miércoles, 5 de julio de 2023

5.528 - HOY HE ESCUCHADO A LAS AVES...



Hoy he escuchado a las aves

que cantaban a los cielos,

expresando su alegría

con sus trinos y gorjeos.


Al escuchar este canto

he tenido mil recuerdos,

de momentos que he vivido

y que siguen en mi pecho.


Fueron días de la infancia,

de juventud y de anhelos,

descubriendo día a día

lo que ocultaba el silencio.


Y es que el silencio y las dudas

era mirado con miedo,

por compañeros y amigos

que aconsejaban temerlo.


Pero el silencio era vida,

lo que ocultaba en su seno,

y a sus palabras silentes

yo fui a buscar con mis sueños.


Y conseguí sus latidos

y hasta sentí su embeleso,

ya que unos labios de nieve

limpió con versos mis miedos.


Versos de labios amados

y que trajeron consuelo,

hasta otros labios ansiosos

que precisaban sustento.


Eran mis labios, temblando,

los que añoraban tus besos,

para sentir sus caricias

llenas de amor y deseo.


"...Hoy he escuchado a las aves

con su candor y su celo,

y he recordado tu imagen

y aquel amor tan sincero.


Y es que tu amor y mi amor,

juntos formaron un verso,

en un poema sin nombre

que nos llevó a conocernos..."


Rafael Sánchez Ortega ©

02/05/23

5.525 - DETÉN TU VUELO...



Detén tu vuelo,

preciosa mariposa,

ven a mi lado.


Deja que mire

tus alas y colores

por un momento.


Y luego sigue,

prosigue con tu vuelo

en la mañana.


Yo iré contigo.

El mundo de los sueños

es infinito.


Y volaremos

en busca de unas manos

que nos esperan.


Entre sus dedos

seremos recibidos

y acariciados.


Tú con dulzura

mi bella mariposa

y con ternura.


Yo con asombro

cual verso desprendido

desde tus alas.


"Viene del norte",

susurran unos labios

encantadores.


Y tú los rozas,

los besas en mi nombre,

"mi mariposa".


Rafael Sánchez Ortega ©

04/07/23

martes, 4 de julio de 2023

5.526 - AQUELLAS VOCACIONES...



Aquellas vocaciones,

lejanas, de la infancia,

rescato del olvido

y vuelven a mi alma.


Recuerdo que en cole

pintaba musarañas

queriendo ser Picasso

pintor de grande fama.


También curaba heridas

con sangre imaginaria,

cuál médico en combate

poniendo cataplasmas.


Después fui marinero

en mares de piratas

llevando galeones

a tierras muy lejanas.


Un día, y en la iglesia,

pensé que la sotana

podía entre latines

dar muestras de su gracia.

Dudé con la tarima

del profe y la pizarra

cambiando la tonsura

por trajes y corbatas.


Y luego de mil dudas

me dio por la labranza

cuidando los tomates,

alubias y patatas.


Me supo a poco, esto,

pasándome a las armas

y quise ver la guerra

vistiendo la chamarra.


Aquello fue un momento,

apenas duró nada

cambiando a panadero

luchando con su masa.


¡Qué grandes vocaciones

de niños con sus alas

creando fantasías

y enormes telarañas!

La infancia se detiene,

la juventud avanza

y vuelvo con mis sueños

a ver dónde se plantan.


No tengo más estudios

que sueños en la playa,

con olas en desorden

llegando en la resaca.


He sido un vagabundo,

quizás tan solo un paria,

embrión de alguien difuso

perdido en la distancia.


Ahora escribe un poco

mi pluma muy quebrada,

y quiero ser poeta

de versos y metáforas.


Medidas asonantes,

rimas alambicadas

romances y sonetos

hoy nacen y se callan.

Así mis vocaciones

reviven y se plasman,

y vuelven las locuras

del tiempo de la infancia.


