domingo, 7 de mayo de 2017

A VECES MANDAMOS BESOS...


A veces mandamos besos
y cariño a las estrellas,
y hasta pedimos la luna
cuando pasa algún cometa.

Es algo que tiene un nombre
y se llama la inocencia,
porque los niños sonríen
y se divierten y juegan.

Ellos están en su mundo,
juvenil y sin novelas,
para tomar la alegría
de cada día en la tierra.

También los hombres mayores
buscan aromas y esencias,
para embriagar los sentidos
y así romper mil cadenas.

Unas que son irreales
con altibajos y huellas
que van dejando recuerdos
y telarañas eternas.

Otras que surgen del pecho,
de situaciones extremas,
donde las fuerzas se agotan
y hasta las almas flaquean.

Surgen preguntas malditas
con los silencios a cuestas,
y así se pasan los días
y así las dudas penetran.

Son como agudos puñales,
que a nuestras almas inquietas,
rozan, traspasan y alcanzan
con su aguijón y su flecha.

"...A veces versos guardamos
y en otras guardamos penas,
aunque preguntas y sueños
no tengan fieles respuestas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
03/05/17

sábado, 6 de mayo de 2017

TODO EMPIEZA CUANDO NACES...


Todo empieza cuando naces
y apareces en la vida,
es entonces que comienzas
a restar en la cuartilla.

Porque el tiempo paso a paso
nos acerca día a día
a esa meta que es lejana
en que el viaje se termina.

Mientras tanto retozamos
e ignoramos la valía,
del momento transcurrido
y el presente con su cita.

Van pasando los andenes
con los trenes y las vías,
y nosotros nos quedamos
confortando las heridas.

Las curamos con esmero
con alcohol y con tiritas,
sin saber si en otras rosas
no tendremos más espinas.

Canta el pájaro en el árbol
la canción tan preferida
y la escucha el caminante
y hasta el lirio que se inclina.

Por la senda que hay debajo
marcha el hombre y su mochila,
cabizbajo y pensativo
y en los labios la sonrisa.

Reconoce que el presente
es la marcha prometida,
aunque él no la eligiera
por pregunta imperativa.

"...Todo empieza cuando naces
y también cuando terminas,
una etapa, nueva, entonces
y otra acaba y finaliza..."

Rafael Sánchez Ortega ©
02/05/17

viernes, 5 de mayo de 2017

PORQUE LA LLUVIA...


Porque la lluvia llega de repente
y viene sin claveles y con frío,
tendría que buscar esa cabaña
con el refugio y fuego tan amigo.

Pasemos de este símil a la vida,
veamos girasoles encendidos
en medio de tormentas y galernas
mordiendo los trigales amarillos.

Huyemos del avance pavoroso
al último rincón del paraíso,
y luego contengamos el aliento
tratando de pasar inadvertidos.

No sé si nuestros cuerpos juveniles
verán, en la quietud, a los mendigos,
y puede que en su avance, tembloroso,
no dejen la limosna en el platillo.

Es fácil que confundan a las olas
con notas escapadas de un vinilo,
igual que a las gaviotas de la playa
el cambio se produzca por pingüinos.

En este manantial, inagotable,
que baja desde el cielo como un río,
se funden y desbocan las pasiones
dejadas por los dioses del Olimpo.

Perpétuas francachelas siderales,
lecciones de juglares escondidos,
con miles de entelequias de los sabios
y versos de poetas no nacidos.

Se atascan, sin parar, alcantarillas,
los ramos con las rosas y los lirios
nos muestran la tristeza con su llanto
y luego se desnudan los vestidos.

"...Porque la lluvia llega, de repente,
escribo, sin saber, bien lo que escribo,
y entonces esos pétalos sagrados
me besan y señalan el camino..."

Rafael Sánchez Ortega ©
01/05/17

jueves, 4 de mayo de 2017

CON EL ALMA DORMIDA...



I

Con el alma dormida
y los ojos temblando,
va pasando la vida
y los días rezando.

Puede ser que esté herida
y la tierra llamando,
al que vive y olvida
que va el tiempo pasando.

