miércoles, 12 de mayo de 2021

4.547 - NO VOY A DAR A LAS BRUJAS...



 No voy a dar a las brujas

el espacio que pretende,

un profesor muy chiflado

y con sonrisa latente...

Y es que me niego y no quiero

ser el bardo de las siete

y el plumífero precoz

que emborrona los papeles.

Las brujas son algo serio

y que estremecen las sienes,

para bajar por el pecho

y terminar en el vientre,

allí se libran batallas

y los vientos se revuelven

hasta acabar en galernas

que van a dar al retrete...


(Y aquí yo pido perdón,

por ordinario y silvestre,

al detallar los caminos

del brujerío latente...)


Y es que quisiera dejar 

a las brujas y a su leche

y que vivieran la vida

y que sintieran la muerte,

así sabrían, de veras,

lo que se gana y se pierde

con el trabajo del día

bajo el sudor y la fiebre,

porque las brujas del cuento

salen de manos y mentes,

que se acicalan de noche

y por el día se duermen,

buscan el manto de plata,

ese que llevan los reyes,

no los remiendos y andrajos

con que se cubre la plebe.


(Y aquí, de nuevo, me paro,

pido perdón nuevamente,

porque las brujas se escurren

como vagones de trenes).


No voy a dar a las brujas

ese papel que pretenden,

ni aunque me llamen de Brujas

ni de la europa del este,

y es que prefiero a los elfos,

a las anjanas y duendes,

a trastolillos y gnomos

y algún dragón, bajo el puente.


"...Viva la tierra sin brujas,

y la Barquera y sus muelles,

donde la brisa acaricia

con esos besos silentes;

besos que dejan hechizos,

besos con néctar y mieles,

besos que salen del alma,

sin brujerío ni viernes..."


Rafael Sánchez Ortega ©

20/12/20

martes, 11 de mayo de 2021

4.546 - FILAS DE LIBROS...



Filas de libros

esperan, impacientes,

a que los lea.


Cientos de páginas,

decenas de relatos

y de aventuras.


Sueños dorados,

amores y pasiones

inalcanzables.


...El tiempo pasa,

el polvo se amontona

sobre sus lomos.


Duermen los sueños,

se otoñan los relatos,

llega el invierno.


La nieve cubre

con manto plateado

tantos suspiros.


Y mientras tanto,

los ojos parpadean

con cataratas.


Tras las cortinas

se esconde la inocencia

con miopía.


También los versos,

ocultos del poema,

duermen allí.


¡Bellas pupilas,

cansadas de la vida:

buscad los libros...!


Rafael Sánchez Ortega ©

20/12/20


Hoy me recordado de los libros que esperan a mis ojos cansados para ser leídos y acariciados. Y es así, desde que tengo memoria y recuerdos. Por eso volver atrás, a través de los libros es fácil para mí. Podría decir, al ver un libro leído, cómo y cuándo lo hice y cómo me encontraba. En una palabra forman parte de mi vida y así los considero. Compañeros y amigos que me han dado tanto y nunca me han pedido nada.

lunes, 10 de mayo de 2021

4.545 - SUENA GRAMOLA...



Suena gramola.

Desgrana tus suspiros

maravillosos.


Llena mis días.

Altera mis sentidos.

Hazme vibrar.


Porque la música

es sangre para el alma.

¡Vitalidad!


Yo te recuerdo,

gramola de mi infancia,

y no te olvido.


Con tus canciones

soñé con otros niños

y otras ciudades.


Viví los juegos.

Soñé mil fantasías

y hasta reí.


Pero es el tiempo,

(¡maldito y despiadado!),

quien te alejó.


Y atrás quedaste,

en sombras y tinieblas

de algún desván.


Hoy te recuerdo,

preciso tus canciones

sobre mi piel.


Rafael Sánchez Ortega ©

19/12/20

domingo, 9 de mayo de 2021

4.544 - AQUEL OTOÑO...



Aquel otoño,

tan bello y recordado,

atrás quedó.


