miércoles, 14 de septiembre de 2022

5.216 - JUNTO A LA HIGUERA...



Junto a la higuera

estaban los gorriones

entretenidos.


Tú los mirabas.

Vibrabas con sus saltos

y sus canciones.


¿Qué se dirían?,

pensabas en silencio

y te decías.


Nadie lo sabe,

pero animan sus charlas

y parloteos.


Idioma alado,

quizás en exclusiva

de estos gorriones.


Pero contienen

cadencias y sonidos

maravillosos.


Si fueras ave,

serías como ellos,

también pensabas.


¿Y por qué no,

por medio de los versos

y en el poema?


Crea tu imagen,

adórnala de plumas

y de colores.


Y sé gorrión,

jilguero, si prefieres,

o mariposa.


Tienes la suerte

que emana de tus sueños

a los poemas.


Rafael Sánchez Ortega ©

14/09/22


martes, 13 de septiembre de 2022

5.215 - HAY OJOS TRISTES...



Hay ojos tristes

que buscan en el cielo

a las estrellas.


Son las miradas

de niños y mayores

muy inocentes.


Porque quedaron

parados en el tiempo

y los recuerdos.


Tiempos de infancia,

de risas y alegrías

que hoy, bien se añoran.


Y es que otros ojos

apenas tienen tiempo

de ver el cielo.


Están sujetos

al polvo y al cansancio

de su trabajo.


No tienen pan,

les falta la comida

y son hermanos.


Pero los hombres

marcamos las distancias

con egoísmo.


No sé, por qué,

se enturbia la mirada.

¡Quiero ser niño!


...Mirar al cielo.

Hablar con las estrellas

y oír su voz.


Rafael Sánchez Ortega ©

13/09/22

lunes, 12 de septiembre de 2022

5.214 - VEN, NO TE VAYAS...



Ven, no te vayas,

acércate a mi lado

para soñar.


Vayamos juntos,

volemos día a día

con nuestras alas.


Alas doradas

con versos intranquilos

que ellas desgranen.


Ven, con tus pasos

tranquilos y serenos

que tanto ansío.


Funde tu sombra

conmigo y con la mía,

en un suspiro.


Luego descansa.

Las hayas nos esperan

con sus relatos.


Y si te animas

juguemos, como niños,

siempre contentos.


Busquemos gnomos

con elfos escondidos

entre los bosques.


Y en los cuadernos

de nuestros corazones

pintemos todo eso.


Rafael Sánchez Ortega ©

12/09/22

domingo, 11 de septiembre de 2022

5.213 - MUEVE LA BRISA...



Mueve la brisa

la arena de la playa

por el nordeste.


También tu pelo

se funde en remolinos

que ofrece el mar.


Es un fastidio

la brisa y el nordeste

cuando se juntan.


Suenan las olas,

coral de las resacas,

y las mareas.


Son voces graves,

continuas y difusas,

como el salitre.


Las blancas olas

despliegan sus encantos

hasta la arena.


Y este espectáculo

contemplas, admirado,

en la mañana.


Miras al cielo

y mientras le saludas,

mandas un beso.


Para que sepas

lo mucho que te quiero,

"mi mariposa".


Rafael Sánchez Ortega ©

11/09/22


sábado, 10 de septiembre de 2022

5.212 - NO TENGAS MIEDO...



No tengas miedo,

la vida te sonríe

y yo también.


Tienes mi mano,

te dicen desde el cielo,

y eso es bastante.


Confía en mi.

No pienses en desgracias,

ni te adelantes.


Disfruta del instante

que marcan los latidos,

del corazón.


Despierta y vive,

respira muy profundo,

no sufras más.


Siente la vida

que viene hasta tu puerta

día tras día.


Y saborea

el verso  y el poema

que ella te ofrece.


Toma su fruto

y embriágate del mismo

sin ningún miedo.


Todos tenemos

un tiempo en esta vida

y este es el tuyo.


Yo estaré cerca,

contigo, en esos versos,

nunca lo dudes.


Rafael Sánchez Ortega ©

10/09/22

viernes, 9 de septiembre de 2022

5.211 - CIERRA LOS OJOS...



Cierra los ojos

te cantaré una nana

mientras te duermes.


Sueña con elfos,

con bosques encantados,

pero no temas.


Estás conmigo

y vamos paseando

entre las nubes.


Son ilusiones,

pequeñas utopías

de niños grandes.


Pero me gusta

robarte, de tus labios,

una sonrisa.


Así, dormida,

pareces la princesa

de nuestros versos.


Yo soy, si quieres,

el paje que te escribe

y el que te anea.


¡Duérmete niña,

el verso que me inspiras

late en las letras!


Y así, sin darnos 

cuenta, nos dormiremos,

en un poema.


Rafael Sánchez Ortega ©

09/09/22

jueves, 8 de septiembre de 2022

5.210 - VAMOS, SIN PRISAS...



Vamos, sin prisas,

a ver a las gaviotas

sobre la arena.


Son especiales.

Nos miran de reojo

y se retiran.


Buscan la orilla,

allí donde las olas

dejan la espuma.


El manto blanco,

se estira caprichoso

para mojarnos.


Quizás un beso

nos dejan esas olas,

tras la resaca.


Pero sigamos,

detrás de las gaviotas

que alzan el vuelo.


Quizás, nosotros,

volemos como ellas

con nuestros sueños.


Crucemos mares,

busquemos por la costa,

los cormoranes.


Ellos se estiran

secándose las alas

que están mojadas.


Y en esta escena,

juntemos las dos manos

y corazones.


Rafael Sánchez Ortega ©

08/09/22