domingo, 6 de junio de 2010

HAY UN GATO EN LA CALLE

Hay un gato en la calle,
impaciente y maullando,
y otra gata que escucha
el maullido del gato.

Una tos en la noche
rompe el eco lejano,
es la tos de mi madre
que se escucha en su cuarto.

Hay un coche que pasa
y que rompe el encanto,
de la noche serena
y sin luna en lo alto.

Hay dos ojos que miran
y otros dos observando,
hay susurros al cielo
que pronuncian los labios.

Mas el gato prosigue
su preludio y su encanto,
a esa bella gatita
de lunares a cuadros.

Ya la tos se remite,
vuelve el eco a mi lado,
ya descansa mi madre
con su pelo tan blanco.

Y aquel coche de antes
solamente es pasado,
un ruido en la noche
de motores y asfalto.

Sólo quedan los ojos,
dos guirnaldas y faros,
y otros dos que suspiran
y que siguen amando.

Más la vida prosigue
y con ella pasamos,
escuchando el silencio
a pesar de los gatos.

A pesar de las toses,
y motores cansados,
porque quedan los ojos
que persiguen tus pasos.

"...Hay un gato en la calle,
una tos en el cuarto,
Hay un coche que pasa
y dos ojos brillando..."

Rafael Sánchez Ortega ©
10/06/06

SE DESPIERTAN LOS DIOSES

Se despiertan los dioses
y se van los poetas,
los primeros contentos
los segundos con penas.

Hay un dios masculino
que ha bajado a la tierra,
a tomar los pinceles
y pintar cosas nuevas.

Hay un dios femenino
rodeado de estrellas,
con la luna a su lado,
y en su pelo unas perlas.

Sin embargo los hombres,
los que sueñan de veras,
han perdido su norte
y también su libreta.

Ellos son como niños,
aunque lloran y juegan,
a pesar de sus risas
y sus caras tan serias.

Se levantan los dioses
de su lecho de cera,
y se marchan soñándo
los poetas que velan.

Unos vienen al alba
con su cara risueña,
otros van con la noche
a embriagarse con ella.

Ya las rosas florecen
y los dioses se alegran,
aunque falten los hombres
con su pluma de seda.

Porque hombres y niños,
están vivos y sueñan,
aunque marchen muy lejos
aquí dejan sus letras.

Es la sangre que nace
la que late con fuerza,
es la luz que ilumina
a los pechos que rezan.

...Se despiertan los dioses
y se van los poetas,
han cambiado sus versos
y la noche se aleja.

Rafael Sánchez Ortega ©
06/06/10

sábado, 5 de junio de 2010

HAY UN BARCO QUE CRUZA EL HORIZONTE

Hay un barco que cruza el horizonte,
un navío curtido por las olas,
que navega en la tarde hacia poniente
a buscar un resquicio de la costa.

Una costa con puerto y con taberna,
donde pueda arreglar velas y lonas,
y limpiar ese casco de las algas,
ese musgo en amuras que desborda.

Se precisa que miren bien su quilla,
calafates de oficio con garlopa,
y que junten con brea sus heridas
al compás de una música sin nota.

Suenan ya los martillos en el carro,
hay maderas y tablas que están flojas,
se reparan las mismas con esmero
y se unen sus juntas con estopa.

Mientras tanto el patrón de ese navío,
el que lleva el timón hora tras hora,
está absorto y sentado en una orilla,
contemplando ese tiempo que se acorta.

Ya desea volver hacia los mares,
a las olas un tanto caprichosas,
a luchar entre cañas y aparejos
por lograr esa pesca encantadora.

Él bien sabe que el mar es su destino,
donde puede cubrirse con la gloria,
y también que es la eterna interrogante,
de ese viaje sin rumbo y sin escora.

Que terminen los rudos carpinteros
y le entreguen la nave tan hermosa,
ese barco tan lleno de misterios
y que lleva en cubierta tanta historia.

Hay suspiros robados a sirenas,
hay miradas de estrellas en su proa,
hay latidos nacidos con el viento
y los besos mandados de una boca.

Rafael Sánchez Ortega ©
05/06/10

viernes, 4 de junio de 2010

LOS HOMBRES QUE NACEMOS Y VIVIMOS...

Los hombres que nacemos y vivimos
en medio de la tierra tan ingrata,
soñamos con eternos paraísos
huyendo de miserias muy cercanas.

Buscamos, por ejemplo, en las estrellas,
los ojos con la luz y las miradas,
aquellos que acaricien nuestras frentes
y lleguen hasta el fondo de las almas.

Quizás nos comportamos como niños,
quizás es la pasión desesperada,
en busca de la tierra prometida,
allí, donde se encuentra la esperanza.

No somos marionetas del destino,
ni somos hipotecas del mañana,
los hombres nacen libres, sin saberlo,
y en esa libertad está la gracia.

La gracia de elegir y equivocarse,
la gracia de enmendar culpas pasadas,
por eso la grandeza de los hombres
se mide por sus actos y palabras.

Los actos pueden ser esos detalles,
las risas y silencios que se guardan,
la mano que se junta con tu mano,
la eterna confidencia respetada.

Hay hombres con semblante un tanto serio
y otros con sonrisas en su cara,
los unos te comentan lo que piensan,
los otros hacen chistes y te calman.

