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viernes, 27 de diciembre de 2024

6.061 - QUE SEA UN DÍA ESPECIAL...



Que sea un día especial

en los ojos de los niños,

y se borren las tristezas

y los llantos y suspiros.


Que florezcan en sus almas

los deseos contenidos,

y esos ojos tan sinceros

nos deslumbren con su brillo.


Que recojan el mensaje

que en Belén dejó ese Niño,

que ha venido en este día

con ternura y con cariño.


Que contagien nuestros pechos

y nos hagan ser sencillos,

sin los odios y pasiones

de las guerras y cilicios.


Que podamos ver la vida

con los versos y los trinos,

de las aves del poema

que aportaron su granito.


Y que en estas Navidades

recobremos el sentido,

para ver esos regalos

con sonrisas y sin gritos.


Y busquemos las miradas

en los ojos de los niños,

y soñemos como ellos,

por un mundo más bonito.


Rafael Sánchez Ortega ©

24/12/24


jueves, 26 de diciembre de 2024

6.060 - EN ESTOS DÍAS, PREGUNTO...



En estos días pregunto,

¿dónde queda la inocencia,

la esperanza de los Niños

y los hombres sin problemas?


No hay respuesta a la pregunta

y hay silencio que me aterra,

miro al campo, a las ciudades,

y me vuelvo hacia mi aldea.


Caminito de Belén

hay un Niño que me espera,

para darme unos regalos

y los versos de un poema.


Hay en ellos la caricia

de la brisa marinera,

la que dejan las resacas

en la playa y en la arena.


Hay susurros de unas voces,

con corales y leyendas,

retenidas en los mares

y que cantan las sirenas.


A lo lejos se ven sombras

en la noche con siluetas,

de camellos y pastores

acercándose a la aldea.


Y es que llega el nacimiento

de ese Niño que se acerca,

el que anuncian de los cielos

con la luz de las estrellas.


Y adoramos a ese Niño

y sentimos su presencia,

inundándonos de gozo

y caricias navideñas.


Por eso, sigo y pregunto,

sin obtener la respuesta,

¿dónde están los corazones

que ante el dolor no se alteran?


¿Y las manos y los labios

del que ofrece lo que lleva,

y el que entrega, en estos días,

paz y amor, en vez de guerra?


Rafael Sánchez Ortega ©

23/12/24

miércoles, 25 de diciembre de 2024

6.059 - DE NUEVO LAS FIESTAS...



De nuevo las Fiestas,

ya es Navidad,

los cielos sonríen

y ofrecen la paz.


Se escuchan campanas

de alegre sonar,

que dejan mensajes

con gracia especial.


Las gentes se animan,

los niños ya van,

buscando el regalo

y el don celestial.


Hay ángeles niños

con don singular,

y en otros, sus alas,

parecen cristal.


Los sueños se juntan

y quieren brotar,

manar de las almas

que ansían amar.


Amar a la vida

de rosas y sal,

amar a los hombres

sin guerras y en paz.


De todas maneras,

un Niño vendrá,

con noble mensaje

y eterna verdad.


Busquemos al Niño,

que está en el portal,

sigamos sus ojos

que invitan a amar.


Amar sin reservas

a un mundo racial,

de gentes y almas

que quieren soñar.


Soñar con la vida,

vivir, siempre en paz,

sin sangre y sin guerras

por tierra y por mar.


Rafael Sánchez Ortega ©

22/12/24

martes, 24 de diciembre de 2024

6.058 - EN UN DÍA GRIS...



En un día gris

yo busco el silencio,

que está en los rincones

temblando de miedo.


Y busco su risa,

también su siseo,

la voz tan profunda

de frío y de hielo.


Me gustan los días

tan cortos de invierno,

con parcas palabras

subiendo a los cielos.


Silencio, me dicen,

los ángeles bellos,

las tiernas caritas

de ojitos morenos.


Silencio, respondo,

cautivo y atento,

y ansío sus alas

llevándome lejos.


Silencio, repican,

algunos veleros,

pasando de largo

la barra y el puerto.


Y yo, con mis letras,

escribo al silencio,

silencio que pasa

que manda sus besos.


Que grita y que ríe,

tal vez, en silencio,

y aviva mi sangre

ardiente y con fuego...


¡Silencio me digo,

silencio sin miedo,

no pidas la luna

que, hoy llora, en silencio...!


