lunes, 31 de agosto de 2015

YO QUIERO LA RESPUESTA DE TUS OJOS...


Yo quiero la respuesta de tus ojos
que venga con el soplo del nordeste,
y quiero la quietud de las palomas
que arrullan con candor a los cipreses.

Por eso me estremezco, cuando pienso,
que nunca me dirán lo que contienen,
y siempre mantendrán esa sorpresa
en forma de ilusión y de claveles.

Se buscan unos ojos y un diamante
que tengan la cenefa que tú tienes,
la luz que nos ofrecen tus pupilas,
y el manto acalorado de la fiebre.

Se buscan unas manos pequeñitas
que ofrezcan el cariño que tú ofreces
la gracia que desgrana tu sonrisa
y el dulce parpadeo de la suerte.

Yo quiero la respuesta de tus ojos
que digan que me amas y me quieres,
y apunten que lo haces cada día
y es eso lo que piensas este viernes.

No sé si tú me entiendes, Amor mío,
yo creo que es amor lo que tú sientes,
y pienso que si evitas la respuesta
es solo, corazón, por ser quien eres.

Me amas con tu voz y tu silencio,
igual que en tantos martes que son trece,
no importa que separe la distancia
a nuestros corazones inocentes.

Por eso te repito que te amo
y siento que la sangre se te altere,
es culpa del cariño que germina
y nace, sin parar, por esta fuente.

"...Yo quiero la respuesta de tus ojos
y quiero descubrir amaneceres,
aquellos que vivieron nuestros labios
temblando, con mil besos, hoy latentes..."

Rafael Sánchez Ortega ©
21/08/15

domingo, 30 de agosto de 2015

YA SE ACORTAN LOS DÍAS...


Ya se acortan los días
y se acaba el verano,
con las tardes felices
y las noches soñando.

Y se acerca el otoño
con sus grandes zapatos,
y las nubes plomizas
que ya anuncian sus pasos.

Volverán los recuerdos
a teñirse de blanco,
y otra vez, los suspiros,
volverán a tus labios.

Porque siempre, el presente,
de esos días de mayo,
quedará en tu retina
con los besos dorados.

Ya se acortan los días
y no puedo evitarlo,
aunque mire a la luna
que se estira en lo alto.

Y con ella, recuerdo,
esa tarde y tu mano,
el paseo hasta el cerro
de los ángeles santos.

Y fui allí, vida mía,
donde quise gritarlo,
proclamar a los vientos
este amor insensato.

Porque amé, con dulzura,
tu precioso regalo,
esa risa sencilla
y aquel beso y abrazo.

"...Ya se acortan los días
y mi amor, crece tanto,
que contigo lo vivo
y no quiero saciarlo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
20/08/15

sábado, 29 de agosto de 2015

QUE SE CALLE EL PASADO...


Que se calle el pasado
y que vuelva el silencio,
y esos ojos cansados
cobren vida de nuevo.

Esto es lo que pido
y si acaso que ruego,
ya que quiero ser libre,
en tus brazos, mi cielo.

Quiero estar en las nubes
y también en los sueños,
de los niños que ríen
y los hombres traviesos.

Porque así, gozarían,
con placer, unos versos,
unas letras hambrientas
de tus labios y besos.

Que se calle el pasado
y que quede muy lejos,
con las nubes oscuras
donde están los recuerdos.

Porque quiero tu risa,
corazón, al que quiero,
y el latido en el alma
que me salga del pecho.

Quiero darte, mi vida,
todo aquello que tengo,
aunque esté en el otoño
y se acerquen los hielos.

Esto es, Campanilla,
lo que llevo y ofrezco,
Peter Pan ha venido
a escribir en tu lecho.

"...Que se calle el pasado
y que grite el deseo,
pues tus labios son míos
y no quiero perderlos..."

Rafael Sánchez Ortega ©
19/08/15

viernes, 28 de agosto de 2015

CAMINÉ POR LAS CALLES...



Caminé por las calles
y también por aceras,
para ver si podía
divisar las estrellas,

Pero aquellas marchaban
por el cielo ligeras,
persiguiendo alazanes
y pegasos cometas.

Era un tiempo de ensueño
que lejano me queda,
aunque a veces lo añore
y recuerde con pena.

Pero todo en la vida,
se transforma en poemas,
y así van transcurriendo
muchos días cualquiera.

Caminé por las calles
de mi pueblo y aldea,
y bebí de sus fuentes
ese agua que dejan.

Era el agua corriente
del verano y  muy fresca,
juvenil, en las almas,
que soñaban inquietas.

