domingo, 17 de agosto de 2025

6.297 - LAS GOLONDRINAS...



Las golondrinas

llegaron con tus versos

aquel verano.


Y despertaron

los sueños y utopías

adormecidos.


Nacieron letras

con rimas y poemas

que despertaban.


Cantaba el alma,

y el labio susurraba

buscando a Dios.


Y es que en el vuelo,

fugaz, que nos dejaban,

había amor.


Las golondrinas

amaban a la vida

y así pensamos.


Entre sus alas

volamos por el mundo

forjando sueños.


Y nos perdimos

en días y estaciones

inolvidables.


Hoy, la nostalgia,

del tiempo y los veranos

es evidente.


El tiempo pasa

dejándonos recuerdos

de "golondrinas".


Y con tus versos

las vi como partían

hacia otras tierras.


Rafael Sánchez Ortega ©

14/08/25

sábado, 16 de agosto de 2025

6.296 - EN EL SILENCIO...



En el silencio

encuentro las respuestas

de lo que busco.


Están ahí,

esperan que me acerque

y que las oiga.


Entre las piedras

del viejo monasterio,

yacen ocultas.


En los jardines,

tatuadas, en los robles

y las encinas.


En las siluetas

de barcos y traineras

en la bahía.


En la figura

del hombre, envejecido,

con sus recuerdos.


En la paloma

que espera que la manden

con un mensaje.


Y en mis preguntas

que saben las respuestas

y no lo creen.


Y es que la vida

y la tierna poesía

van de la mano.


Son dos hermanas

unidas por su sangre

y sus latidos.


Están en ti,

lector que ahora te acercas

a este cuaderno.


Están en mí,

autor, y entre mis sueños,

y entre mis dudas.


Rafael Sánchez Ortega ©

13/08/25 

viernes, 15 de agosto de 2025

6.295 - LUCÍA EL SOL...



Lucía el sol

y un manto, azul celeste,

cubría el cielo.


El mar, también,

copiaba de ese añil,

y se mezclaba.


Un verde azul,

surgía de sus aguas

bajo las olas.


Éstas lucían

sus gasas, blanquecinas,

llenas de espuma.


Y tú, volabas,

tranquila por la orilla,

"mi mariposa".


Un verso suelto

llevabas en tus alas

con mil suspiros.


Buscabas mar,

corales y resacas

sobre la arena.


Y viste sueños,

con nombres y destinos

que recogiste.


Pero no viste

el último suspiro

que te envié.


Y allí quedó, 

llorando en el silencio

junto al poema.


Rafael Sánchez Ortega ©

12/08/25 

jueves, 14 de agosto de 2025

6.294 - LOS TIEMPOS AQUELLOS...



Los tiempos aquellos

que atrás se quedaron

bordaron mil risas

y otoños dorados.


Nacieron contigo

y en mí se quedaron,

con pasos serenos

y unidas las manos.


Fue un tiempo vivido

sintiendo el abrazo,

y el labio nervioso

buscando tu labio.


¡Qué días tan bellos

de paz, que pasamos,

sin miedo ni prisa

y el tiempo parado.


Hoy, nueve de agosto,

avanza el verano;

son días distintos,

con cielos nublados.


Crecimos, deprisa 

viviendo sin lazos,

y aquellos instantes

los fuimos gozando.


Hoy miro la senda

que atrás va dejando

los pies vagabundos

que traza un anciano.


Camino sin rumbo

y lo hago despacio;

mi norte es el cielo,

mi sur tu regazo.


Por eso el recuerdo

mi amor, es tan grato,

que digo tu nombre

sintiendo tu abrazo.


Los tiempos aquellos

muy dentro los guardo,

pues tú vas conmigo

y en ellos te amo.


Rafael Sánchez Ortega ©

10/08/25




miércoles, 13 de agosto de 2025

6.293 - FUISTE LA LUZ...



Fuiste la luz

y el faro que buscaba:

"mi poesía".


Y te encontré

presente, por la vida,

y en las personas.


Cierto es, que a veces,

tu encuentro fue en el fango

y en los pantanos.