Rafael Sánchez Ortega ©

21/12/24

lunes, 23 de diciembre de 2024

6.057 - YA LLEGA EL INVIERNO...



Ya llega el invierno,

se acercan las fiestas,

las luces se encienden

y brillan las velas.


Se ven en los cielos

los bailes de estrellas,

retando a los fríos

de noches señeras.


Abajo, en los pueblos,

igual que en la aldea,

suspiran los hombres

pidiendo clemencia.


Están muy cansados

de llantos y penas,

y piden sonrisas

en vez de las guerras.


Hay niños, pequeños,

que no se dan cuenta,

y buscan los Reyes

y las Cenicientas.


Son fechas de invierno,

de paz y de tregua,

las armas se callan,

igual que las lenguas. 


Metáfora vana

que dictan poemas,

escritos con sangre,

con lodo y arena.


Hay nieve en los montes,

con niños que rezan,

y ojitos que buscan

belenes sin rejas.


"...Yo soy un iluso",

confiesa el poeta,

"persigo unos sueños

sin pies ni cabeza"..."


"...Vivamos la vida,

la nieve se acerca,

y en ella hay un Niño

con niños que juega..."


Rafael Sánchez Ortega ©

20/12/24

domingo, 22 de diciembre de 2024

6.056 - DE NUEVO LA LLUVIA...



De nuevo, la lluvia,

saluda en la acera

con gotas y charcos

que alegres se besan.


Y ves, desde casa,

el cuadro y escena,

de círculos mágicos

que dejan su huella.


Levantas los ojos

y encuentras la niebla,

que oculta los rayos,

del sol que bosteza.


Es una mañana,

como otra cualquiera,

del mes de diciembre

y otoño en su puerta.


Se van sus colores

con vieja maleta,

y cruzan los mares

para ir a otras tierras.


Ya llega el invierno

con nieves añejas,

y anuncia unos días,

preciosos, de fiestas.


La fiesta del Niño,

sincera, al creyente, 

preludio muy tierno

de amor y de entrega.


Para otros son días

de copas y fiestas,

mostrando cariño

y sonrisas eternas.


Yo pienso, estas cosas,

sencillas y tiernas,

soñando en la vida

y en tantos poemas.


Poemas con rimas

y en otros, sin ellas,

cantando a los cielos

y odiando a las guerras.


Seamos, me digo,

belenes y estrellas,

pequeños testigos

que escriban sus letras.


Y hagamos que el mundo

no pierda inocencia,

ni tiernas sonrisas

oculten sus penas.


Sintamos la vida

estos días, con fuerza,

viviendo sus horas

con fe y con paciencia.


Rafael Sánchez Ortega ©

19/12/24 

viernes, 20 de diciembre de 2024

6.054 - SALGO A LA CALLE...



Salgo a la calle y respiro

ese candor marinero,

que va dejando la vida

y los rincones del puerto.


Mi villa tiene esa imagen

que la conceden los cielos

de juntar en una estampa,

casas, barcos y los remos.


Es un tesoro preciado

para el hombre barquereño,

y también a sus raíces

con ambiente marinero.


Por eso la brisa fresca

de las mañanas de invierno,

dejan sabor agridulce

y nos revuelven los pelos.


Son como dulces caricias

que van dejando sus besos,

y con pasión y ternura

estremecen nuestros cuerpos.


Surgen recuerdos cercanos

de leyendas y de cuentos,

que contaban los mayores

en las noches, junto al fuego.


Así renacen las brasas

y se avivan los destellos,

de aquellos ratos sin nombre

tan lejanos y tan bellos.


Y es que se funde la magia

de lo profano y el rezo,

en un poema sublime

que va trazando sus versos.


San Vicente cobra vida

y La Barquera el resuello,

ofreciendo, en su capilla,

un ambiente marinero.


"...Sopla el aire en la mañana

con la brisa que yo anhelo,

la que me ofrece la calma

que ha forjado tantos sueños..."


Rafael Sánchez Ortega ©

17/12/24

jueves, 19 de diciembre de 2024

6.053 - CON CIENTOS DE RETALES...



Con cientos de retales

empiezo la mañana,

hay nieblas bajo el cielo

y nubes en el alma.


Recuerdos que se agrupan

por sitios y montañas,

también en las ciudades

y aldeas alejadas.


