martes, 11 de abril de 2017

EN UNA VIEJA SILLA...


En una vieja silla
estaba la bufanda,
sus alas extendidas,
dormidas y sin ganas.

Afuera hacía frío,
incfluso hasta nevaba,
los copos de la nieve
trazaban  filigranas.

El niño y propietario,
mostraba su garganta,
pequeña y reluciente
al fuego y a las brasas.

Sus manos temblorosas
al leño se inclinaban,
buscando el calorcito
y el humo con su magia.

¡Qué cuadro tan hermoso
del niño con su infancia,
momentos y recuerdos
cosidos en el alma!

Saltaban las pavesas
ahumando las ventanas,
quizás en el misterio
de araña alambicada.

Un niño pensativo
la llama contemplaba,
ajeno a los deberes
y a juegos en la plaza.

Sus ojos infantiles
cansados se cerraban,
ansiaban las caricias
y el beso de las hadas.

"...En una vieja silla
estaba la esperanza,
bufanda de la calle,
del niño y sus andanzas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
07/04/17

10 comentarios:

  1. Los recuerdos los llevamos cosidos en el corazón, bello leerte Rafael.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Tantos recuerdos que puede haber en una vieja silla ¿verdad?

    Besos en la noche.

    ResponderEliminar
  3. Cuánta ternura, Rafael.
    Has transmitido mucho sentimiento en este poema.

    Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tus palabras Verónica.
      Un abrazo.

      Eliminar
  4. Dulce imagen de ese niño y la esperanza que circunda tranquila, sin alterar su descanso. Un abrazo amigo, buen descanso-

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tus palabras Paty.
      Un abrazo y feliz fin de semana.

      Eliminar
  5. El niño que eres, a dejado todo su sentir en esas letras, precioso.
    Abrazo

    ResponderEliminar