miércoles, 28 de mayo de 2014

REMINISCENCIAS XIII


XIII

Recuerdo muchas noches del pasado
que he vivido intensamente
en hospitales.
Las horas detenidas por las manos
invisibles,
los cuartos tan oscuros y en
penumbra,
los cuerpos estirados y yacentes
en las camas,
las toses muy frecuentes y continuas,
la entrada de enfermeras y auxiliares,
el sordo ronroneo del oxígeno,
los ayes y suspiros encubiertos
surgiendo de las sombras,
el rayo de ilusión y de esperanza
queriendo y deseando que el descanso
les llegara a los pacientes.

...Y allí estaba yo, con mi mochila
de paciencia,
aguantando los vaivenes que la vida
me ofrecía, en esa etapa,
suplicando una oración entre mis labios,
deseando que naciera un nuevo día
y se llevara para siempre los jirones
de la noche.

No sé bien cuántas escenas de este acto,
que ahora trato de explicar,
las he vivido
y cuántas otras se han formado,
en mi recuerdo,
sin ser ciertas.
Pero sé que allí he estado apurando
ese néctar agridulce de "paciencia",
como un Job desconcertado en el desierto,
y he estado como tantos familiares,
y con ellos, atendiendo a mis raíces
y a la sangre de mi sangre,
porque es algo que, en justicia,
merecían esos seres tan queridos,
aunque deje, para luego, y otro rato,
los detalles que sin duda concurrieron.

No pretendo repasar intensamente
esas horas y minutos,
ni tampoco rescatar esos segundos
y enmarcarlos en un cuadro con orgullo.
Fue así, como lo cuento, y seguro
que es igual que los recuerdos
de tantísimas personas que pasaron
situaciones similares.

Hoy recobro esas pequeñas telarañas,
estos copos blanquecinos de mi vida,
estas hebras plateadas que atestiguan
ese paso de los años,
con el blanco y con el negro de mis actos,
con la música sin nombre
y los acordes tan sublimes
que nacieron del silencio.

Y lo hago porque quiero reflejarlo
en mi cuaderno,
como hoja de una flor que aquí
he querido que durmiera eternamente.

Yo no soy tan diferente de los otros,
me decía,
y por eso debo amar y debo dar
a las personas que más quiero lo que tengo,
aunque sean simplemente las migajas
del cariño que poseo,
y aunque duela el corazón en ese dar
y en esa entrega, como nunca.

Rafael Sánchez Ortega ©
Sierrallana, 06/05/14

25 comentarios:

  1. Rafel amigo no se que decir solo que tus lteras me conmovieron y esa fuerza tuya hermosa, profunda y llena de generosidad y nobleza te enaltece uuffffff no se que decir de verdad muy bello uufffffff dulces sueños y un abrazo muy fuerte desde mi brillo del mar

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    1. Gracias sinceras Bea.
      Un abrazo desde Cantabria.

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  2. Querido Rafael.Anoche venia a verte y me encontre con esta carta abierta que aun no encontré palabras para poder decirte cuan grande es mi pena y sin poder YO hacer nada para que solo hubiera sido y siga siendo una pesadilla ...mi noche ha sido larga y pesada,deseaba ver la luz del dia ,venir a verte y a pesar del dolor al ir leyendo darte animos y agradecerte que estas letras tuyas nos pongan al lado de quien queremos y sufre.
    buenos dias ,siempre gracias.
    un gran abrazo
    Marina

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    1. Gracias Marina por tus palabras. En realidad estas letras surgieron en el Hospital, hace ya varios días y mientras estaba, en la noche, con mi madre. No quisiera que nadie las tomara al pie de la letra y sí, como lo que pretenden ser: Unos versos en prosa de un poemario al que trato de incorporar diversas vivencias y sensaciones.
      Reitero mis gracias por tu comentario y te mando un abrazo y el deseo de que tengas un lindo jueves.

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  3. Muy intensos recuerdos de momentos decisivos, expresados también muy intensamente. La poesía no encubre el dolor del pasado, pero lo suaviza y permite escribirlo.
    Consigues conmovernos, sí; situaciones así las viven a diario millones de personas, aferradas a la más mínima brizna de esperanza.

    Un abrazo.

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    1. Es cierto lo que dices Fanny ya que situaciones parecidas las están sufriendo y viviendo millones de personas día a día. Quizás por eso surgieron estas letras, en solidaridad con tantas personas anónimas que pasan algo similar.
      Un abrazo y feliz día.

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  4. Preciosa poesía...

    Yo he vivido épocas de hospital

    Muchos besos

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    1. Entonces nada puedo decir que no sepas Pamela.
      Gracias por tu comentario.
      Un beso.

