miércoles, 22 de mayo de 2019

ES COMPLEJA LA MISIÓN...



Es compleja la misión
de escribir sobre la china,
(o es la china del zapato
que, con fuerza, me lastima).
No lo sé, tampoco importa,
pues la china de esta tinta
lleva alas en sus versos,
y en las letras, mi sonrisa;
una china paticorta
se desliza de puntillas,
y hasta mira de reojo
lo que hay en cada esquina.
Esa china, como digo,
cambia el miedo por la dicha
de saberse malcriada
entre gentes muy amigas...

Es por eso que, de pronto,
ella adora las cuartillas
y hasta el folio inmaculado
que los árboles destilan.
Nuestra china es peculiar
en la mente del artista,
él la crea y la transforma
en ferviente maravilla,
y la equipa con sus alas
y la lleva hasta la China.
¡Ay, chinita tan audaz,
no te vayas de mi vida!,
y es que tengo por misión
escoltarte con la brisa
y abrazarte con las olas
y llenarte de caricias...

"...Es compleja la misión
de escribir para una amiga,
y si es china, más aún,
la tortura está servida..."

Rafael Sánchez Ortega ©
30/04/19

martes, 21 de mayo de 2019

ESTOY MUY TRISTE...



Estoy muy triste,
el mundo se desploma,
es decadente.

Destilan odio
hermanos entre sí,
y hasta se agreden

En la distancia
se ve el amor, muy lejos,
como se pierde.

No entiendo nada.
¿Por qué se odian los hombres?
¿Por qué no hay paz?

Todos opinan.
Todos tienen razón.
Ninguno se equivoca.

Y yo, cual tonto,
como no entiendo nada
lloro en silencio.

Aunque en el fondo
la envidia y la avaricia
son la respuesta.

¡Cuánta miseria
se cuela en nuestras almas,
y esto no es justo!

Quiero gritar
dejar una denuncia
con estos versos.

Rafael Sánchez Ortega ©
28/04/19

lunes, 20 de mayo de 2019

SEGUÍA TUS PASOS...



Seguía tus pasos,
mi dulce gacela,
que marchan muy lejos
y dejan tus huellas,
y así me trasladas
o extrañas fronteras,
a sitios lejanos
de imágenes nuevas,
quizás me confundo
y pienso que llevas
el paso cambiado
saltando en la acera,
pero es una orilla
de playa desierta,
con algas que asoman
tras olas inquietas...

De pronto te fuiste,
perdí tu silueta,
la imagen divina
no estaba a mi vera,
y entonces, mis ojos,
sintieron la niebla
y así mis pupilas
lloraron con fuerza,
busqué entre la bruma
la imagen tan fresca
del cuerpo querido
que ansía mis venas,
y no te encontraba
por más que siguieran
buscando mis ojos
la playa y la arena...

"...Seguía tus pasos
allí, donde fueras,
y un día te fuiste,
cambiaste de senda..."

Rafael Sánchez Ortega ©
26/04/19

domingo, 19 de mayo de 2019

SE ESTREMECEN LAS LLAMAS...



Se estremecen las llamas
con el paso del viento,
y también por la brisa
con que aviva los fuegos,
es igual que los niños
a quien rozan su cuerpo
las caricias maternas
que desgranan los dedos,
un rumor invisible
dejan duendes traviesos,
por la piel inocente
que recubre los cuerpos,
y si, acaso, le apuras
te dirán algo cierto
las pupilas divinas
de los ojos sin miedo...

Y es que el hombre madura
con el paso del tiempo
y se muestra valiente
aunque bogue sin remos,
porque, a veces, navega
sin timón, como un ciego,
por la vida infinita
y se olvida del puerto,
y es allí, donde tiene,
su lugar y su puesto,
la razón de sus días
y el presente sincero,
pero ignora la brisa
que le lleva muy lejos
y se duerme en cubierta
aunque sueñe despierto...

