martes, 7 de diciembre de 2010

HOY TENGO EL ALMA CANSADA

Hoy tengo el alma cansada
y el corazón dolorido,
hay una pena en el pecho,
que nace y no por el frío.

Es el otoño que acaba
con su color amarillo,
y es el color de las nubes
el que me deja intranquilo.

Pasan las nubes muy blancas,
dejan el aire tan limpio,
que hasta el azul resplandece
sobre los campos vacíos.

Un peregrino que pasa
va con su paso cansino,
busca posada y comida
y descansar un poquito.

Él también llega cansado,
pero su rostro es granito,
mira a lo lejos, la tarde,
que va perdiendo su brillo.

Yo le contemplo y quisiera,
ser a mi vez peregrino,
ir por aldeas y campos
hacia ese mundo perdido.

Hasta el rincón de las almas
donde termina el abismo,
donde comienza la vida
donde soñar es sencillo.

Recogería del sueño,
rosas soñadas y lirios,
con los abrazos amados
e infinidad de suspiros.

Quizás los sueños son sueños
y las personas son niños,
quizás los hombres no odien
mientras recorren caminos.

"...Hoy tengo el alma cansada,
dice un doliente latido,
llevo la pena en el pecho
y la comparto contigo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
07/12/10

domingo, 5 de diciembre de 2010

SOLDADO DE PLOMO

Soldado de plomo
que vas a la guerra,
no cantes victoria,
la lucha es sin tregua.

Abajo en el campo
flamean banderas,
y suenan tambores,
también las trompetas.

Tú vas de la mano
del niño que juega,
sin gloria ni honores,
ni acaso promesas.

La mano que mueve,
sin prisa tu pieza,
no sabe de lanzas
ni sangre en la arena.

El fango que pisas
salpica tus piernas,
las bellas polainas,
las botas tan negras.

Ya suenan disparos,
las balas se acercan,
y un humo muy denso
te embriaga y te anea.

Soldado de plomo,
doncel de novelas,
juguete de niños,
no sabes ni piensas.

Por eso descansas
cansado en la vera,
del viejo camino
que lleva a la vega.

Atrás queda el campo
con sangre en la tierra,
con armas tiradas
por manos que tiemblan.

Hay gritos ahogados
y lágrimas ciegas,
hay ojos que lloran
de rabia y de pena.

Un rayo en el cielo
anuncia tormenta,
las nubes se agrupan,
la lluvia se acerca.

El lodo y el barro
se mezclan con ella,
el agua del cielo
y la lágrima eterna.

"...Soldado de plomo
que vas sin careta,
no temas a nadie
la guerra es tu fuerza..."

Rafael Sánchez Ortega ©
05/12/10

DICEN QUE LLEGAN LAS NIEBLAS

Dicen que llegan las nieblas,
pero no importa, soy ciego,
no tengo miedo a las sombras
porque sin verlas me muevo.

Ando pasito a pasito,
por la ribera y el puerto,
llevo el bastón en la mano
para evitar el tropiezo.

Sopla la brisa en el puente,
dicen que llega el invierno,
es como un beso robado,
un palpitar en el lecho.

Suenan las cinco en la torre,
el sol se pierde a lo lejos,
siento que llega la noche
con su rubor y misterio.

Yo, que no veo la luna,
noto en el mar su reflejo,
es como un cáliz sagrado,
un manantial de deseos.

Pero la noche se pasa,
sólo quedamos los ciegos,
con nuestra lágrima sorda
y el palpitar en el pecho.

Quizás estemos dormidos,
quizás temblando en silencio,
puede que andemos soñando,
puede que nada sea cierto.

"...Dicen que llegan las nieblas,
pero no importa, estoy ciego,
ya no me importa la vida,
sólo partir, eso quiero..."

Rafael Sánchez Ortega ©
05/12/10

SE OSCURECE LA NOCHE DEL ALMA

Se oscurece la noche del alma
y se quedan muy quietos los muertos,
hay tristeza y los ojos no lloran
y se busca la paz y el silencio.

Yo quisiera sentir el vacío,
caminar por agrestes senderos,
olvidarme del mundo y la vida
y vagar solamente en los sueños.

Pero debo buscar las respuestas,
a pesar de las dudas y miedos,
a pesar de las sombras y luces
que producen los ángeles negros.

Cuando suene la ronca campana
partiré sin dudarlo muy lejos,
a ese campo lejano y sin norte
donde crecen escajos y helechos.