Yo ansío aquéllos años,

aquel soñar sin pausa,

urdiendo mil proyectos

quedando siempre en babia.


Hoy soy un jubilado

que juega a la petanca,

de aquellas vocaciones

espero, al mes, la paga,

maldigo a quien gobierna

también a los que mandan

pues son unos ineptos

que parten bien la tarta.

La plata del Estado,

de impuestos está harta

y olvidan vocaciones

de tontos que trabajan,

haciéndolo a destajo

sin fiestas ni libranzas

dejando sus destinos

en sueños y en la nada.


¡Benditas vocaciones

que tuve en esta Arcadia,

del mundo y de la vida

de un tiempo de la infancia!


Rafael Sánchez Ortega ©

07/04/23


5.524 - EN LA MAÑANA...



En la mañana

se alegran los jardines

con sus canciones.


Son los gorriones

que salen de las rimas

de algún poeta.


Excelsa mano

que plasma las tonadas

con gran ternura.


Tú los observas,

los miras desde casa

por la ventana.


Nace un suspiro

que llega hasta tus labios

con la sonrisa.


Cierras los ojos

y quieres que este sueño

no acabe nunca.


Pero los versos

que cantan los gorriones

tienen mensajes.


Cantan al cielo,

al hombre que amanece,

a otros gorriones...


Entre sus rimas

hay una que destaca.

Dice "te quiero"


"Cada mañana

repiten los gorriones

su melodía".


Rafael Sánchez Ortega ©

03/07/23

lunes, 3 de julio de 2023

5.523 - CADA MAÑANA...



Cada mañana

acudo a la ventana

a ver tu vuelo.


Y así que llegas

recojo, presuroso,

tu fiel mensaje.


Ese que viene

de un sitio muy lejano,

tras largo viaje.


Y son tus alas,

metáforas divinas,

las que yo adoro.


Porque entre ellas

transportas unos versos

de mil colores.


Precioso viaje.

Se duermen las estrellas

mientras tú vuelas.


Canta la luna

su nana enternecida

para los niños.


Y algún poeta,

con alma enamorada,

también sonríe.


¡Cuánta inocencia

se escapa de esos versos

que a ti te han dado!


Y nos contagias,

querida mariposas,

con tu alegría.


Rafael Sánchez Ortega ©

02/07/23

domingo, 2 de julio de 2023

5.522 - OYE AL SILENCIO...



Oye al silencio

que deja en las mañanas

su melodía.


Quizás no sientas

las notas discordantes

de sus arpegios.


Pero los mandan

lo seres invisibles

que nos rodean.


Vienen del viento,

de tiempos del pasado

y de recuerdos.


Son de  otras vidas

retazos de nosotros

que siguen vivos.


Y sus figuras

quedaron en el aire

en un murmullo.


¡Cuánto silencio

se escapa de las almas

en un instante!


¡Y cuánto duerme

con lágrimas silentes,

en sus pestañas!


Oigo al silencio

y tiemblo al escucharle,

porque es mi voz.


Rafael Sánchez Ortega ©

01/07/23

sábado, 1 de julio de 2023

5.521 - ESCUCHO AL VIENTO...



Escucho al viento

hablar en un susurro

mientras me besa.


Dice tu nombre,

me cuenta de tus cosas

y me seduce.


No me resisto

y escucho, embelesado,

lo que me dice.


Siento la brisa

que abraza y acaricia

como tus brazos.


Cierro los ojos

y sueño en que te tengo

en mi regazo.


El viento silba

y yo silbo en tu oído,

para copiarlo.


Tú te sonríes,

se alegran tus pupilas

y me contagias.


Luego, unos versos,

escapan de tus labios

hacia los míos.


Precioso vuelo

y el beso que me dejan

tiene tu nombre.


Así te quiero,

te amo y tú lo sabes,

"mi mariposa".


Rafael Sánchez Ortega ©

30/06/23