lunes, 18 de julio de 2016

ERA UN NIÑO QUE JUGABA...


Era un niño que jugaba
sin juguetes, bajo el sol,
un barquito entre sus manos
merecía su atención.

Y aquel niño, pequeñito,
era un cielo y una flor,
con manitas delicadas
y en sus dedos tú y yo.

Yo no sé lo que sentía
en el cielo nuestro Dios,
al mirar aquí, en la tierra,
los juguetes de cartón.

Sentimientos con engaños,
primaveras de arrebol,
donde niños muy hambrientos
mendigaban su perdón.

La inocencia en las pupilas,
el temblor de aquella voz,
el suspiro en la garganta
suplicándole su amor.

Y entre sueños infantiles
una vida se pasó,
en los ojos la sonrisa
y en los labios el candor.

Y aquel niño que jugaba
en su abrazo cobijó,
a otro niño más pequeño
más huraño y tontorrón.

Hoy le sigue por las calles
sin vergüenza y sin rubor,
como muestra del cariño
y de un lazo entre los dos.

"...Era un niño que jugaba
sonriente y soñador,
y otro niño vino a verle
con Amor en su canción..."

Rafael Sánchez Ortega ©
16/07/16

10 comentarios:

  1. En un lunes como el de hoy se agradece todo este regalo de ternura.
    : )

    Besos.

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  2. Los niños dejan huellas de mayor... pero esos niños no se olvidan ...y se recuerdan con amor.
    abrazos

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  3. Hola mi querido amigo sabes ayer fue el día del niño en Vzla. no sé si es mundial , pero esto es un regalo para ellos me ha encantado, un abrazo desde mi brillo del mar

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    Respuestas
    1. Me alegro de esa coincidencia Bea.
      Un abrazo.

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  4. Muy tierno. Los niños son simples, entre ellos se entienden sin problemas y sin analizar cual es mejor.

    mariarosa

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  5. La inocencia de los niños es una huella que nos marca cada día. Precioso texto Rafael.Un abrazo

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