domingo, 17 de agosto de 2014

ES DE NOCHE YA EN EL ALMA...


Es de noche ya en el alma
y es, por eso, que yo evito los cristales
esparcidos por el suelo.
No quisiera tropezar y hacerme daño
y que ellos empañaran los recuerdos de aquel sol
que me llegaba con tus besos.

Porque es cierto que la brisa,
que venía con las sombras,
me besaba y desnudaba lentamente
y con ella el aire fresco de tus labios,
producendo sensaciones muy diversas
y hasta extraños remolinos y sonidos
de una música sin pausa,
de una lluvia caprichosa de reflejos
y de estrellas,
y el embrujo irreberente
de tus ojos que me hablaban,
"sin palabras".

Reconozco que he pensado en la derrota,
en rendir y abandonarme entre las sombras,
en huir y en digerir las amapolas
confundidas de mis sueños y utopías.

Porque todo es poesía en esta vida,
y es Amor lo que creí que allí nacía
de mi alma.

Sin embargo no es momento de reproches
ni tampoco de suspiros
y si acaso de evitar esos cristales destrozados
que amenazan a mis pies en el camino,
esas lágrimas traidoras que pudieran
escaparse de unos ojos infantiles,
esas nubes temblorosas y cargadas de tormenta
que me ciegan las pupilas,
y esa fiebre diluída por la sangre
y por el alma con profunda taquicardia.

Yo sé bien que la distancia es el motivo
de esta escena,
de esta muerte prematura,
de este amago de locura
de este tierno balbuceo de dos niños
que jugaron a mayores sin saber, ni darse cuenta,
que el Amor estaba allí, entre sus manos,
y no fuera y por la calle,
entre cantos de sirenas y princesas,
y en las bellas mariposas que narraban los poemas
y llegaban a su encuentro
y en los lazos de cometas caprichosos
que volaban por la playa,
ni en la magia de la luna y las estrellas,
ni tampoco en la sonrisa y en la luz
que les dejaba el arco iris tras la lluvia.

...Es de noche ya en el alma
y ahora ciega la razón al corazón,
que vacila con sus miedos,
con la carga insoportable de las dudas,
con el brillo parpadeante de esos cientos
de cristales malheridos y deshechos
que se encuentran por el suelo,
esperando y muy sedientos a una sangre
que no llega
para así calmar la sed ardiente en sus entrañas.

Rafael Sánchez Ortega ©
04/08/14

14 comentarios:

  1. Un poema intenso donde el poeta vierte todos sus sentimientos nostálgicos sin guardarse nada. Y es que la ausencia del ser amado nos vuelve niños indefensos de nuevo.

    Buen domingo Rafael.

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  2. Hola Rafael desde esta hermosa montaña que ya no puede uno olvidar tambien uno recuerda dias felices y noches de insomio sin dormir recordando a ese amor de tu vida que poco a poco tus versos lo alejan ...son versos???????????????
    un gran abrazo
    Marina

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    1. Un abrazo desde la tarde de un domingo cualquiera que ya termina.
      Cuídate Marina.

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  3. la noche esa nocturnidad que nos transporta y que nos libera, felices los que saben surfearla

    abrazos

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    1. Es cierto Ely. "felices los que saber surfear por esas olas"
      Un abrazo.

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  4. En el juego de la noche, las imágenes que ofrece tu texto es un bocado sublime e indispensable.
    Un abrazo.

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    1. Gracias por verlo así Alexander.
      Un abrazo.

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  5. Me ha emocionadao mucho este poema, es precioso¡¡
    Enhorabuena.
    Un beso.

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  6. La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma pero cansada, esa locura suele ser en la mente dulces sensaciones, y a pesar de la distancia, nos lleva a ese deseo de… ”algún día…”, tal vez los momentos podrán ser compartidos, y es que tantas veces, es un brazo, que abraza en la noche.
    Tus hermoso versos están tan llenos de nostalgia que no caben en el alma.
    "Y el embrujo irreverente, de tus ojos, que me hablaban sin palabras..." Wauuuuuu, bello Rafa.

    Besos y pasa una bonita semana.

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    1. Gracias Lore por tus palabras.
      Un abrazo y que también disfrutes de una linda semana.

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  7. Cuando estamos tristes creo que es mejor vivir el funeral y el duelo. Tampoco ir a pisar los cristales, pero en cuanto se pueda poner en perspectiva lo vivido, hacerlo y atesorar lo bueno solamente. Reposar el alma... y que el alma siga el camino limpia y sana. Así, el recuerdo de tanto en tanto vendrá, pero como un acontecimiento sereno, lindo. Lo entregado es lo que importa.
    Un beso para ti querido amigo.

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    1. Coincido con tu reflexión querida Paty.
      Un beso en la noche.

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