Fue un tiempo de la vida,

quizás unas etapas,

vividas y sentidas

de forma extraordinaria.


Vivimos ese tiempo

buscando en la distancia,

la mano del amigo

con toda confianza.


El rato y la aventura

con paz en la mirada,

viviendo intensamente

los días y mañanas.


¡Qué tiempos del pasado

que viven y que aguardan

la voz, desde el recuerdo,

diciéndoles que salgan!


Que broten nuevamente,

que sacien nuestras almas

de entregas generosas

sin pedir nunca nada.


Hoy somos ya mayores,

se nota en nuestras canas,

vivimos de recuerdos

y, a veces, de palabras.


Palabras que nos unen,

acercan y separan,

mezclando en nuestras venas

la sangre deseada.


La sangre y el destino

con llantos derramada,

igual que las sonrisas

que el cielo regalara.


Rafael Sánchez Ortega ©

16/12/24

miércoles, 18 de diciembre de 2024

6.052 - LE CUESTA DESPERTAR...



Le cuesta despertar

al día que comienza,

y tiene telarañas,

el sol, que no se muestra.


Son cosas del otoño,

me digo, y sin protesta,

me voy a la ventana

y miro para afuera.


La calle está vacía,

hay agua en las cunetas,

los árboles inmóviles

quizás están de siesta.


Las ramas siguen firmes,

no hay aves que las muevan,

quizás, hoy, los gorriones

renuncien a la fiesta.


El sol, en la mañana,

parece que se ausenta

y sigue perezoso

las nubes que se alejan.


Quizás piensa en la nieve

que ya se ve muy cerca

y adorna las montañas

con su blancura fresca.


Hay soplos en el aire,

diciembre nos los deja,

susurros navideños

con cantos y promesas.


Miremos a los niños,

captemos sus poemas,

tras ojos infantiles

tan llenos de inocencia.


Y entonces suspiremos,

la vida es lo que cuenta,

no importa la mañana

y el sol que no despierta.


Busquemos a la vida,

ya llega Nochebuena,

y llega para todos

los niños de la tierra.


Seamos esos niños

que buscan sin caretas,

la vida y el cariño

del Dios que ya se acerca.


Rafael Sánchez Ortega ©

15/12/24

martes, 17 de diciembre de 2024

6.051 - AMANECE POCO A POCO...



Amanece poco a poco

y hasta el día cobra vida,

se despiertan las ventanas

en las casas de la villa.


El jardín está mojado

por el agua y las gotitas,

de un rocío, caprichoso,

que en la noche dio su tinta.


Miro al cielo y veo nubes

muy oscuras y plomizas,

con la carga amenazante

de la lluvia entre sus tripas.


Hoy es sábado, y catorce,

de un otoño que termina,

que se marcha lentamente

a otras tierras infinitas.


Ya se asoma el padre invierno

con sus barbas blanquecinas

y que deja en las montañas

esa nieve que encandila.


Y se cierran nuestros ojos

evocando maravillas,

de otros tiempos ya lejanos

con etapas ya marchitas.


Pero queda en el recuerdo,

como brasas que se avivan,

lo vivido y los instantes,

con personas tan amigas.


Y es que el tiempo se paraba

y la sangre no latía,

en los pechos y las almas

de aquel tiempo y sus esquinas.


Hoy regresa la añoranza

de una edad y una sonrisa,

que dormían en las almas

entre versos y entre rimas.


Soplan vientos del oeste

y también de poesías,

es sin duda, el padre invierno,

que ahora llega y nos visita.


Rafael Sánchez Ortega ©

14/12/24 

lunes, 16 de diciembre de 2024

6.050 - ME DIJO...



Me dijo que me amaba

y yo me lo creí

pero eran utopías

y sueños de marfil.


Me dijo, sin palabras,

"te quiero para mí"

y un sueño y la locura

prendieron sin candil.


Me dijo muchas cosas

que puedo resumir,

te quiero entre las flores

que están en mi jardín.


Me dijo muchas veces

que estaba, por venir,

la eterna primavera

con besos de rubí.


Me dijo, en el silencio,

y así yo lo entendí

que se iba para siempre

a un mundo más feliz.


Me dijo, tras su marcha

un eco sin pulir,

que el canto y la sonrisa

se niegan a este fin.


