miércoles, 14 de octubre de 2015

PORQUE TE AMO, AMOR...



Porque te amo Amor, porque te siento,
porque te llevo dentro de mi alma,
porque me alientas y me animas siempre
a pesar de galernas y batallas.

Porque eres mía, y en verdad, te pienso,
cada vez que amanece, desde el alba,
hasta que llega, en el ocaso, justo
otra luz que ilumina mis entrañas.

Porque te siento así, de esta manera
y sé que tú, me esperas con tu magia,
como la rosa fresca y sugerente
de un jardín floreciente en madrugada.

Porque sé que te miro y tú me miras,
y se unen pupilas y distancias,
en un ritmo frenético y constante,
sin preguntas, respuestas y sin nada.

Porque estás siempre allí, donde te busco,
y me ofreces la mano que me falta,
el susurro, con música celeste,
y unos labios gentiles y con gracia.

Porque eres capaz de enamorarme
y vagar por desiertos y cañadas,
con el fin de entregarme, en tu silencio,
esa rosa que borre mi nostalgia.

Porque sientes mi sangre, como tuya,
y el latido en el pecho que se exalta,
por virtud del anhelo y el deseo
que produce la fuerte marejada.

Porque vienes tranquila a mi costado
a mirar las heridas, por si sangran,
y me curas con besos y susurros
y ese canto sutil de las cigarras.

"...Porque te amo Amor, porque te siento,
porque quiero entregarme, en tu morada,
y ser tuyo, por siempre, vida mía,
es por eso que escribo estas palabras..."

Rafael Sánchez Ortega ©
21/09/15

martes, 13 de octubre de 2015

POR LA ORILLA DE LA PLAYA...


Por la orilla de la playa
paseaban las estrellas,
iban juntas, en la noche,
a buscar a las sirenas.

Sin embargo, no encontraban,
sus pisadas en la arena,
ni tampoco el menor rastro
de sus pasos o sus huellas.

En el fondo, resonaba,
el rumor de las mareas,
la resaca, impetuosa,
que llegaba con gran fuerza.

Tú veías todo aquello
a través de mi poema,
de unos versos nacarados
con salitre y con sal muera.

Por la orilla de la playa
las gaviotas ya se alejan,
van con rumbo definido
a una costa que está cerca.

Tú quisieras alejarte
y volar como un cometa,
ascender hasta los cielos
y a la luna medio llena.

Es por eso, que estos versos,
te conceden lo que piensas,
lo que quieres, con ahínco,
y también lo que tú sueñas.

Porque estás entre mis versos
y en mis dedos que ahora tiemblan,
como estás en mis suspiros
y en los labios que te besan.

"...Por la orilla de la playa
se quedaron muchas penas,
y cambiaron los destinos
de dos almas que se anhelan..."

Rafael Sánchez Ortega ©
20/09/15

lunes, 12 de octubre de 2015

EN UN COFRE SOÑOLIENTO...



En un cofre soñoliento
se encontraban los papeles,
esos versos y poemas
que escribimos tantos jueves.

Tú venías del colegio,
primorosa, como siempre,
con tu paso menudito
y la falda con sus pliegues.

Y rompías el silencio
que imponían los cipreses,
con tu voz, tan melodiosa,
de una alondra entre claveles.

Y llenábamos cuartillas
con las frases mas bien breves
que llegaban a nosotros
a través de nuestra mente.

En un cofre soñoliento
han surgido amaneceres
silenciosos y esperando
otras albas que viniesen.

Y llegaste con tu paso,
y también con los deberes,
a decirme que adelante
que el misterio permanece.

Que está viva la leyenda
y que el mundo no se muere,
a pesar de su agonía
de las guerras y las muertes.

Porque existen los poetas
con sus voces tan silentes
que se elevan a los cielos,
a los dioses con sus preces.

"...En un cofre soñoliento
hoy he visto bien tu frente,
redentora de mis labios
que te besan y te quieren..."

Rafael Sánchez Ortega ©
19/09/15

domingo, 11 de octubre de 2015

SIGUIENDO LAS HUELLAS...


Siguiendo las huellas
que dejan tus pasos,
me llevas muy lejos,
a un puerto lejano.

Allí las traineras
descansan un rato,
un lindo suspiro
me viene a los labios.

Por eso recuerdo
la magia y encanto,
y el halo divino
que deja tu mano.

Los dedos hermosos
que tiemblan un tanto,
la dulce pupila
diciendo "te amo".

Siguiendo las huellas
dormí en tu regazo,
quizás sin sentido,
quizás descansando.

