miércoles, 29 de junio de 2022

5.133 - DAME TUS ALAS...



Dame tus alas

y llévame contigo

en largo vuelo.


Cierro los ojos

Me duermen tus latidos

mientras volamos.


Iremos lejos,

en viaje sin destino

por todo el mundo.


Cuando te canses

haremos un inciso

cerca del bosque.


Allí, en la fuente,

daremos un traguito

del agua fresca.


Y volveremos,

de nuevo al infinito,

sobre tus alas.


Alas de plata

repletas de suspiros

y de esmeraldas.


Son nuestros sueños,

aquellos que, dos niños,

nos entregaron.


Y llegaremos

un día, hasta el Olimpo,

para soñar.


Rafael Sánchez Ortega ©

29/06/22

martes, 28 de junio de 2022

5.132 - TE VUELVO A VER...



Te vuelvo a ver,

querida mariposa,

y me emociono.


Sentía tanto

tu ausencia y tu silencio

que estaba triste.


Ahora estás cerca

y vuelves, nuevamente,

con tu sonrisa.


Es lo que quiero,

saber que estás alegre,

vivir tu vuelo.


Y contemplar

los giros de tus alas

y sus colores.


No me abandones,

preciso de tu encanto

y tus caricias.


Estabas lejos,

ausente de mi vida,

y te extrañaba.


Fuiste la estrella

que un día guió mis pasos

entre las brumas.


Y conseguimos

soñar como dos niños

con los poemas.


En esos sueños

volamos a la infancia,

mi mariposa.


Por eso quiero

volver hasta esos versos

y compartirlos.


Rafael Sánchez Ortega ©

28/06/22

lunes, 27 de junio de 2022

5.131 - SI ME QUISIERAS...



Si me quisieras

darías lo que tienes

por conseguirme.


Eso te dijo

retándote, una tarde,

en tu inconsciencia.


Y abandonaste

tu mundo y tu fortuna,

y la seguiste.


Tenías poco,

quizás lo suficiente

para vivir.


Pero la amabas

y viste en sus palabras

una promesa.


(¡Qué ingenuidad

el alma de aquel niño

que era un poeta!


Sufrió, sin duda,

detrás de los cometas

y la ilusión.)


Hasta que un día,

un vuelo y un suspiro

te sorprendió.


Cayeron velos

y enormes marionetas

que te cegaban


Y entonces vieron,

tus ojos, inocentes,

la mariposa.


No tengas miedo,

te dijo en un susurro,

vamos al cielo.


Rafael Sánchez Ortega ©

27/06/22

domingo, 26 de junio de 2022

5.130 - PODEMOS IRNOS...



Podemos irnos,

volar con nuestros sueños,

si es tu deseo.


Ya que, si quieres,

iremos a la tierra

de los poetas.


En ese sitio,

que llaman el Olimpo,

duermen los dioses.


Y buscaremos 

de Aquiles hasta Zeus,

todas sus liras.


Que nos enseñen

sus versos y sus cantos

llenos de magia.


Que nos compartan,

sin miedo, sus secretos

para aprender.


Y si algún día,

volvemos de este sueño

lo escribiremos.


Seremos dioses

y poetas, como ellos, 

aunque menores.


Y, por supuesto,

seremos siempre niños,

mi mariposa.


Rafael Sánchez Ortega ©

26/06/22

sábado, 25 de junio de 2022

5.129 - MUEVES LAS ALAS...



Mueves las alas

y yo, mientras, te miro

desde la acera.


Hoy vas preciosa,

con tu vestido blanco,

mi mariposa.


Sueño contigo

y pienso en las mañanas

de primavera.


Tú despertabas

mis ojos soñolientos

con alegría.


Una sonrisa

traías a mis labios

desde tus alas.


Me la prestabas

con gracia y con ternura

por unas horas.


Luego, en la tarde,

volvías a mi lado

a despedirte.


Y te llevabas 

la felpa de tus alas

llena de estrellas.


Y con mis sueños

volabas a los cielos

hasta otro día.


Rafael Sánchez Ortega ©

25/06/22

viernes, 24 de junio de 2022

5.128 - EL MARINERO...



El marinero

apura su remada

ante la barra.


Es algo lógico,

el puerto está a su alcance,

ya falta poco.


En él esperan

la casa, su familia

y los amigos.


La poca pesca,

que a pulso ha conseguido,

está en su cesta.


Cestas de mimbre,

con piezas de madera

para llevarlas.


¡Cuántos recuerdos

dejaron esas cestas

desde mi infancia!


...Ya llega al puerto,

sus últimas remadas

son más tranquilas.


Atrás quedaron

un día de faena

y horas de pesca.


Ahora le resta

el cambio, en la taberna,

por vino y perras.


Rafael Sánchez Ortega ©

24/06/22

jueves, 23 de junio de 2022

5.127 - DEJA QUE SIGAN...



Deja que sigan

los pájaros cantando

en el jardín.


Les queda poco,

se fue la primavera

y andan revueltos.


Era su amiga,

la luz de sus miradas

y de sus cantos.


Ahora, el verano

les deja los calores

de los tejados.


En los balcones

y luego, en las ventanas,

ellos descansan.


Son las casonas

del norte, de mi tierra,

que bien conozco.


¡Cuánta alegría

nos dejan los gorriones

con su presencia!


Y los jilgueros,

también las golondrinas

y otros sin nombre.


Deja que canten

y lleguen sus rumores

tan celestiales.


Rafael Sánchez Ortega ©

23/06/22