...Y aquí me quedo solo

cubriendo este parchís,

con sueños y con rimas

de un niño para ti.


Rafael Sánchez Ortega ©

13/12/24

domingo, 15 de diciembre de 2024

6.049 - HOY VEO RAYOS DORADOS...



Hoy veo rayos dorados

y es el sol que me calienta,

que amanece con el día

y que llegan a la tierra.


Tierra sedienta y mojada

por la lluvia que la anega

y que ha bajado del cielo

bautizando sus praderas.


Hoy canta el mirlo en la fuente

y el gorrión en la floresta,

y en los parques y jardines

hay ardillas y mofetas.


Cobra la vida sentido

y el otoño se despierta,

aunque son estas jornadas

de despedidas y nieblas.


Y esto es así porque, en breve,

el invierno ya se acerca

para coger el testigo

del otoño y su maleta.


Vendrá la nieve del cielo

para cubrir con su estera

a las montañas altivas

y a las llanuras y estepas.


Y el corazón de los hombres

tendrá la sangre que espera,

y el renacer de las rimas

vendrá, sin duda, a sus venas.


Tiempo de invierno y de cambios

y de otoño con promesas,

para otros ciclos y tiempos

que volverán a tu puerta.


Mientras gocemos del día

y estos rayos que se muestran,

de un sol cautivo y presente

y hasta ansiado por su ausencia.


Y es que en diciembre se nota,

el calorcillo que dejan,

cada mañana en su día,

estas caricias traviesas.


Rafael Sánchez Ortega ©

12/12/24

sábado, 14 de diciembre de 2024

6.048 - UNOS VERSOS DE CRISTAL...



Unos versos de cristal,

ven la luz de la mañana,

y es que llegan con el sol

cual caricia de las almas.


Ya las sombras se despiertan

y las aves, en las ramas,

dan entrada a su concierto

como todas las mañanas.


Es la vida que comienza

y un poema en la jornada,

con los versos y las letras

que susurran las cigarras.


Todo es una maravilla

y hasta el sol en lontananza,

perezoso, ya se estira

y saluda con su magia.


Ya se ven por los caminos

las alfombras marchitadas

que las hayas y los robles

regalaron con su gracia.


Y ese mundo de colores

se diluye en una capa,

de blancura y por la nieve

que ha venido a las montañas.


Es otoño, todavía,

al invierno aún le faltan,

unos días, solamente,

y quizás una semana.


Y esos versos de cristal

son de otoño, sus migajas,

con recuerdos y saudades

y con fiebre en la mirada.


Poesía que renace

cada día en otra etapa,

con suspiros y susurros,

de sus rimas hoy quebradas.


Rafael Sánchez Ortega ©

11/12/24

viernes, 13 de diciembre de 2024

6.047 - OTRO DÍA GRIS Y FRÍO...



Otro día gris y frío

que congela las sonrisas

y las nubes que ahora pasan

son oscuras y sombrías.


Son mañanas del otoño

que amanecen, con la brisa,

del nordeste que se asoma

para ver el nuevo día.


Yo persigo estos retales

y descorro las cortinas,

para ver, en lontananza,

la mañana con su rima.


Y me envuelve su tristeza,

que oscurece mis mejillas,

y una lágrima traidora

ya despunta en las pupilas.


Sin embargo son los labios,

indecisos, que musitan,

y saludan, a los cielos

y les dan los "buenos días".


Hay un eco intrascendente,

que el poeta se imagina,

de las nubes mañaneras

que amenazan y se estiran.


Es un día de diciembre

y el otoño se termina,

dando paso al nuevo invierno

con sucesos y noticias.


Es un tiempo de imprevistos

y también de golosinas,

con presentes y futuros

marchitados por las prisas.


Porque hay prisa en este mundo

perezoso y progresista,

que se olvida de las almas

y vivir el día a día.


"...Otro día, gris y frío,

que congela mi sonrisa,

y me acerca a este cuaderno

con las lágrima cautivas..."


Rafael Sánchez Ortega ©

10/12/24

jueves, 12 de diciembre de 2024

6.046 - AFUERA LA LLUVIA...



Afuera la lluvia

en casa el silencio,

las sombras se marchan,

despacio y con miedo.


El día comienza,

con timbres muy negros

de nubes plomizas

que están en los cielos.


El hombre protesta

de lluvias y vientos,

y arruga su cara

y pone mal gesto.