Por eso despierto,
te beso y abrazo,
y miro tus ojos
azules y claros.

Y tú me respondes,
tal vez con agrado,
tus dedos de plata
me rozan el brazo.

Me miman, me hablan,
me llevan a un lado,
me dicen que siga
soñando y amando.

"...Siguiendo las huellas
llegué hasta aquel árbol,
tú estabas dormida
tumbada y temblando..."

Rafael Sánchez Ortega ©
18/09/15

sábado, 10 de octubre de 2015

PODER ALZAR LA FRENTE...


Poder alzar la frente, nuevamente,
sintiendo la caricia de la brisa,
un beso incontrolado del destino
que llega, que desborda y acaricia.

Por eso tú me dices que adelante,
que siga mi camino por la vida,
que beba de las fuentes que nos dejan
el agua que el sediento necesita.

Y entonces me levanto de este lecho
cubierto del rocío y la calima,
dejando que la noche se marchite
y pueda comenzar un nuevo día.

Atrás embalaremos los recuerdos
bogando hacia las costas infinitas,
las mismas que cantaron las sirenas
y fueron, por las olas, perseguidas.

Pero es el corazón el que decide
e indica al soñador el que le siga,
que olvide las nostalgias y el pasado
y robe ese candor de las esquinas.

Así se encontrará con el tesoro
que un día describió la poesía,
el verso más florido y desgranado,
aquel que maravilla con su rima.

Es fácil que sus pasos le conduzcan
a un mundo de ilusión y de utopías,
allí separará, bien, las legañas
y entonces hallará lo que precisa.

El beso de tus labios soñadores,
el brillo singular de las pupilas,
el halo y el candor de unos abrazos
y el tierno corazón con tu sonrisa.

"...Poder alzar la frente, nuevamente,
y ser el timonel de mi barquía,
es algo que yo quiero y que deseo
y vivas, junto a mí, esta maravilla..."

Rafael Sánchez Ortega ©
17/09/15

viernes, 9 de octubre de 2015

PASARÉ POR LA VIDA...


Pasaré por la vida
tembloroso y despierto,
intentando apagar
esta sed del sediento.

Como un tierno retoño,
al compás de sus versos,
he venido a la vida
a robarle sus besos.

A sentir esa mano
que me alcance los sueños,
esas letras divinas
que regalan sus dedos.

Porque el tiempo transcurre
y ya vuelve el invierno,
con las nieves altivas,
sus galernas y vientos.

Pasaré por la vida
tembloroso y contento,
porque sé que me esperas
en lo alto del Cerro.

Es muy duro el camino
entre pinos y abetos,
entre zarzas y ramas
del espino indiscreto.

Pero el sol que me alumbra
está aquí, muy adentro,
y ha llegado a mi alma
el latir de tu pecho.

Ese beso sublime
y ese labio tan tierno,
han dejado la impronta
en mis labios inquietos.

"...Pasaré por la vida
para ir a tu encuentro,
a mirar a tus ojos
y decir que te quiero..."

Rafael Sánchez Ortega ©
16/09/15

jueves, 8 de octubre de 2015

UN DÍA COMPRENDÍ...



Un día comprendí que las palabras
decían mucho más, en los escritos,
que aquellas que salían de la boca
de hombres y mujeres con sigilo.

Buscaban el silencio de las almas,
los dulces corazones de los niños,
los versos que trazaron los poetas
y el canto de las fuentes y los ríos.

Entonces descubrí que tu ventana
tenía descorridos los visillos,
igual que las palabras y el silencio
tratando de encontrar el paraíso.

No sé si me tomaste de la mano
y luego me guiaste en el pasillo,
al fondo del salón, de aquella casa
con toque singular y femenino.

Abriste, con cuidado, aquel armario,
sacando, de su fondo, unos vinilos,
mas tarde los pusiste, sin mirarme,
sonando los violines tan divinos.

Te juro que fue un manto delicioso,
la música surgida de ese disco,
sumada a tu presencia y la ternura
nacida en el diván, con tanto mimo.

No sé si en los palacios Nazaríes
se estiran las estrellas con su brillo,
y bailan en jardines y en estanques
los dioses prometidos del Olimpo.

Por eso me quedé sin mis palabras
oyendo y escanciando tus latidos,
sabiendo que me estaba enamorando,
brotando de mis ojos el rocío.

"...Un día comprendí, que las palabras,
tenían corazón y no sentidos,
igual que las caricias de tus labios
dejando entre mis labios tu cariño..."

Rafael Sánchez Ortega ©
15/09/15