jueves, 5 de febrero de 2026

6.415 - UN DÍA...



Un día, como tantos,

miré por la ventana,

el día amanecía

y el cielo despertaba.


Creí ver una nota

sin rumbo y pentagrama

y solo era un suspiro

brotando de mi alma.


Hay sueños que, en los niños,

se duermen y descansan,

volcando sus recuerdos

en largas madrugadas.


Inviernos solitarios,

rocío en las miradas,

y eternas utopías

de ancianos con sus canas.


La vida es ese "tempo"

que nace y que se pasa,

haciendo que el instante

se pierda entre la nada.


Acepto la sonrisa

que el día me regala,

y quiero sus latidos

fundiéndose en mi alma.


Rafael Sánchez Ortega ©

11/01/26

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