La vida es una eterna paradoja,
hay hombres que se odian y se aman,
hay seres que pelean por las tierras
y algunos, ni siquiera, piensan nada.

Reniego de vivir con etiquetas
y quiero conseguir lo que me falta,
la esencia de la vida en su conjunto,
el tierno escalofrío de la gracia.

La gracia de ser yo, conmigo mismo,
el hombre que se enfrente a su batalla,
el niño que se saque su armadura
y diga esas palabras tan ansiadas.

"Soy libre para ser lo que yo quiera,
incluso para ser verso y metáfora,
mis letras llevarán todos los sueños,
a niños y a mayores sin tardanza".

Rafael Sánchez Ortega ©
04/06/10

jueves, 3 de junio de 2010

SÓLO MIS SUEÑOS SE LLENAN

Sólo mis sueños se llenan
entre ilusión y alegría,
y van pasando los años
y va acabando la vida.

Sueña el ciprés solitario
junto a la oscura capilla,
bajan sus ramas al suelo,
suenan campanas a misa.

Sueño que sueño en la noche
pero ese sueño termina,
con el sol y con el alba
al despertar otro día.

Sueñan las aguas del lago
mientras las roza la brisa,
sueñan con besos furtivos
dados de noche en la orilla.

Sueñan los niños pequeños
entre juguetes y risas,
hay otro mundo en sus manos
que lleva paz y caricias.

Sueña la altiva montaña
con su blancura en la cima,
reta quizás a los hombres
a contagiarles su clímax.

Sueña el obrero que marcha
hacia el trabajo, sin prisa,
sueña en ganar su salario
para atender su familia.

Sueña la lluvia que baja
con chirimiri incluida,
que va cayendo despacio
hacia la tierra bendita.

Sueña el marino que sale
hacia la mar hoy tranquila,
va con sus redes atentas
para pescar su comida.

Sueña la llama que arde
de la fogata prendida,
lanza sus besos de fuego
entre chasquidos y chispas.

"...Sólo mis sueños se llenan
y va corriendo la vida,
pasa que pasan los años
mientras mi vida termina..."

Rafael Sánchez Ortega ©
03/06/10

miércoles, 2 de junio de 2010

VOY A SEMBRAR EL PATIO DE ALHELÍES

Voy a sembrar el patio de alhelíes
y crecerán allí, junto a las rosas,
las cubrirán de encanto y de alegría
para vivir con ellas muchas horas.

removerá sus pétalos el viento
y llegarán las noches con sus sombras,
para besar sin pausa nuestras flores
para velar su sueño sin demora.

Y pasarán otoños y veranos
que dejarán la tierra triste y sola,
y regarán las rosas tristemente
el llanto destilado de sus hojas.

Proseguiré cavando en los jardines
en esa tierra tan rebelde y tosca,
sintiendo que los años y el cansancio
transforman poco a poco mi persona.

Me sentaré quizás en ese banco,
ese sitial labrado entre la roca,
y allí veré acercarse la tormenta
y hasta la nieve, que veloz retorna.

No buscaré ya el llanto de los vientos,
ni ese clamor ni besos de su boca,
contemplaré despacio y sin palabras,
como regresa a casa la gaviota.

Cómo pelea y lucha con los vientos,
tratando de avanzar sobre las olas,
y sonreiré tal vez, tímidamente,
al comprender entonces muchas cosas.

Las viejas azucenas que he plantado
llenaron de candor a nuestras rosas,
con ellas compartieron sus secretos
y oyeron las canciones de su boca.

Más estos alhelíes que ahora siembro
de sangre cubrirán la tierra, toda,
las rosas y semillas fermentadas
entonces sentirán que no están solas.

Rafael Sánchez Ortega ©
02/06/10

martes, 1 de junio de 2010

CON UN BROTE DE LUZ Y COLORIDO

Con un brote de luz y colorido
así surge en el campo la retama,
van creciendo sus hojas siempre verdes
y también esas flores añoradas.

Ese tierno amarillo que seduce,
los racimos que cuelgan de las vainas,
y al final todo muere en el otoño
para arder en los hornos y fogatas.

La retama se mete por los ojos
nos embrujan sus hojas con la escarcha,
y también ese lento escalofrío
que produce al quemarse con las llamas.

Hay un velo que rompe sus misterios
y que entra en el fondo de su alma,
es quizás esa música invisible,
esa nota arrancada de algún arpa.

Fantasía de luz y de colores,
alegría que viene a la mirada,
bajo el cielo celeste que cobija
la retama que habla sin palabras.

Hay un viento que sopla del oeste
y que llega con nubes encantadas,
trae mil besos de labios que suspiran
y leyendas antiguas de cabañas.

Las dejaron allí viejos pastores,
en las piedras silentes y solanas,
y también en los patios y corrales,
con secretos tomados en las granjas.

Voy a ti esta tarde, vieja amiga,
a sentir tu presencia mas cercana,
aspirarando el aroma que tu llevas
y llenando mi alma de esperanza.

Por tu nombre retama, te conocen,
y tu nombre pronuncio en la distancia
un susurro me llega de tu lado
con el beso paciente que me mandas.

Rafael Sánchez Ortega ©
01/06/10