lunes, 9 de octubre de 2023

5.626 - BEBAMOS JUNTOS...



Bebamos juntos,

el vino con el néctar

de la alegría.


Así el otoño

será más llevadero

y hasta tranquilo.


Y volverán,

sin duda, mariposas

a nuestro lado.


No son aquellas

que vimos, hace tiempo,

pero son otras.


Ahora son libres,

y surgen, solitarias,

por los caminos.


Buscan el cielo,

de nuevo, en el otoño,

como nosotros.


Es como un paso,

quizás como un paréntesis,

cara al invierno.


Nos embriagamos,

con ellas y su vuelo,

al que seguimos.


Y así, soñando,

vivimos esta etapa,

día tras día.


Beber sin prisas,

los labios muy resecos,

quieren amar.


Rafael Sánchez Ortega ©

08/10/23

domingo, 8 de octubre de 2023

5.625 - LOS VIEJOS TIEMPOS...



Los viejos tiempos,

de amores y novelas,

atrás quedaron.


Hoy son recuerdos

que arrancan mil sonrisas

y sensaciones.


Todos tenemos

rincones en desvanes

donde descansan.


¡Cuántos suspiros

del alma, se renuevan,

al recordarlos!


Aquellos ratos

de alegres primaveras

junto al estanque.


Y los veranos

de playa, con castillos

en las arenas.


También otoños,

dejándonos alfombras

y coloridos.


Y el frío invierno,

con nieve y aguaceros

de contrapunto.


¡Oh, viejos años,

tan llenos de ternura,

hoy sois recuerdo!


Rafael Sánchez Ortega 

07/10/23


sábado, 7 de octubre de 2023

5.624 - TE NECESITO...



Te necesito

decían tus miradas

a las resacas.


Llegaban olas

con manto y sin respuesta

para tus ojos.


Te necesito,

decían tus suspiros

desde los labios.


Llegaban ecos

del viento y del silencio

desde muy lejos.


Te necesito

gritaban los latidos

desde tu pecho.


Y de la iglesia

sonaba una campana

por algún muerto.


Te necesito

y sé que si me escuchas

vendrás a verme.


Y con la bruma

llegaban los recuerdos

de viejos sueños.


"Te necesito...",

gritaban tus palabras,

en unos versos.


Rafael Sánchez Ortega ©

06/10/23

viernes, 6 de octubre de 2023

5.623 - VEO EL BALCÓN...



Veo el balcón,

vacío y silencioso,

sin tu figura.


Allí te vi

un día de un otoño

mientras mirabas.


Fue hace tiempo,

diría que hace años,

y lo recuerdo.


Tenías cerca

un libro con los versos

de algún poeta.


Lorca, dijiste,

después, al conocernos,

tras mi pregunta.


Me gusta Bécquer,

te dije por respuesta,

y sonreíste.


Eso no importa,

la esencia es el poema

y en él la vida.


Me cautivó

tu voz y tus palabras

y allí te amé.


Como en las rimas

volaron golondrinas

con mis latidos.


¡Qué gran romance,

sin duda, el que vivimos

y éramos jóvenes!


Hoy te sonrío

y ofrezco mi sonrisa

desde otro otoño.


Rafael Sánchez Ortega ©

05/10/23


jueves, 5 de octubre de 2023

5.622 - TE DORMIRÁS...



Te dormirás

dejando una sonrisa

para mis labios.


Tendrá la rosa

que siempre prometiste,

como regalo.


Y en ella, un beso,

vendrá, como caricia,

hasta mi cara.


Dirán tu nombre,

sin voces ni palabras,

unos susurros.


Y es que a los cielos

irán los mil suspiros

que yo te mando.


Y mientras duermes

te cantaré una nana

en la distancia.


Serás, entonces,

el sueño hecho presente,

en mi regazo.


Y sentirás,

conmigo y sentiremos,

nuestros latidos.


Porque el amor

que ansiosos, perseguimos,

va con nosotros.


Rafael Sánchez Ortega ©

04/10/23

miércoles, 4 de octubre de 2023

5.621 - VUELVES, OCTUBRE...



Vuelves, octubre,

y llamas a la puerta

con timidez.


Hay buen recuerdo

de octubres y de otoños,

y desde siempre.


Pero sonríe

que tomo tu sonrisa

para mis labios.


Tú sabes bien

que intento compartirla

con todo el mundo.


Aunque, sin duda,

hay una diferente

y muy especial.


Pero silencio,

y guárdame el secreto

como tú sabes.


Vuelves, octubre,

y vienes a mi otoño,

que es también tuyo.


Porque el otoño,

y octubre, tengo unidos,

en unos ojos.


Y esa mirada

aumenta mis latidos,

en dulce arritmia.


Rafael Sánchez Ortega ©

03/10/23

martes, 3 de octubre de 2023

5.620 - BAJÓ DEL CIELO...



Bajó del cielo

y vino, hasta mi lado,

en un suspiro.


Era la gota

de lluvia, temblorosa

y estremecida.


Sentí su lágrima

buscar mis labios tibios

para dormirse.


Y yo, soñé,

también con ese llanto,

desconsolado.


Así los cielos

calmaron sus enfados

en una tarde.


Y soportamos

la hiel de las tormentas

del nuevo otoño.


Una galerna

llegaba y nos cubría

con falso manto.


Y allí sentí

la lágrima en mis ojos

brotar sin causa.


Y se mezclaron

la lluvia con el llanto

en unos versos.


Rafael Sánchez Ortega ©

02/10/23.