jueves, 7 de mayo de 2020

4.193 - ESTOY PENSANDO EN TI...


Estoy pensando en ti
y el tiempo se me pasa,
las horas ya no cuentan
y ansío tus palabras,
los sueños e ilusiones
cargados de esperanzas,
la lluvia no me importa
y el frío no me espanta,
te busco entre la lumbre
y el fuego con sus llamas,
que aviva las pasiones
y sangre de las brasas,
pero es tan delicado
el cáliz que me aguarda
y el beso que me ofrecen
los labios de tu alma...

Que estoy pensando en ti,
no importa la distancia,
ni importan los momentos,
si encuentro la mirada,
tú tienes esa llave
y el néctar que me falta,
lo llevas en tus versos
que escribes y desgranas,
por eso yo preciso
las voces con tus nanas
que lleven a mis sueños
en brazos a la infancia,
así podré dormirme
sentir la luna blanca,
rozarme con sigilo
llevándose mis lágrimas...

"...Estoy pensando en ti,
se quiebra la garganta,
al tiempo que mis labios,
susuran que te aman..."

Rafael Sánchez Ortega ©
08/03/20

miércoles, 6 de mayo de 2020

4.192 - JUNTO AL MOLINO...



Junto al molino
estaban unas vacas
en la campiña.

Los verdes prados,
las casas de la aldea,
para soñar.

Y los campanos,
tan dulces de las vacas,
siempre sonando.

Las margaritas
asoman y saludan
a nuestro paso.

Son como versos
que surgen de la tierra
con alegría.

Pequeñas flores
tan llenas de la vida,
¡sois admirables!

Un buen paseo,
con campos y montañas,
de espectadores.

Y mientras tanto,
sin prisas caminamos
y disfrutamos.

Yo te contaba
de aquello que veíamos
y así soñamos.

Rafael Sánchez Ortega ©
07/03/20

martes, 5 de mayo de 2020

4.191 - TUS ALAS NECESITO...


Tus alas necesito,
pequeña mariposa,
así podré seguirte,
volar sobre las olas,
mirar la blanca espuma
que salta por la costa,
llegada de los mares
dejándonos mil formas,
tus alas yo preciso
igual que tú las rosas,
el lecho de las flores
y el sueño de las sombras,
no niegues mi capricho
y ofréceme gustosa
las alas, por un rato,
que alegren mi persona...

Las alas de tus versos
que surgen cual palomas
y dejan fantasías
y bosques con alfombras,
el mundo de los sueños
renace a cada hora
y viene a mis latidos
de forma misteriosa,
preciso de tus alas,
te grita mi voz ronca,
que quiere contagiarte
el néctar de la boca,
y un labio tembloroso,
suplica y se conforma
sintiendo a tus pupilas 
mirándole orgullosa...

"...Tus alas, no me niegues,
mi linda mariposas,
preciso y necesito
el cáliz con tu aroma..."

Rafael Sánchez Ortega ©
06/03/20

lunes, 4 de mayo de 2020

4.190 - MUJER AMADA...




Mujer amada
por siglos ignorada,
ahora despiertas.

(O te despiertan,
las voces y los años
de indiferencia).

Pero en los niños
la madre y la mujer
están latentes.

En ese niño,
los ojos de la madre
dan nueva vida.

Es ese hombre,
orgullo silencioso,
de un corazón.

Y esa mujer,
anciana y con arrugas,
es nuestra madre.

La que engendró
la vida que ahora tengo
y que disfruto.

La que vivió,
conmigo tantas penas,
y sufrimientos.

La que cambió,
su vida por la mía...
¡esa es mi madre!

Que no te cambien
mujer, que tanto diste,
de mi razón.

Yo soy tu obra,
y todo lo que tengo
te pertenece.

Tú eres mi madre,
te siento en mis latidos
y en los recuerdos.

Tú me enseñaste
los versos más hermosos,
con tu sonrisa.

Todos los días
del año, son tus días,
de sol a sol.

Y no te olvido,
soy fruto de tu entraña
y del amor.

Porque tú amaste,
quizás como yo amo
y más que yo.

Y trabajaste
de un modo silencioso
y sin cobrar.

No quiero rosas
que empañen tus sonrisas,
y tus recuerdos.

Solo mi nombre,
saliendo de tus labios,
para comer.

