viernes, 3 de julio de 2020

4.250 - POR LA VENTANA...


Por la ventana
diviso la mañana
y el nuevo día.

Y veo, lejos,
el sol en las montañas
y hasta la mar.

Desde mi celda,
sin puertas ni barrotes
miro esta estampa.

Miro y remiro
las gotas y el rocío 
que el día entrega.

Son como sueños.
Retazos de la vida
con sus latidos.

Corro tras ellos.
Me fundo en un abrazo
y soy feliz.

Pero despierto
en medio de la nada
y en soledad.

Grito al silencio
que carga con cadenas
mi voluntad.

Son invisibles
y exigen de paciencia
para vencerlas.

Rafael Sánchez Ortega ©
07/04/20

jueves, 2 de julio de 2020

4.249 - HOY CANTAN LAS CLARABOYAS...



Hoy cantan las claraboyas
animadas por la lluvia,
en este riego del agua
que nos mandan las alturas,
y es que las nubes son densas,
se asemejan a las brumas
que nos invaden el alma
con tormentos y locuras.
Son unos días de encierro
de resistencia y de lucha,
donde los hombres se miran
mientras se hacen preguntas,
pero el silencio responde
y no despeja las dudas
ni determina los tiempos
para salir de esta tumba...

Va pasando la mañana
y no llega la ternura,
que se busca, que se quiere
y que ahora se disculpa,
porque va dando rodeos
entre playas y entre dunas,
por desiertos pedregosos
y por mares sin espumas,
así la vida es un tango,
un bolero y una rumba,
es un baile sin orquesta
y un poema sin arrugas,
y adentro quedan las almas
con los rezos y torturas
por los días del encierro
y con los nervios de punta...

"...Hoy cantaron los jilgueros
y entonaron "mea culpa",
por los hombres, por los niños
y los poetas sin pluma..."

Rafael Sánchez Ortega ©
06/04/20

miércoles, 1 de julio de 2020

4.248 - DULCES CANCIONES...



Dulces canciones
que dejan los flamencos
en el otoño.

Suaves murmullos
que emiten las resacas
en pleamar.

Tiernas caricias
que vienen con la brisa
desde la playa.

Hoy son recuerdos,
fragmentos de un pasado
quizás lejano.

Pero se añoran,
los ratos y momentos
así vividos.

Entre las rejas
de cárceles sin nombre
estoy inquieto.

Busco la mano
que venga y me rescate
de tanta sombra.

Busco los ojos
que guíen mi destino
hasta otro puerto.

Busco los labios
que sacien del silencio
mi soledad.

Rafael Sánchez Ortega ©
06/04/20

martes, 30 de junio de 2020

4.247 - FRAGMENTOS DE UN DIARIO - DÍA 22



Día 22

Ha pasado este día y también el domingo. 
En la mañana me di cuenta 
de que era Domingo de Ramos. 
¡Viejos recuerdos de rezos e iglesias!, 
en una juventud que se aleja y ha pasado de largo. 
Hoy es una fecha en el calendario 
que ha sido recordada por haber visto 
unas letras de alguien o un mensaje en el móvil. 

Atrás quedaron otras fechas, ya lejanas. 
Atrás dejé también muchos sueños, 
durmiendo una larga siesta.

Quizás es hora de renovar, 
antes de que sea tarde. 
Quizás es el tiempo de abrir las ventanas del alma, 
de sacudir alfombras y de limpiar rincones. 

Que entre la luz, 
que pase el sol, cuando salga en el cielo, 
que penetre la brisa y que el viento del nordeste 
traiga el salitre y el yodo del mar 
a estas habitaciones donde vivo.

Hace falta un revulsivo, 
quitar esas comas o paréntesis 
que la vida va poniendo en nuestros corazones.

Hace falta, como ahora, 
no tener la libertad 
para valorarla y ver lo necesaria que nos es, 
aunque no la usemos todo lo que debiéramos.

