lunes, 30 de noviembre de 2015

RESBALAN GOTERONES DE LOS CIELOS...


Resbalan goterones de los cielos
y llegan como gotas de rocío,
al hombre que pasea por la vida
ajeno a singladuras y destinos.

Le alcanzan con su zarpa poderosa
igual que los meandros en los ríos,
a veces con fiereza desgarrada,
y en otras tenuemente, cual suspiros.

La vida se compone de figuras,
instantes de recuerdos infinitos,
un puzle variopinto de colores
que deja emocionados los sentidos.

La vida es esa eterna interrogante,
un cruce indefinido de caminos,
la duda de seguir o de pararnos
la meta material de los vencidos.

Por eso el caminante sin fronteras,
el alma singular del peregrino,
no sabe de distancias y dolores
llevando con candor ese suplicio.

Camina con sus pasos por la tierra,
avanza solitario y no vencido,
saluda a las retamas y a las rosas
y sueña con dormir junto a los lirios.

Él lleva poesía en sus entrañas,
un verso con las notas del vinilo,
aquellas que besaron, en su infancia,
los labios maternales hoy dormidos.

¡Despierta corazón, no te detengas!,
-le grita la premura de su sino-,
la lluvia que resbala de los cielos
es brisa irreverente del delirio.

"...Hoy bajan los mensajes de los cielos
en forma de susurros y prodigios,
por eso el caminante aviva el paso
y asume, con su amor, tal sacrificio..."

Rafael Sánchez Ortega ©
19/11/15

UNA LUNA DE PLATA...


Una luna de plata
está en cuarto creciente,
y su cara sonríe
como un copo de nieve.

Sus ojitos traviesos,
Cenicientas parecen,
y unas lindas pestañas
hacen formas muy breves.

Fantasías sin nombre
en el mes de noviembre,
para ir a los niños
y decirles que sueñen.

Enseñarles la vida
como es, como viene,
y también como sigue
ese viaje silente.

Una luna de plata
ha rozado las sienes,
de los niños que juegan
tras hacer los deberes.

Esas rayas difusas
con sus mil caracteres,
han quedado guardadas
hasta el día siguiente.

Ahora corren los niños
y destrozan juguetes,
aunque algunos, curiosos,
a la luna se ofrecen.

Estos miran al cielo,
a la noche celeste,
a las tiernas estrellas
que se asoman y encienden.

"...Una luna de plata
en la noche florece
y los niños la miran
y con ella se duermen..."

Rafael Sánchez Ortega ©
18/11/15

domingo, 29 de noviembre de 2015

NO ENTIENDE EL CORAZÓN...


No entiende el corazón, cuando es el miedo
el arma que atenaza los sentidos,
ni entiende de colores y culturas
y menos de promesas y de gritos.

Hoy flota un sentimiento de venganza
que es fruto del dolor y del delirio,
algunos, nos dirán que es la justicia,
y en otros "negación del individuo".

No quiero proclamar, con mis palabras,
el odio que destilan los vencidos,
tampoco las sonrisas de victoria
que emanan los traidores y mendigos.

Y quiero que retengas esta frase,
lector encantador y empedernido,
"mendigos" hay por calles y por plazas
y ahora entre nosotros escondidos.

Se esconden como "ratas" por cobardes
y entonan su canción, los asesinos,
los mismos que "mendigan" día a día
robando la cultura y el cariño.

¿Qué culpa tiene el ser, tan inocente,
que entrega y que comparte hasta su piso?,
¿Acaso no les damos hoy trabajo,
escuelas e institutos a sus hijos?

¿Acaso les negamos hospitales,
salarios y hasta somos sus vecinos?,
incluso respetamos sus creencias
perdiendo en esta luz protagonismo.

...Suspiro en estas horas tan amargas
y encierro en estos versos algo mío,
la eterna libertad del hombre libre
que busca en el Amor, un "mundo unido".

"...No entiende el corazón, cuando es el miedo,
el nudo que conduce al paraíso,
aquel con que se ahogan los cobardes
que siegan la ilusión de tantos niños..."

Rafael Sánchez Ortega ©
17/11/15

ME DESPERTÉ, DE REPENTE...


Me desperté, de repente,
con un beso en la mejilla,
era la luna, en el cielo,
reluciente y muy tranquila.

