jueves, 23 de enero de 2020

4.088 - DÉJAME VER...



Déjame ver
tus ojos tan preciosos
para soñar.

Iré con ellos,
allá donde tú vayas,
con tu mirada.

¡Y tu sonrisa,
la buscaré en el pliegue
de tus pupilas!

Hoy no sonrío.
Hay llanto en la mirada,
y hasta dolor.

Me duele el alma,
quizás porque me abraza
la soledad.

Pero la vida,
que sabe de caricias,
es inflexible.

De todas formas,
la vida continúa
y voy en ella.

Por eso avanzo.
Me guardo los suspiros
y tantas lágrimas.

Hay que vivir.
Sentir cada segundo
y amarlo tanto.

Rafael Sánchez Ortega ©
08/01/20

miércoles, 22 de enero de 2020

4.087 - UNAS MONTAÑAS...



Unas montañas
separan nuestros pasos
de la verdad.

Las subiremos,
sin prisas y seguros,
para llegar.

Cuando te vea
se me abrirán los labios
con tu sonrisa.

Y hasta veremos
volar a las palomas
dejando paz.

Quizás tengamos
amagos de tormentas
y vendavales.

Pero no importa,
al fin las venceremos
para estar juntos.

Esas montañas
serán la referencia
de nuestra lucha.

Tendrán poemas
y notas musicales
entre la nieve.

Serán un sueño,
vivido intensamente
y compartido.

Rafael Sánchez Ortega ©
07/01/20

martes, 21 de enero de 2020

4.086 - AQUEL CUERVO HERIDO...



Aquel cuervo herido
buscaba su lecho,
por flecha del  hombre
curtido y sereno,
bajaban sus alas,
caía hacia el suelo,
su pico movía
por falta de aliento,
me vio, en su agonía
pisando el terreno,
la dulce pradera
de trigos eternos,
y al ver sus heridas
sentí que mis dedos
querían curarle,
sanarlo sin miedo...

Pero era muy tarde,
un día de invierno,
las cinco ya daban
con sol a lo lejos,
entonces mis manos
buscaron su cuerpo,
limpiaron la sangre,
calmando su miedo,
y luego, sin prisas,
llevaron mis dedos
la triste figura
a un árbol pequeño,
en él dormiría,
de noche, al sereno,
y así, poco a poco,
tendría su premio...

"...Aquel cuervo herido,
cual niño pequeño,
sintió que una brisa
llegaba del cielo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
07/01/20

lunes, 20 de enero de 2020

4.085 - TRISTE SONRISA...



Triste sonrisa,
del niño sin juguete,
quizás temblando.

Dicen las lenguas
que este año los Reyes
estaban pobres.

Que no acertaron
y muchas más disculpas
para cumplir.

Pero lo cierto
es el llanto del niño
y su sonrisa.

Hoy apagada,
mirando en la distancia
con mil preguntas.

Se siente solo,
perdido, abandonado,
y sin regalos.

Será otro año,
le dicen los mayores,
cuando te toque.

¡Será, será,
repite nuestro niño
y tantos niños!

Es una pena
saber que muchos niños
son infelices.

Rafael Sánchez Ortega ©
06/01/20

4.084 - LAS VERDES COLINAS...



Las verdes colinas
enseñan los prados,
arriba montañas,
abajo los campos,
y así la mirada,
que va disfrutando,
contempla el paisaje
de cerca y de largo,
se observan las casas
de pueblos cercanos,
también a los huertos
y algunos ganados,
y en medio de todo
la estampa de lago,
cubierto de sueños,
recuerdos dorados...

Las verdes colinas
están esperando
que lleguen a ellas
tus piernas y pasos,
que allí te detengas
y mires un rato
la alegre campiña
que extiende su manto,
y en ella que busques,
que encuentres los hados
y alcances los sueños
que están esperando,
quizás unos dedos,
sencillos y humanos
que toquen los tuyos
y besen sus labios...

"...Las verdes colinas
musitan un canto,
son voces de aldea
de niños y ancianos..."

Rafael Sánchez Ortega ©
06/01/20

domingo, 19 de enero de 2020

4.083 - POR FAVOR...



Por favor, cierra los ojos 
y déjate llevar por la música
que suena en la gramola.

Es fácil que sonrías 
y que pienses en la escena
que digo. 

Es posible que abras los ojos un segundo
y mires a tu alrededor
por si acaso es verdad lo que digo,
pero ¡no!, no la verás,
porque esa música de la gramola
es una utopía, y una ilusión de la mente,
y tal vez,
el inicio de un sueño,
pero así es la vida para algunos,
un lugar cubierto de sueños
donde hay que ir apartándolos uno a uno
para descubrir toda la belleza
y su intriga,
para ir avanzando en esa senda 
que todos tenemos que recorrer
y que nos conducirá y llevará
a tierras desconocidas.

Pero seguro que te has cansado 
de escuchar la música
y de que tus ojos cerrados
han empezado a saborear 
la miel de los sueños.

No, no quiero despertarte,
no es esa mi intención,
pero...

Déja que te mire en silencio,
que vele tus sueños 
y que cierre los ojos de tu alma.

Déjame volar con tus pupilas
para recorrer ese mundo 
que se adivina más abajo
de las nubes.

Quiero sentir tus alas de seda,
embriagarme en el aroma de tu piel,
quiero soñar con tu vuelo a través de la noche
cruzando los mares y las playas.

Estoy seguro de que en algún lugar de la costa
podremos ver a las gaviotas y los cormoranes
que pacientes nos esperan,
en esta travesía.

Rafael Sánchez Ortega ©
05/01/20

4.082 - POR EL CAMINO...



Por el camino
se ven las amapolas
salir de nuevo.

Su colorido
anima las pupilas
y da alegría.

La vieja senda
parece que revive
y resucita.

Un puerto viejo
acoge las traineras
en su descanso.

Están varadas,
tumbadas en las rampas,
quizás dormidas.

Así reponen
las fuerzas en sus quillas
atormentadas.

La dulce aldea,
los sueños de la infancia,
hoy me saludan.

Y vuelvo a ellos,
camino por sus calles,
oigo sus voces.

Bellos recuerdos
que afloran y que vuelven,
con mil suspiros.

Rafael Sánchez Ortega ©
05/01/20