lunes, 13 de mayo de 2013

HE CUBIERTO DE ROSAS TUS VENTANAS...


He cubierto de rosas tus ventanas,
y también de preciosas margaritas,
para ver si se alegran las mañanas
y se hacen más cortas las visitas.

Ha de haber un lugar en las persianas
y también unas fórmulas benditas,
un pintor con sus manos artesanas
que dibuje semillas infinitas.

Porque, al fin, sólo sé que mi cordura
es un rayo de luz, que simplemente,
me conduce sin más a la locura.

Y por eso las rosas van de frente,
a esa imagen sutil, con su hermosura,
que enloquece mi alma sutilmente.

Rafael Sánchez Ortega ©
13/05/13

domingo, 12 de mayo de 2013

SI DESNUDO MI ALMA Y TE LA ENTREGO...



Si desnudo mi alma y te la entrego
y con ello reparo mis pecados,
es posible que pienses que te miento
y que solo es un gesto de mis labios.

Pero piensa tranquila, que ese gesto.
es así, porque intento que mis manos,
te transmitan, sin prisa, lo que siento,
desnudando el dolor de mi costado.

¡Cuánta nota enviada a las estrellas!,
¡cuánto orgullo y envidia revivida!,
¡cuánto amor y candor por la ribera...!

Al final, sé muy bien, que la utopía,
es cristal que se rompe y que se aleja,
en un sueño de rosas que marchitan.

Rafael Sánchez Ortega ©
12/05/13

sábado, 11 de mayo de 2013

NO LE DIGAS ADIÓS, A LOS AMIGOS...



No les digas adiós, a los amigos,
diles sólo, y si acaso, que hasta luego,
que la marcha forzada que ahora emprenden
les conduce, sin más, a otros senderos.

Es la vida que rompe las fisuras
en el dique inocente de los cuerdos,
y se rompe con ella la esperanza
de lograr la victoria de los necios.

No le digas adiós, a la sonrisa
y a los labios que fueron prisioneros,
de los tuyos, tal vez apasionados,
y saciaron las ansias de tus besos.

Es la brisa que llega de los mares
y el vacío perenne del silencio,
es el alma que grita en las tinieblas
acosada de dudas y de miedos.

No le digas adiós, a los cipreses
y a las tumbas cubiertas por los hielos,
deja sólo a los cielos un suspiro
y en las losas el llanto de los ciegos.

Es la herida que sangra en el costado
y es el grito que brota desde el pecho,
es la lava y la eterna incertidumbre
de una vida arrancada por lo eterno.

No le digas adiós, a tu pasado
y a las brasas que quedan en el fuego,
porque apuran las últimas cenizas
de esa brizna rojiza del aliento.

Es la llama que pugna, descarnada,
en el cáliz sagrado de los muertos,
es el lirio que pende, tembloroso,
en el cuadro agridulce del recuerdo.

"...No les digas adiós, a los amigos,
que han quedado en la tierra prisioneros,
diles solo, y si acaso, que descansen
en el sueño, que emprenden, con su vuelo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
11/05/13

viernes, 10 de mayo de 2013

ERA UN VIEJO DESVÁN Y ERA UN BAÚL...


Era un viejo desván y era un baúl,
un baúl soñoliento, abandonado,
un arcón con reliquias y recuerdos,
y un violín en espera de una mano.

Porque el dulce secreto que albergaba
era el fruto paciente, de los años,
con retales de notas impacientes
y desvelos nerviosos en trabajos.

Porque allí se guardaban la esperanza,
la inocencia furtiva de unos labios,
la sonrisa sin nombre ni destino
y aquel beso lanzado hacia lo alto.

Era un viejo baúl adormecido,
un desván, con hollín, en muchos lados,
un rincón de nostalgia y fantasía
esperando la magia de los magos.

Y es allí donde grita la inocencia,
donde pide los besos que ha soñado,
reclamando el juguete y la alegría
para ir por el mundo a disfrutarlo.

Y es también donde ruge la galerna,
donde vibra en la costa su reclamo,
a la vez que las olas se vacían
y la espuma se funde con los cantos.

Era un viejo desván, en la penumbra,
un baúl con hollín en sus costados,
un remanso de sueños contenidos
y sonrisas mezcladas con los llantos.

Más tenía la fuerza irresistible,
que invitaba a mirar y a rescatarlo,
de ese pozo de sombras y negruras
en que el tiempo le puso a buen recaudo.

Y tenía la sed de la esperanza,
confiando también en el milagro,
de saciar las preguntas de aquel niño
apurando las gotas de su vaso.

Era un viejo baúl, a la deriva,
un desván misterioso y sacrosanto,
y era un niño mirando en el espejo
de otro tiempo, con magia, ya pasado.

Rafael Sánchez Ortega ©
10/05/13

SE VIVE Y SE CONVIVE EN EL INFIERNO...