Sentiré los dolores del alma,
los suspiros que brotan del pecho,
y esa llama que quema la sangre
y destroza mi paz con su fuego.

Yo quisiera sacar a ese niño,
el que va por la playa despierto,
el que lleva en sus manos la antorcha
palpitando de amor con sus besos.

Pero sólo me encuentro a la nada,
todo es soledad y recuerdos
el pasado que gira y remueve
los alegres sonidos del eco.

Marcharé cual oscuro mendigo
a buscar ese beso sediento
aunque sea muy lejos de casa
más allá de la tierra y el cielo.

Rafael Sánchez Ortega ©
05/12/10

INMEMORIAM - A Celia García García

(A Celia García García
con mi cariño y amistad.
P.D.L.)

Ayer subiste a los cielos,
poeta de las estrellas,
amiga del alma mía,
persona amable y discreta.

Ya sé que sobran las frases
y sobran las rosas bellas,
pues tú querías la vida,
para llevarla a tus letras.

Amiga de fina pluma,
¡cuántos ratos a tu vera,
pasamos hablando largo
de familia y de poetas!

Tú me contabas tus cosas
con sonrisa muy sincera,
y regalabas cariñó
y me leías poemas.

Pensabas siempre en nosotros,
los amigos de otras tierras,
los mendigos que pedían
por las calles y en las puertas.

Tú corazón era bueno
y era hermosa tu presencia,
dejabas siempre la nota
de tu risa siempre fresca.

Eras amiga de amigos,
tu familia la primera,
eras sostén de la casa,
la que alegraban tus nietas.

Un día tú me contaste
que te encontrabas muy enferma,
pero plantaste batalla
para luchar con paciencia.

Nunca quisiste asustarme
y me animaste de veras,
¡tenías tantos proyectos...!
que te creí sin reservas.

Ahora que todo ha pasado,
veo muy bien lo que era,
tu enfermedad era grave
pero cargabas con ella.

Luchabas sí, por tu causa,
porque vivir es la meta,
y los poetas que viven
nunca la muerte los lleva.

A ti te escribo esta noche,
y a ti mi Virgen Barquera,
rezo con celo esta Salve
para que alcance su estrella.

Rafael Sánchez Ortega ©
05/12/10

sábado, 4 de diciembre de 2010

UNA CINTA DE TUL, UNA VIOLETA...

Una cinta de tul, una violeta,
unos pasos que llegan caminando,
una dulce figura muy discreta
y mis ojos que miran venerando.

Un suspiro que sale del asceta
con el beso robado en contrabando;
es un niño que lanza su cometa
y lo eleva por diez, multiplicando.

Es la cinta de tul una sonrisa
y los pasos sonidos de campanas,
que mis ojos observan dulcemente.

El suspiro es el beso de la brisa
y aquel niño es el hombre con sus canas,
que te quiere y te ama simplemente.

Rafael Sánchez Ortega ©
04/12/10

viernes, 3 de diciembre de 2010

ES POSIBLE QUE LLOREN LAS ESTRELLAS

Es posible que lloren las estrellas
y que manden sus pétalos al cielo,
para ir a dormir entre las nubes
bajo el manto feliz de los luceros.

Pero puede ser todo una leyenda
un relato sacado de los cuentos,
una alegre y curiosa fantasía
que se cuenta a los niños en invierno.

Sin embargo de algo soy testigo
y es de ver esas lágrimas cayendo,
esa luz que rasgaba las tinieblas
un segundo marchando hacia lo lejos.

Entre luces y gotas del rocío
han buscado mis ojos el silencio,
esa charla silente de las almas
ese suave suspiro del recuerdo.

Pero fueron carbones encendidos
lo que vieron mis ojos en el fuego,
y ese cáliz tan lleno de amargura,
con el néctar amargo del destierro.

Una perla rodó por mi mejilla,
un clavel tembloroso con sus pétalos,
fue una flor del otoño que llegaba
a dejar en mis labios aquel beso.

Yo sentí como el alma entristecida
aparcó sus borrascas un momento,
a pesar de los miedos y galeras,
prisioneros, que vuelven con el eco.

Más quería romper esos grilletes
y volar tras la huella de los vientos,
perseguir las escasas mariposas
por la vida y el bosque en que me muevo.

Y miré en la noche a las estrellas
para ver a sus ojos tan inquietos,
deseando las gotas de su alma
que la mía buscaba entre sus sueños.

Rafael Sánchez Ortega ©
03/12/10