"...Se estremecen las llamas
en tus ojos tan bellos,
y también tu sonrisa
al sentir a mis besos..."

Rafael Sánchez Ortega ©
25/04/19

sábado, 18 de mayo de 2019

EN TU MANO PEQUEÑA...



Era tu mano pequeña
una linda lagartija
que movías, juguetona,
para atrapar a la mía,
y te agarraste con fuerza
a los dedos en ruinas,
trabajados y agrietados
por el paso de los días,
y llegaste con tus sueños
y volamos con tus risas,
hacia un mundo diferente
por senderos y colinas,
con mi mano te llevaba
y en la misma sostenías
esa fuerza de tu alma
y el ardor de tus pupilas...

Pero tu mano pequeña
precisaba de la brisa
y del aire de los mares
del salitre y de la vida,
y buscamos las arenas
tan doradas y tan finas,
y seguimos las pisadas
y las huellas de la orilla,
unas veces eran firmes
aunque en otras se escondían
al abrigo de las olas
con su estela blanquecina,
yo sentí que tú temblabas
y querías la salida,
de tus dedos hacia el cielo
a robar su poesía...

"...Era tu mano pequeña
una hermosa margarita,
que la dejaste en mis labios
con tu preciosa sonrisa..."

Rafael Sánchez Ortega ©
24/04/19

viernes, 17 de mayo de 2019

DIFÍCIL AVANZAR...



Difícil avanzar en el desierto
en medio de un ambiente enrarecido
es fácil que se nublen las pupilas
por culpa del siroco y de los fríos,
a veces los silencios nos desbordan
y ahogan, en el alma, tantos gritos,
que ansían elevarse a las alturas
volando por senderos infinitos,
en cambio se congelan las pasiones,
se viven los segundos como un guiño,
se añoran los momentos del pasado,
las risas compartidas con sigilo,
pero esa soledad tan angustiosa
es parte del poema que ahora vivo,
aquel que comenzara en una infancia
y luego transcurriera siendo niño...

Difícil avanzar con las tormentas
que dejan torrenteras y granizos,
excelsos medallones de las almas
cubiertas de oropeles y sin brillo,
por eso se detiene el caminante,
incluso se resguarda de los ríos
que bajan desbocados sus meandros
y llenos de lujuria sus bramidos,
busquemos esa paz de los poetas
que tejen en los versos con un hilo,
sintamos como viven el combate
y luchan con furor por su destino,
si acaso comulguemos con la noche
y hagamos con las sombras nuevos ritos,
aquellos que nos traigan la esperanza
y vibren con amor, para sentirlo...

"...Difícil avanzar con esta carga,
se dice el caminante ya vencido,
preciso de los versos de un poema,
aquel que con tu sangre me has escrito..."

Rafael Sánchez Ortega ©
29/04/19

jueves, 16 de mayo de 2019

QUIERO ENCONTRAR...



Quiero encontrar un atajo
para esquivar a la muerte
y avanzar por las colinas
de esta vida libremente,
así, plegando las velas
irá mi barca al nordeste
impulsada por la brisa
y con alas diferentes,
aunque le falte ese brillo
a la mar azul y verde
me bañaré entre sus olas
con sus ribetes de nieve,
y al final, tras ese viaje,
y el escorzo consiguiente,
me sentiré más tranquilo
con mis sueños, como siempre...

Pero el atajo añorado
es cruel e impenitente,
algo alejado de mí,
condenado en esta suerte,
es como aquella utopía,
del sediento ante la fuente
que buscando en ella el agua
se encontraba con serpientes
custodiando el rico caño,
con el líquido sin leyes
del sediento que llegaba
para calmar a su fiebre,
y allí quedaba el mendigo,
el soñador con sus redes,
y hasta el niño de la infancia
que recordaban sus sienes...

"...Quiero encontrar un atajo
para acudir muchas veces,
a tu lado, poesía,
porque no quiero perderte..."

Rafael Sánchez Ortega ©
23/04/19