Precisamos de las alas invisibles 
que nos permitan volar 
por los rincones más insospechados del planeta.

Tenemos que poder cerrar los ojos, 
cuando nos venga en gana, 
y saber que la barca que nos lleva 
sigue el rumbo correcto 
y que cuando volvamos a abrir los ojos,
estemos en el puerto deseado.

Debemos valorar el latido de la vida, 
los suspiros angustiosos que nos manda 
cuando ve que nos equivocamos 
o que erramos el camino.

Necesitamos imperiosamente 
que el cristal de los sueños se recomponga 
y nos devuelva la imagen exacta de nuestra alma, 
para que sepamos ver, en su imagen, 
todo aquello que precisa 
y necesita ser mejorado.

...Si algún día despertamos de esta pesadilla, 
deberemos pararnos y dar gracias
por todo lo que tenemos 
y por poder participar 
de estos momentos de dolor y de agonía, 
con los otros agridulces de cariño y de esperanza.

Es preciso que busquemos, como hombres, 
ese llanto de los niños que escondemos, 
que venzamos a los miedos, 
que miremos cara a cara al enemigo 
y vivamos los segundos de la vida, intensamente, 
cada día.

******

Tarde...

Han pasado ya las horas de la tarde. 
Es de noche nuevamente y unas nubes 
han venido con su lluvia. 
He llegado hasta tu lado con mis letras. 
Me detengo y reflexiono sobre ellas.

Al final cierro los ojos y me digo que sí, 
que tenían su razón aquellas gentes 
que adoraban a los dioses del Olimpo 
y escribían los poemas. 
Larga lista de esos griegos y romanos 
que algún día releeré con atención.

Rafael Sánchez Ortega ©
05/04/20

lunes, 29 de junio de 2020

4.246 - AMANECIÓ...



Amaneció
de nuevo otra mañana.
Ya queda menos.

Eso me digo,
quizás para animarme
y estar tranquilo.

Pero seguro
que lloran los cristales
y no por lluvia.

Será la brisa
que llega con arena
desde la playa.

Serán las alas
de alguna mariposa
dejando sueños.

Serán mis ojos
que ven las chiribitas
y candilejas.

Todo es teatro
con miedos y sonrisas
desde el vacío.

Lloran las almas
y vemos a las sombras
como se agitan.

Desde el silencio,
seguimos resistiendo
un día más.

Rafael Sánchez Ortega ©
05/04/20

domingo, 28 de junio de 2020

4.245 - EN AQUEL LIBRO...



En aquel libro
estaban las leyendas
que un día vi.

Cuentos sublimes
de plumas y escritores
de muchos sitios.

Hoy los recuerdo,
me llevan a la infancia
sin darme cuenta.

Campos extenso
con firmes caballeros
y con princesas.

Mares oscuros
con barcos de cristianos
y de piratas.

Y en medio yo,
lector de poca monta,
barbilampiño.

Hoy me estremecen 
recuerdos y momentos
inolvidables.

Fui caballero
luchando por mil causas
y mil amores.

Y fui aquel niño,
del que hoy me enorgullezco
y tanto añoro.

Rafael Sánchez Ortega ©
04/04/20

sábado, 27 de junio de 2020

4.244 - PRECIOSOS VERSOS...



Preciosos versos
que alegran la mañana.
¡Es primavera!

Dejan las huellas
de rimas y luciérnagas
en el cuaderno.

En estas letras
hay sueños y suspiros
del corazón.

Y son tus sueños,
unidos a los míos
muy revoltosos.

Piden respuestas
a un mundo de preguntas
que no las tienen.

Piden miradas
en ojos que no miran
donde miramos.

Y mientras tanto
unimos nuestros labios
en oración.

Pedimos fuerzas,
en medio del silencio
que nos acosa.

Pedimos poco,
tan solo que se acabe
la pesadilla.

Rafael Sánchez Ortega ©
03/04/20