SER...



Quiero ser como un árbol
que se inclina ante el viento.,
candencioso y tranquilo,
susurrando muy quedo.

Quiero ser la trainera
que descansa en el puerto,
al abrigo de brisas
y pintada de negro.

Quiero ser esa taza,
del café que te llevo,
y hasta el lecho divino
donde duerme tu cuerpo.

Quiero ser la paloma
que recorre los cielos,
y te busque en la tarde
y te quite los miedos.

Quiero ser esa mano
que te dé lo que tengo,
que aprisione la tuya
y secuestre tus dedos.

Quiero ser una rosa
que se pose en tu pelo,
y ese pétalo, suave,
que ya ansía tu pecho.

Quiero ser la cortina
y el cristal del espejo,
para verte desnuda
y sentir tu deseo.

Quiero ser la guitarra,
el violín indiscreto,
y la música sacra
del jardín de los cuentos.

"...Quiero ser un poeta
que te escriba sus versos,
sin papel y cuartilla,
y te deje sus besos..."

Rafael Sánchez Ortega ©
09/08/17

martes, 15 de agosto de 2017

ESPERO...



Espero...

Cerrar los ojos,
abrirlos cuando despiertes,
tenerte cerca, muy cerca
y luego calmar mi fiebre.

Espero...

Vencer los miedos,
y darte lo que mereces,
aquello que tanto ansías
y así, repetidamente.

Espero...

Saciar tu boca,
calmar la sed que tú tienes,
llevar la miel a tus labios
y el beso preciso y fuerte.

Espero...

Que vengas pronto,
en esta noche del viernes
ya que tiemblan mis entrañas,
como mis ojos por verte.

Espero...

Sentirte mía,
desnudarte lentamente,
y apaciguar las galernas
que doblegan los claveles.

Espero...

Seguir soñando,
incluyendo los placeres,
por minutos y segundos,
sin final y eternamente.

Espero...

Que tú me leas,
y que en mis ojos encuentres,
todo aquello que ahora buscas
y te deje más alegre.

Espero...

Por fin, tu risa,
la canción de los cipreses,
los suspiros de tu pecho
y la piel tan sugerente.

Espero...

Fundir dos almas
e intercambiar lo que tienen:
besos, amor con ternura,
y el corazón, si tú quieres.

Rafael Sánchez Ortega ©
08/08/17