lunes, 8 de agosto de 2022

5.179 - AVANZA UN POCO...



Avanza un poco

y sigue, con tus pasos,

siempre adelante.


No te detengas,

ni frenen tus pisadas,

los temporales.


Es la galerna

que todos, en la vida,

soportaremos.


Si continuamos

andando, en el camino,

resistiremos.


Y encontraremos

los campos de amapolas

y girasoles.


Habrá lavanda

que embriague los sentidos

y nos subyugue.


Recordaremos

el cuerpo tan amado

y le ansiaremos.


Y tú vendrás

a darme tu sonrisa,

"mi mariposa",


Entonces yo,

sin prisas te daré

todos mis sueños.


Rafael Sánchez Ortega ©

08/08/22

domingo, 7 de agosto de 2022

5.178 - ABRE LOS OJOS...



Abre los ojos

el día ya clarea

y luce el sol.


Sal de tu cama

y busca la ventana

para soñar.


Deja la noche

que siga con las sombras

sobre tu lecho.


Vienes de un sueño

en forma de descanso

bien merecido.


Ahora despierta,

levántate sin miedo,

la vida espera.


Y es esto cierto,

te espera el día a día

y cada instante.


Está el trabajo,

la casa y los deberes

y tus poemas.


Aunque matizo,

te espera el fiel poema

de tus vivencias.


Y también yo,

espero tus latidos

"mi mariposa"


Rafael Sánchez Ortega ©

07/08/22


sábado, 6 de agosto de 2022

5.177 - PARTEN LAS AVES...



Parten las aves,

se van las golondrinas

y sus nidadas.


Marchan contentas,

volando con sus alas

hoy renovadas.


Llevan sus crías

a tierras muy lejanas

hasta otro estío.


"Y volverán"

entonces, nuevamente

a procrear.


Dejan su nido,

pequeño y delicado

en buen estado.


"Y volverán",

así dijo el poeta

entre sus versos.


Aquí quedamos,

nosotros los lectores

y enamorados.


Con nuestros versos

que llegan con sus vuelos

formando sueños.


Y tú sonríes

y fuerzas mis latidos

aunque estés lejos.


Rafael Sánchez Ortega ©

06/08/22

viernes, 5 de agosto de 2022

5.176 - TRAS UNA TARDE...



Tras una tarde,

de juerga y veraneo,

llega la noche.


Se apaga el alma,

se encogen las sonrisas,

tiemblan los ojos.


Y nos quedamos

a solas con recuerdos

que son diversos.


Hay cosas bellas

que alegran a los labios

y al corazón.


Hay otras tibias

que son como agridulces

sabiendo a poco.


Otras, heladas,

congelan los sentidos

y las palabras.


Hay muchas tardes

y noches, que nos marcan,

y nos señalan.


Y allí quedamos

dudando de los sueños

y de nosotros.


Hasta que un día

tú llegas y rescatas

mi indiferencia.


Rafael Sánchez Ortega ©

05/08/22

jueves, 4 de agosto de 2022

5.175 - A VECES QUIERO...



A veces quiero salir

y volar hacia la nada,

emprender un largo vuelo

sorteando telarañas...


A veces quiero gritar

y gemir sin decir nada,

restañando las heridas

que me queman la garganta...


A veces quiero callar

y dormirme con tu nana,

en el mundo de los sueños

que me lleva hasta la infancia...


A veces quiero besar

esa carita de plata

de la luna0, encantadora,

que en la noche me acompaña...


A veces quiero aspirar

a los pétalos del alba

y drogarme con su néctar

y sonrisa en la mañana...


A veces quiero domar

los demonios que me asaltan

y callar a los silencios

que pululan por mi alma...


A veces quiero dejar

esta vida que me engaña,

y confunde mis sentidos

con hogueras y sin llamas...


A veces quiero cerrar

estos ojos con legañas

y que vaguen en la noche

tras las tinieblas lejanas...


Rafael Sánchez Ortega ©

26/07/22

5.174 - TIEMBLA LA MANO...



Tiembla la mano,

con miedo y con recelo

por las esquinas.


Pide limosna,

un poco de las sobras

de los pudientes.


Los ojos, tristes,

contemplan al que pasa,

indiferentes.


Tiemblan los labios

que piden y suplican,

un simple beso.


Y es que el vacío

responde a tus llamadas

dejando un eco.


Nadie contesta

y nadie se conmueve,

por tus suspiros.


Tiemblan las almas

perdidas, de los hombres,

en su camino.


Sendas muy largas,

repletas de guijarros

y socavones.


Solo el silencio

responde a tu llamada

desde la nada.


Rafael Sánchez Ortega ©

04/08/22

miércoles, 3 de agosto de 2022

5.173 - CUÍDATE MUCHO...



Cuídate mucho

te dije "sin palabras"

y me entendiste.


Te vi tan dulce,

tan llena de ternura

que hasta lloré.


Si yo pudiera

tendrías la sonrisa

siempre contigo.


Y en esos ojos,

divinos y castaños,

me dormiría.


Luego, tu nombre,

sería la almohada

para mis sueños.


Y volaríamos

de noche por los cielos

a las estrellas.


¡Cuántos suspiros

a ellas robaríamos

con nuestros besos!


Pero no temas,

me quedo con tus sueños

y los vigilo.


Seré paciente.

Te cantaré una nana

mientras te duermes.


De esta manera

nos sentiremos cerca

en un abrazo.


Rafael Sánchez Ortega ©

03/08/22