Se vive y se convive en el infierno
ardiendo en la garganta las palabras,
teniendo el corazón ensangrentado
por culpa de la angustia y la nostalgia.

No sirven las caricias y la seda
luchando con lo absurdo y las metáforas,
ni sirve la canción del solitario
llorando por tener lo que le falta.

Hay veces que se atrofian los cerebros
y hay otras que se hielan las entrañas,
un flujo y un reflujo nos corroe
dejando en nuestra boca repugnancia.

Entonces te planteas, si la vida,
merece ser amada en esta farsa,
siguiendo los patrones y el dictado
de dioses dirigiendo en la distancia.

Y surgen los llamados peregrinos
aquellos con sus ropas en volandas,
colores caprichosos e indolentes
envueltos en misterio con sus alas.

Y nacen las floridas primaveras
con sueños en los niños y en las almas,
que agitan a las manos inocentes
en busca de cometas encantadas.

Y llegan los veranos juveniles
tan llenos de esa música sin pausa,
arpegios del amor y los abrazos
y adagios en los jóvenes que aman.

Y vienen los otoños de colores
y un tiempo que se acorta y que se acaba,
las hojas se marchitan en los bosques
y hay otras con nostalgia en muchas caras.

Por eso cuando sientes que el invierno
te toma con su garra que te alcanza,
no sabes que el final está llegando
a un punto sin retorno en la alborada.

¡Ay tierno corazón!, ¿dónde te has ido?,
¡no sé qué me reprochas de mi infancia!
Tú fuiste aquel cordón que unió mi vida
a un mundo generoso y de esperanza.

"...Se vive y se convive en el infierno
huyendo del rocío y de sus lágrimas,
buscando las respuestas de tu sino
sabiendo que preguntas a la nada..."

Rafael Sánchez Ortega ©
09/05/13

jueves, 9 de mayo de 2013

DETRÁS DE LA VENTANA...


Detrás de la ventana
tenías unas flores,
tan llenas de esperanza
diciéndolo sus voces.

Las lindas campanillas,
las rosas de los dioses,
las dulces azucenas,
suspiros con razones.

Más ellas se estiraban
al cielo, sin dolores,
sin gruesas partituras
y ausentes de guiones.

Detrás de una ventana
un niño ya se esconde,
y tira de la manta,
recuerdos de las doce.

Encuentra los cometas,
los globos de colores,
las tiras de confeti,
y el elfo de los bosques.

Encuentra aquel juguete
y el libro del Quijote,
quizás abandonados
por manos de otros hombres.

Detrás de la ventana
el alma se te encoge,
no sientes la caricia
y el frío de ese norte.

Deseas el deshielo,
la nieve que se rompe,
el río y sus meandros
dejando sus acordes.

Hay sangre por las venas,
rocío en los alcores,
hay tos en la garganta
con furia y hiel salobre.

Detrás de una ventana
el sol nunca se pone,
pues queda en el ocaso
sus rayos multiformes.

El iris encantado,
produce sensaciones,
el rojo tan sangrante
cual beso de los dioses.

Es una fantasía
juntar en los rincones,
la paz de los cipreses
con sombra de los robles.

"...Detrás de la ventana
susurran los halcones,
retales y recuerdos
de miedos y de amores..."

Rafael Sánchez Ortega ©
Sierrallana, 08/05/13

MIS OJOS SE REBELAN Y NO QUIEREN...


Mis ojos se rebelan y no quieren
cerrarse ante la noche y sus abrazos,
la lucha es desigual, estoy de acuerdo,
y pienso en la caricia de sus manos.

Caricia que equivale a una tragedia
a un cuento, sin final, inesperado,
al cerco inenarrable de la muerte
que llega en un segundo sin un canto.

Hay penas que se cantan en los bares,
tragedias solapadas en los llanos,
hay niebla y soledad en las alturas
y un poso de ilusión roza los labios.

Bendita soledad la de los necios,
aquellos que mendigan los pecados,
los pobres que calientan su escudilla
dejando la ilusión entre otras manos.

Algunos mendigamos varias cosas,
un tiempo y un segundo en el espacio,
la tecla indivisible de la vida
que escapa sin querer para otro lado.

Lagunas en la mente del poeta,
locuras que ya rondan los cien años,
allí donde las risas cantarinas
ascienden a los cielos sin caballo.

Espero, sin saber a quien espero,
y miro entre las brumas a lo alto,
al techo irreductible de ese circo
que alberga a los actores y payasos.

La vida es el compendio de ilusiones,
reducto de bufones y lacayos,
que viven predicando la sonrisa
a cambio del susurro de  sus labios.

"...Mis ojos se rebelan y no quieren
la burla temblorosa de mi llanto,
allí donde la lluvia se condensa
y es frágil marioneta de unas manos..."

Rafael Sánchez Ortega ©
Sierrallana, 07/05/13