Yo buscaba unos ojos
de mirada traviesa,
y también unas manos
que a las mías asieran.

Y encontré mil palabras
y ninguna respuesta,
a las muchas preguntas
que esperaban por ellas.

Caminé por las calles,
nuevamente desiertas,
un otoño sin nombre
cuando el cielo se acuesta.

Y allí estaba, en el cielo,
la mirada coqueta,
la pupila inquietante
de la estrella sin tierra.

Porque estaba perdida,
como yo, en su galera,
sin saber su destino
y rompiendo fronteras.

Y llegué hasta su lado
e imploré su paciencia,
una noche de otoño
a sus labios de fresa.

Caminé por la calle,
renovado y con fuerza,
al sentir los latidos
de la sangre en mis venas.

Ya tenía sus labios,
admiraba sus pecas,
y mis dedos bailaban
en su espalda pequeña.

Yo le di mi cariño
con profunda firmeza,
y sentí que en el alma
florecían violetas.

Y ella vino a mi lado,
sonriente y serena,
con su voz tan cansada
a pedir que la quieran.

"...Caminé por la calle
hasta ver su presencia,
y sentir el cariño
que mi Amor la profesa..."

Rafael Sánchez Ortega ©
18/08/15

jueves, 27 de agosto de 2015

AVANZA CORAZÓN...


Avanza corazón, y no te duermas,
encuentra los carriles de la vida,
prosigue con tu voz y tus latidos,
siguiendo los senderos día a día.

Espera a que se duerman las palomas
que buscan su rincón en la buhardilla,
igual que en los castaños de los parques
ya sueñan las coquetas golondrinas.

Resuenan los cantiles, en la costa,
por culpa de la ola enfurecida,
y luego permanecen los suspiros
que dejan las sirenas con su lira.

Es fácil sonreír con esta estampa
que llena al corazón de poesía,
llevando los dictados y los sueños
al mundo de ilusión con las ardillas.

Avanza y no te duermas, te repito,
pues debes de mostrar tu fiel sonrisa,
aquella que robaste a las estrellas
la noche de pasión, estremecida.

Volvías de escribir tu gran novela,
en medio de la bruma y la neblina,
vivías un momento tan dorado
que el mundo caminaba y tú aplaudías.

Seguías esa luz de los poetas
que solo se alimentan con la brisa,
y miran, con sus ojos infantiles,
un tiempo de ilusión y fantasía.

El tiempo del Amor y la esperanza,
el mismo de la "Tierra prometida",
aquel, donde tus manos me encontraron,
uniendo su candor, junto a las mías.

"...Avanza Corazón, y no te duermas,
te espera, en el jardín, la flor querida,
la rosa con un beso de mis labios,
y el verso del Amor, que tú pedías..."

Rafael Sánchez Ortega ©
17/08/15

miércoles, 26 de agosto de 2015

ME PERSIGUE UNA SOMBRA...


Me persigue una sombra en la distancia
para ser el fanal de mi existencia,
una luz que alborota mi paciencia
y me hace querer su extravagancia.

No quisiera caer en su arrogancia
y perder esta vida, en consecuencia,
por seguir esa senda de impotencia,
de promesas carentes de importancia.

Quiero ser ese hombre que alimente
una vida de amor y de esperanzas.

El poeta que vibra con la gente
y desgrana sus versos y alianzas.

Y también ese niño, indiferente,
que a las sombras doblegue sin balanzas.

"...Solo quiero escribirte poesía
y sentirte, en mi vida, cada día..."

Rafael Sánchez Ortega ©
16/08/15

martes, 25 de agosto de 2015

CUANDO AQUELLA NOCHE...


Cuando aquella noche
salí de mi casa,
tenía negruras
cubriéndome el alma.

Halcones muy negros
por ella volaban,
y grises cipreses
soltaban su agua.

La vida era negra,
vacía y sin nada,
el pecho me ardía
y así, yo me ahogaba.

Corría sin rumbo
tras huellas lejanas,
quizás invisibles
que nunca alcanzaba.

Cuando aquella noche
te vi con tu falda,
sentí escalofríos
que hirieron el alma.

Estabas preciosa,
con pinta gitana,
los ojos azules
tal vez no entonaban.

Si acaso tu pelo
moreno y con gracia,
así lo decían
al verte descalza.

Entonces yo quise
volver a la infancia,
reír con tu risa,
bailar en tu danza.

"...Cuando aquella noche
sentí tu mirada,
yo supe, de pronto,
que sí, que te amaba..."

Rafael Sánchez Ortega ©
15/08/15