Pero esa protesta

la deja muy dentro,

mezclada en su sangre

y dentro del pecho.


Despacio, la vida,

recobra su celo,

y vuelve el poema

con rimas y versos.


La vida y la lluvia

nos mandan sus besos,

con lágrimas finas,

retales de sueños.


Un niño suspira,

sonríe despierto,

y eleva sus ojos

quizás, hasta el techo.


Y suenan campanas

que vienen de lejos,

contando las horas

para ir al colegio.


La rima y la lluvia

separan los velos

y hay versos cautivos

con otros muy ciegos.


¡Y llueve, sin duda,

y es algo cierto,

por eso la vida

prosigue y te quiero...!


Rafael Sánchez Ortega ©

09/12/24

martes, 10 de diciembre de 2024

6.044 - SE MOJAN LOS CRISTALES...



Se mojan los cristales

en esta madrugada,

por culpa de la lluvia

y el viento con el agua.


Las lágrimas del cielo

empañan las ventanas,

formando en los cristales

pequeñas musarañas.


Un hombre se despierta

y mira lo que pasa,

la calle está vacía,

también lo está la plaza.


Silencio, salvo el viento,

que sopla con sus rachas

y deja mil lamentos

de árboles y ramas.


Los robles se lamentan,

igual lo hacen las hayas,

y al coro, los cipreses

se unen sin tardanza.


Yo veo todo aquello

que nace y que ahora pasa,

llegando en un otoño

con nieve en las montañas.


De pronto me estremezco

y siento que me falta,

tu mano entre mis manos

y el roce de tu cara.


El beso silencioso,

aquel que siempre dabas,

llegando hasta mi lado

en tantas madrugadas.


Te fuiste, mariposa,

volando hacia la nada,

dejándome el silencio

prendido en mi garganta.


No tengo a quien decirle

lo mucho que te amaba,

(y te amo, todavía),

soñando en la distancia.


Suspiro en un instante,

y así resto una lágrima,

un beso mando al cielo

con una telaraña.


Rafael Sánchez Ortega ©

09/12/24

lunes, 9 de diciembre de 2024

6.043 - HAY VIENTO EN LA CALLE...



Hay viento en la calle

con lluvia muy fuerte,

y bailan las hojas

del roble de enfrente.


También las palmeras

se doblan y ofrecen,

al cielo y las nubes

que pasan silentes.


Y el viento que pasa

musita, muy breve,

pequeñas protestas

en cantos y preces.


Sordina, sin duda,

de invierno y diciembre,

en coro y en dúo

con tiempo inclemente.


Así son los días

de otoño y de nieve,

que asoma en las cumbres

con blanco deleite.


Galernas sin nombre

con vientos de oeste,

y días muy grises

que encoge las sienes.


No importa, me digo,

seamos conscientes,

que el mundo y la vida,

prosiguen su suerte.


Y van con nosotros,

en viaje y deleite,

sacando sonrisas

del alma que duerme.


Y así surgen versos

con risas muy breves,

y versos velados

con besos latentes.


Y son estos versos 

que nacen y quieren

juntarse a los tuyos

así, para siempre...


Rafael Sánchez Ortega ©

07/12/24

domingo, 8 de diciembre de 2024

6.042 - CAMINAN MIS PASOS...



Caminan mis pasos

buscando la nieve,

los días avanzan,

igual que diciembre.


Estoy en otoño,

lo sé y consciente,

hoy busco en el cielo

la luz que amanece.


Preciso ese faro

que llega de oriente,

y así me ilumine

calmando mis sienes.


Avanzan las sombras,

hay guerras y muertes,

y hay cantos altivos

de algunos cipreses.


Hay aves que buscan

el agua en las fuentes,

y fuentes que cantan

con sones de réquiem.


Los días se acortan,

parecen muy breves,

por contra, las noches

se alargan y crecen.


Ya llega la noche,

trivial de diciembre,

y en ella, los niños,

esperan prudentes.


Esperan al Niño

que nace y que duerme,

con una sonrisa

de otoño silente.


Y yo me detengo,

me acerco hasta verle

y siento su abrazo,

su Amor inocente.


"Caminan mis pasos

y al fin se detienen,

y el alma suspira,

se muestra impaciente..."


Rafael Sánchez Ortega ©

06/12/24