Que la vida se acorta,
se reduce el espacio
que se resta y recorta
en un breve prefacio.

Porque siempre en la vida
hay guadañas segando,
y una mano que aborta
tantos sueños, despacio.

II

Pero un día cualquiera,
se entreabren pestillos
y otra vez la carrera
muestra todos sus brillos.

En alguna escalera
ya se escuchan martillos,
y en celosas ventanas
se descorren visillos.

Es la vida que abriera
otra vez sus nudillos
y de nuevo ofreciera
sus mejores pasillos.

Para estar a su vera
con los dulces chiquillos,
evitando se apaguen
sus hermosos castillos.

III

"...Con el alma latiendo
voy a ti, con mi mano,
y en mis dedos sintiendo
a tu pecho cercano..."

Rafael Sánchez Ortega ©
30/04/17

miércoles, 3 de mayo de 2017

VOY A VER SI TUS OJOS...


Voy a ver si tus ojos
tienen tinte gitano,
y también, si tus pies,
calzan hoy los zapatos.

Porque vas a la fuente
con la jarra en el brazo,
pretendiendo que el agua
bien alivie unos labios.

Aunque puede que tengas
un jazmín esperando,
con la rosa furtiva
y a la luna de blanco.

Lo citado se esconde
en tus ojos tan claros,
transparentes pupilas
de ese libro encantado.

Nuevo libro, sin duda,
pentagrama del árbol,
carrusel de emociones
donde anidan los bardos.

Porque siguen tu estela
los grumetes sin cargo,
y también timoneles
escapados de un canto.

Corre el agua en la fuente,
se desliza en el caño,
y después con una lengua
toma bien un buen trago.

Sesaciones diversas
de los ojos citados,
y también de la fuente
con su magia y encanto.

"...Voy a ver a tus ojos
y también si te alcanzo,
porque quiero decirte
todo aquello que guardo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
29/04/17

martes, 2 de mayo de 2017

EN ESTE VIAJE CORTO...


En este viaje corto, que es la vida,
nacemos, dulcemente y nos dormimos,
por eso, tras la siesta interrumpida,
de un manto de laurel nos revestimos.

Sabemos que está cerca la partida,
vivimos sin saber por qué vivimos,
la duda se acrecienta, mal nacida,
y lleva al corazón lo que sentimos.

Maldito este vivir tan angustiado,
que ve la libertad tan cercenada
por culpa de un temor desesperado.

Bendita la palabra tan sagrada
que lleva al corazón, muy marchitado,
en busca del Amor, la paz ansiada.

Rafael Sánchez Ortega ©
28/04/17

lunes, 1 de mayo de 2017

QUIERO...


Quiero escuchar el eco de las almas,
el susurrar sencillo de los pájaros,
y adivinar la prosa inacabada
de la oración que sube por el árbol.

Quiero secar el frío en las pupilas,
autorizar el roce de las manos,
y permitir que nazcan las sonrisas
en corazones pobres, desolados.

Quiero llevar la rosa a los fusiles,
considerar la sombra y el descanso,
y hasta alcanzar la brisa de los chistes,
del corazón que sufre el enamorado.

Quiero mirar, de día, a las estrellas,
y hasta buscar la luna por el lago,
quiero tomar el hilo del cometa
y pronunciar tu nombre con mis labios.

Quiero gritar cordura a los cipreses,
también robar la paz del camposanto,
y conseguir dormir entre tus redes
tras atrapar los besos del regalo.

Quiero probar las mieles del deseo,
justificar incendios del pasado,
y recorrer, temblando, los senderos,
sin desazón, que lleve al desengaño.

Quiero embriagar al mundo de locura,
reconocer mentiras y pecados,
y procurar ceder a las lujurias
en el rincón, oculto, de tu cuarto.

Quiero medir el tiempo en las ciudades,
atolondrar nogales y naranjos,
y hasta barrer el humo de las calles
con las escobas, grises, del asfalto.

"...Quiero saber si escribes algún libro,
analizar capítulos extraños,
para encontrar la estela del suspiro
y el corazón tan tierno y añorado..."

Rafael Sánchez Ortega ©
27/04/17