Y allí quedaron

las hojas de las ramas

como una alfombra.


Era en el bosque,

el centro y el sagrario,

de tanta vida.


Y es que el otoño,

aquel que tanto añoro

me cautivó.


Tras un verano

de abrazos y pasión

fui a tu lado.


Juntos vivimos

auroras y suspiros

en nuevos días.


Y aquellas tardes,

de ocasos, despidiendo

al sol y el mar.


Pero tus besos

de otoño y de inocencia,

no los olvido.


Besos dorados,

en labios, que ofrecían

néctar y flor.


Rafael Sánchez Ortega ©

18/12/20

sábado, 8 de mayo de 2021

4.543 - DEJA EL JILGUERO...



Deja el jilguero

su llanto, prisionero,

desde la jaula.


Canto sonoro

que llega, delicioso,

a mis oídos.


Pero soy libre,

no estoy encarcelado

ni entre barrotes.


Aunque mi canto

se llene de tristeza

y de nostalgia.


¡Dichoso virus,

que así nos condicionas

con tu presencia!


Y es que tu sombra

encoge y estremece

sin darnos cuenta.


Y nos quedamos

en casa y encerrados

por unos días.


De esta manera

se ahogan nuestros labios

y nuestras voces.


Por eso envidio

el canto del jilguero

puro y tan limpio.


Rafael Sánchez Ortega ©

17/12/20


El culpable de estos versos ha sido un pajarillo que tenía la vecina en su porche y que parece ser que se le ha muerto. Pensé en él y me vinieron estos versos acerca de su libertad y la nuestra, en estos momentos tan especiales.

viernes, 7 de mayo de 2021

4.542 - SIGO LAS HUELLAS...



Sigo las huellas

dejadas por tus pasos

en el camino.


Huellas borrosas,

apenas perceptibles.

y que me llaman.


Voy a tu encuentro.

Deseo ver tu cara,

tomar tus manos.


Sé que me duermo,

que pasan las jornadas

y no te alcanzo.


Estoy cansado,

me duele todo el cuerpo

y no te veo.


...Pero no importa,

me digo, y me sonrío,

ya queda menos.


Y es la verdad,

se acorta la distancia

para abrazarte.


Pero, ¿sabrás

quién es el que te llama

y lo que quiere...?


"...No te preocupes,

amor, yo solo quiero

tu libertad..."


Rafael Sánchez Ortega ©

16/12/20


Es el eterno mensaje en poesía de seguir las huellas de la persona amada y de buscar esa figura a través de unos pasos invisibles dejados en el camino, en la playa y en la vida. con el objetivo de volver a ver su cara, sentir el roce de su cuerpo, escuchar el latido de su corazón y poder mirar al fondo de sus pupilas y ver ese mensaje de amor que un día compartisteis.

jueves, 6 de mayo de 2021

4.541 - VEO TU CARA...



Veo tu cara

que guardo tiernamente

en mi cartera.


Intercambiamos

las fotos, una tarde.

¿No lo recuerdas?


...De todas formas

el tiempo y ese instante,

atrás quedó.


Recuerdo vago

de mares y resacas,

hoy ya lejanos.


En una playa

mirando las mareas

y algunos barcos.


No era verano,

quizás la primavera

nos sonreía.


Los años locos,

tan dulces de la infancia,

para nosotros.


Y nos amamos,

sin prisas y sin pausas,

solos los dos.


Rafael Sánchez Ortega ©

15/12/20


Nacen letras y surgen versos que se juntan y se unen en una rima desordenada. Si en algún momento hacemos un filtro o un cribado de los mismos y buscamos la esencia del poema quizás encontremos algo raro, algo humano y de contenido diferente al esperado con alguna sorpresa incluída. Una vez dije que los versos y la poesía eran, en mi caso, como una especie de confesión y me veía reflejado, muchas veces, en mis escritos, sin querer. Pero esto, supongo, que le ocurre a todo el que escribe, y que sin ser consciente de ello,  lleva al papel y cuaderno una parte de sí mismo, con todo lo que representa.