Un cuarterón, simplemente,
de blancura cristalina,
que enviaba la esperanza
con sus rayos de alegría.

Y desperté, muy dichoso,
con la tarde ya dormida,
aunque envuelto por las sombras
de una noche que era mía.

Fue la imagen de algún sueño,
un crisol de fantasía,
esa historia tan soñada
que pervive en la retina.

Me desperté, de repente,
y busqué tu compañía,
bajo la luna de plata
que ofrecía maravillas.

Pentagramas de ilusiones
con sus notas escondidas,
y a su lado nuestras almas,
corazones en puntillas.

No sé bien si suspiraron
tus ojitos y pupilas
y si acaso recibieron
esa música divina.

Pero sé que, entre mis manos,
floreció la poesía,
y mis dedos, dulcemente,
engarzaron estas rimas.

"...Me desperté de repente
sin saber que no dormía,
por un beso entre mis labios
de la luna y tu sonrisa..."

Rafael Sánchez Ortega ©
16/11/15

sábado, 28 de noviembre de 2015

A VECES TENGO FRESAS...



A veces tengo fresas
que miras y recoges,
reflejos de la luna
que son como faroles.

Curiosas mariposas
que vuelan en desorden,
y muestran muy coquetas
suspiros monocordes.

No son las amapolas
que duermen en la noche,
ni lunas con estrellas
perdidas y sin nombre.

Quizás esas figuras
contengan mil sabores,
delicias encantadas
que pierden a los hombres.

A veces tengo fresas
que cuelgo en los relojes,
silencios contenidos
de letras y de voces.

Es fácil que persigan
la lengua que las tome,
y el labio vacilante
cargado de razones.

No sé si tú deseas
las fresas y las flores,
que tengo entre mis manos
cargadas de pasiones.

Si acaso te las dejo,
sinceras y sin dobles,
cubiertas de frescura
mirando el horizonte.

"...A veces tengo fresas
cubiertas de razones
y quiero que a ti lleguen
y cuelguen de tu escote..."

Rafael Sánchez Ortega ©
15/11/15

CUANDO SOBRAN LAS PALABRAS...



Cuando sobran las palabras
es que llora el corazón,
porque hay rabia contenida
con motivo y con dolor.

No se explica la conciencia
el sadismo y la pasión,
en acciones de los hombres
con las armas y el terror.

Hay locuras en las almas
que traspasan la razón,
y veleros al garete
dando vueltas bajo el sol.

Es por eso que el que llora
hoy merece una oración,
un abrazo y el cariño
con sus gotas de candor.

Cuando sobran las palabras
hay ambiente con tensión,
por heridas y por sangre
que no saben de color.

Hoy los hombres hacen caso
a profetas que no son,
y reciben mil doctrinas
entre el odio y el rencor.

Es por eso que a menudo
hay latidos y pasión,
con sadismo entre las almas
que rechazan al amor.

Llora el hombre, llora el niño,
porque entiende que, el perdón,
es la llave de la vida
y el sendero que va a Dios.

"...Cuando sobran las palabras,
porque el mundo va peor,
es el llanto de los ciegos
que así ansían la visión..."

Rafael Sánchez Ortega ©
14/11/15

viernes, 27 de noviembre de 2015

AQUELLAS...


Aquellas zapatillas, de eterna bailarina,
tenían los reflejos, las notas y los versos
que emite el vendaval.

Aquellas caracolas, mecidas por las olas,
estaban muy contentas, mirando a las estrellas,
allí, junto a la mar.

Aquellas confituras, que estaban tras la luna,
tenían el encanto, la gracia y el agrado,
surgiendo del cristal.

Algunos generales, seguían en su viaje,
ajenos a los hombres, que marchan en desorden
en busca de la paz.

Algunas golondrinas, pasaban muy tranquilas,
en vuelos y arabescos, trazados en el cielo,
de forma singular.

Algunas amapolas sentían la derrota,
el peso de la fuerza de vientos y galernas
que buscan su final.

No sé si la locura nos sume en la penumbra,
si tiene el brazo largo y va con paso cauto,
queriendo camelar.

Por eso los marjales no quieren realidades,
se visten como pobres, en cuadros sin renombre,
gritando ¡libertad!

Los versos que terminan hoy quieren la caricia
el verso con la rosa, tu cara encantadora
y el beso que me das.

Rafael Sánchez Ortega ©
13/11/15