Solo aquel beso,
de un modo tembloroso,
en la partida.

Y una oración,
a Dios, en estos versos,
a ti, mi madre.

Rafael Sánchez Ortega ©
06/03/20

domingo, 3 de mayo de 2020

4.189 - TE LIMPIARÉ...



Te limpiaré, la cara, si tu quieres,
y curaré la herida en tu costado,
para poder andar hacia adelante
y recorrer sin miedo los barrancos,
así conseguiremos ver las rosas
en el jardín del huerto del verano,
dejando la florida primavera
con sus flores, preciosas, marchitando,
recogeré la lluvia de tus ojos
y secaré la lágrima del llanto
que brota en la pupila que me mira
y busca su destino bajo un árbol,
el roble nos sonríe dulcemente
y acepta ser testigo del abrazo,
y el beso que nos una para siempre
en esa comunión de nuestros labios...

Te limpiarán mis dedos el vestido
y buscarán, nerviosos, tu regazo,
para bailar un vals a media noche,
con la luna de plata sobre el lago,
nos mirarán, celosas, las estrellas,
es esta imagen, singular, del cuadro
que ofrece sentimientos y ternura
con tantos sueños de algodones blancos,
retomaré los dedos prodigiosos,
dejando fantasías y relatos,
por medio de las letras y los versos,
que tanto me decían, susurrando,
porque quiero la luz de tu mirada,
para saber lo mucho que te extraño,
y así sentir, que vuelven los gorriones, 
para traer su amor a nuestro lado...

"...Te limpiarán mis labios poco a poco,
en esa comunión de dos extraños,
dos niños que se unen con sus sueños
y buscan el Olimpo de los Hados..."

Rafael Sánchez Ortega ©
05/03/20

sábado, 2 de mayo de 2020

4.188 - EL CORAZÓN...



El corazón,
latiendo desbocado,
puede sangrar.

Esas heridas,
pequeñas e invisibles,
son dolorosas.

Y duele el alma,
y duelen los sentidos
y alguien se muere.

Y todo acaba,
la risa se marchita,
se marcha el sol.

Llega la sombra,
cruel y despiadada,
con tanta bruma.

Se van al suelo,
con llanto y con tristeza,
las ilusiones.

Aquellos sueños,
(¡benditos sus recuerdos!),
atrás quedaron.

Rotos espejos,
con tantas mariposas
hoy añoradas.

Y el corazón,
sufriendo, en el silencio,
esta agonía.

Rafael Sánchez Ortega ©
05/03/20

viernes, 1 de mayo de 2020

4.187 - ES DIFÍCIL...



Es difícil que unos versos te subyuguen,
y sentir del corazón su taquicardia
con el alma palpitando de emoción.

Pero esto la otra noche me ocurrió,
al llegar hasta tus letras,
y leer unos versos contenidos en las mismas,
escanciando ese néctar delicioso de un poema.

En el mismo pude ver 
a la sangre palpitando de unas venas juveniles,
a unos labios temblorosos
y a los ojos que lloraban de alegría,
porque solo suplicaban y pedían paz y amor
en el refugio de unos brazos añorados,
que buscaba en la distancia.

Era un grito silencioso
el que llegaba del mensaje,
un deseo irreverente de vivir una utopía,
y era un sueño, que hice mío,
de soñar y de volar 
por un mundo sin cadenas y sin rejas,
donde nadie se riera de nosotros
y tampoco nos juzgara,
ya que amar y compartir esos latidos
era el lazo que buscaban nuestras manos
como dos enamorados 
que lo ansíaban sin remedio.

Como a ti, me gustaría,
recorrer esos rincones de la vida,
retirar las telarañas del silencio,
renovar los pensamientos ya caducos,
airear, con nueva brisa, la sonrisa
de tus labios,
disfrutar en bajamar con el ocaso
y dormirnos en las olas de los mares,
disfrutar de esos instantes tan sublimes
y sentir a nuestras manos 
que, nerviosas, juguetean
y dibujan arabescos
en la piel que tanto aman...

Es difícil que unos versos te subyuguen,
pero tú lo conseguiste, con los tuyos,
y me hiciste renacer de las cenizas
y sacar de los recuerdos una vieja melodía,
abandonada, de este viejo corazón, 
que ya estaba agonizando.

Rafael Sánchez Ortega ©
04/03/20