Se rompió la magia
y te vi de cerca,
ibas en silencio
a buscar las letras.
Eran las migajas
que dejaron sueltas
unos ojos claros
y una boca tierna.
Fuiste poesía,
mariposa bella,
y ahora te marchabas
con la miel a cuestas.
Dejas un suspiro
en el alma muerta,
y cristales rotos
que tu faz reflejan.
Hoy las olas lloran
y las algas llegan
con resacas blancas
a buscar la arena.
Y en la dulce playa
dejarán sus huellas,
letras y susurros
de un cruel poema.
Morirá la tarde
y la noche, presta,
volverá con sombras
y sin rima fresca.
Y se irá mi vida
y me iré con ella,
sin final ni inicio
como un mal poema.
Rafael Sánchez Ortega ©
22/03/25
En tus versos no se rompe la magia.
ResponderEliminarPensemos siempre en un bello poema como lo es la vida.
Feliz día.
Abrazo
Gracias Carmen.
EliminarAbrazos.
Las marejadas pasan.
ResponderEliminarEn la orilla siempre se depositan poemas.
Abrazo, Rafael.
Gracias por tus palabras y comentarios, Verónica.
EliminarAbrazos.
Es la vida que pasa y nos lleva con ella, al menos la poesía nos salva y nos ayuda a salir adelante.
ResponderEliminarBella semana Rafael.
Gracias María Rosa
EliminarAbrazo.
La mariposa se fue, pero se quedo en tus versos, versos que vuelan y nos van dejando tu grandeza y amor a las letras, Rafael...Eso es lo importante, que tu poema cala muy hondo y se convierte en un recuerdo eterno, amigo poeta.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y mi cariño, Rafael.
Gracias por tus palabras y comentarios, María Jesús.
EliminarUn abrazo y feliz semana.