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  5. Veras Rafael ...yo soy una persona muy sensibley noble de corazón ,sabras que tengo un hijo operado dos veces a corazón abierto con una valbula implantada de metal en el corazón .la primera la pusieron de cerdo y se pudria y tuvieron que vover a operar y ya te imaginaras los padres como se sufre...yo desde entonces ni a un amigo quiero ni puedo verle sufrir... ,yo se lo que se sufre en los hospitales solo se ven calamidades penas y algun muerto de repente en tu sala o la de al lado ...perdona ,yo no se falsear y ya ves digo lo que siento menos en una carta asi ,no se escribir un medio chiste.
    un gran abrazo
    Marina

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    1. Entiendo perfectamente lo que me dices Marina y estoy a tu lado en lo que me dices. En mi escrito simplemente traté de describir una situación, (real o hipotética), de un personaje, en primera persona, adecuándolo al poemario que estoy escribiendo.
      Es cierto que ha coincidido con la estancia de mi madre, igual que otras veces, y que ese tiempo lo he ocupado escribiendo. Supongo que no relato nada extraordinario y que esos detalles que describo los hemos pasado cantidad de personas que nos hemos visto en circunstancias parecidas.
      Agradezco tus palabras y sinceridad así como tu amistad que no dudo.
      Un abrazo y que tengas un lindo día Marina.

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  6. Emocionante tu amor y ternura hacia tus mayores, tus padres. No siempre expresamos lo que sentimos por ellos, y ellos lo agradecen más de lo que expresamos hacia ellos, porque necesitan incluso más cariño que nosotros y que no se les deje de mirar como personas que son parte de nuestra familia, que son amados y que se los necesitan vivos.
    Demuestras con ese gran cariño hacia ellos, más todavía si cabe, ese enorme corazón que hay en ti.
    Si todos los padres recibieran ese gran amor por parte de sus hijos...(sabes porque lo digo) el mundo de los mayores, que diferente sería.
    Un beso grande y mucho ánimo Rafa.

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    1. Gracias por tu comentario y las palabras que dejas en el mismo Lore.
      Supongo que todos tenemos ese cariño que dices hacia nuestros mayores, y pienso, que es posible que sean una minorìa los que eso no hacen.
      De todas formas si es cierto que el mundo de los mayores necesita mucho de nosotros y debemos ser generosos y corresponder ahora, como ellos hicieron en su momento.
      Un beso inmenso en esta tarde.

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  7. los hospitales son todo un poema en sí mismo así como mil historias entrecruzadas
    (sin querer me recordé cuando hice voluntariado un año en uno de ellos en las secciones de niños en quemados y en neurología , años de juventud e ideales altruistas)

    felicitaciones Rafael
    un poema humano muy humano
    cercano y palpable
    abrazos

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    1. Veo que conoces un poco lo que es un hospital por dentro Ely y eso me alegra, ya que estoy seguro de que en tu experiencia aportaste tu granito de arena en esa tarea tan humana.
      Un abrazo en la tarde.

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  8. Rafael ,solo vengo a despedirte cierro mi blog sin marcha atras.
    Sigue escribiendo pemas ,o prosas eres un gran poeta y escritor a lo que se presente.ha sido para mi un placer conocerte aunque haya sido como escritor de lejos para los dos.
    Un cordial abrazo
    Marina

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    1. Siento que cierres tu Blog Marina e ignoro las causas de tu decisión. Siempre que un poeta y un amigo hace eso me entristece porque pienso que la poesía se va quedando un poquito más huérfana.
      Agradezco tus palabras hacia mis trabajos, pero nunca dudes de que hay muy buenos escritores de prosa y poesía en la Red y en el círculo de amigos que nos rodean, incluída tú misma.
      Un abrazo en la tarde y seguiré esperando que reconsideres tu decisión, como tantos seguidores que te han venido leyendo hasta ahora.

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  9. Hay recuerdos que quedan grabados para siempre en el alma, y es que la vida está llena de vaivenes, nieblas, pero también de luces, amigo Rafael.

    Muy entrañable la entrada de hoy.

    Un beso.

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    1. Gracias María por tu comentario.
      Un abrazo.

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  10. Precisamente, hoy he estado en un hospital para visitar a un amigo que se está soltando de la vida poco a poco, o más bien la vida le suelta a él. En los hospitales hay mucha tristeza a no ser que nazcan nuevas vidas. Besicos.

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    1. Es fácil contagiarse de la tristeza de los hospitales Yo.
      Un abrazo y "besicos"

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  11. Es algo que se vive con la lentitud de unas horas o días que parece se vuelven eternos y son recuerdos que se quedan tan pegados a nuestro corazón, ue pasa el tiempo y por muy contento que te encuentres de que todo ha salido bien, son dolorosos.

    Apapachos Rafael, todos los que necesites, te cuidas.

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    1. Ciertamente es tal y como dices Ame.
      Un abrazo y que tengas un feliz fin de semana.

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  12. No hay quien pase indiferente ante este poema,un lugar donde las horas se hacen eternas,lugar donde nos damos cuenta lo vulnerable que somos.
    Un beso.

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    1. Es como bien dices América y por eso intentamos, de vez en cuando, recordar esos instantes.
      Un beso.

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  13. Hago mías tus letras, Rafael. Todos hemos pasado por hospitales acompañando a nuestros seres queridos y realmente es muy conmovedor e inolvidable...Mi gratitud y mi abrazo siempre, amigo.
    M.Jesús

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