Así es la vida,

decían los amigos

y con razón.


Y es que en el barro

también hay poesía

y existe amor.


Hay que buscarlo

y tú muy bien lo guardas

con tu silencio.


Por eso muestras

la esencia de la vida

entre tus versos.


Me cautivaste,

llenándome de sueños

y de utopías.


Y así, aquel niño,

hoy hombre, y ya anciano,

pudo escribir.


Fuiste la luz,

repito en estas letras:

"mi poesía",

y así te amo.


Rafael Sánchez Ortega ©

09/08/25

martes, 12 de agosto de 2025

6.292 - ALGUNOS DÍAS...



Algunos días

recuerdo tu sonrisa

tan seductora.


Entonces siento

un dulce escalofrío

por todo el cuerpo.


Algunas tardes

camino de tu mano

aunque no estés.


Y sí, ya sé,

que tú estás muy lejos,

pero te amo.


Algunas noches

te llevo a la bahía

para bailar.


Yo sé que voy,

contigo, en el silencio

y tu sonrisa.


Algunos ratos

tu mano me acaricia

y yo te abrazo.


Son como sueños,

retazos de ilusiones

y de utopías.


"...Algunas veces

te busco y no te encuentro,

es casi siempre,

pero no importa..."


Rafael Sánchez Ortega ©

08/08/25

lunes, 11 de agosto de 2025

6.291 - EL OTOÑO ESTÁ EN EL ALMA...


 

"El otoño está en el alma"

repiten las resacas, en la playa,

con voz apasionada e inconfundible.


Amanece en un verano que prosigue

y que trata de estirarse hasta septiembre, 

prolongando los calores del estío

y el galope impetuoso de los pechos

que disfrutan de la vida en vacaciones.


Se oyen voces que nos dicen que es el último regalo,

de este año y del verano, 

para dar la bienvenida a un nuevo otoño

y apartar las telarañas de las almas.


Y la luz que ahora nos llega con dulzura,

y que besa y nos abraza con la brisa,

marchará para otras tierras y otros mares

a buscar las siluetas de personas, 

que nerviosas e impacientes, se preguntan

"dónde están esos reflejos y caricias

del verano".


Volverán golondrinas, de regreso,

a las tierras y parajes tan lejanos,

que el poeta señalara con sus rimas,

y en sus alas marcharán muchos recuerdos,

con los miles de latidos arrancados

a los ojos y pupilas de los niños

que cambiaron las tristezas por abrazos,

y los miedos y temores de sus padres,

por las risas infantiles que crecían a su lado.


Yo te busco, dulce otoño, cada día,

y lo hago en la almohada, en la mañana,

y te veo entre los pliegues del recuerdo,

y te hablo y te susurro del verano,

y te cuento y te comparto todo aquello

que me viene a la cabeza, pero...


Me despierto en el vacío de mi cuarto 

y hasta veo que no estás en la almohada,

y es que puede que el otoño sea un deseo,

en que solo llegue al bosque y se despida del verano...


Quizás está en el alma.

En esa parte donde ya no se espera tanto,

pero se ama más profundamente,

y donde cada hoja que cae empieza a forjar

la alfombra del recuerdo, en una historia,

y cada silencio da paso a una oración 

con un nombre y una cara que he amado.


Se camina entre los días dorados y lentos,

con el corazón envuelto en suspiros de ausencia.

Pero no me conformo, sé que estoy en el otoño,

y que va a llegar el invierno, y debo de estar preparado

para soportar el frío, la nieve y la tristeza..


Tiemblan las almas, y también la mía,

cambian de estación y hasta suspiran

recordando lo que fue y lo que pasó,

en otro tiempo, y ahora, ya sin ti, infancia y juventud, 

se nota el frío que hace dentro, 


Y sí, ya sé que el frío enseña a protegerse, del invierno,

y por eso te busco, fiel otoño,

aunque sea en el recuerdo

porque "el otoño está en el alma"

allí, donde cada hoja que cae y nos deja,

es como un latido perdido en la distancia.


Rafael Sánchez Ortega ©

(Inspirado en CGPT)

08/08/25.