lunes, 31 de mayo de 2010

ESTOY TRISTE Y MIS LABIOS SUSURRAN

Estoy triste y mis labios susurran
esas letras que forman tu nombre,
unas letras tal vez enlazadas
que al decirlas un eco responde.

Son las olas que llegan furiosas
a la playa en eterno desorden,
son cometas que van por los cielos
con estelas de lindos colores.

Sin embargo mis labios no gritan,
sólo hablan a ti y a las flores,
recordando a los niños que juegan
y pegasos pasando al galope.

Son los sueños que vuelven deprisa,
la nostalgia con besos que esconde,
esa estrella que luce en lo alto
y ese beso que al pecho lo rompe.

Un lucero se queda prendido
de ese lindo canal de tu escote,
una luz ilumina tu cara
alegrando también tus facciones.

Estoy triste y me tiemblan los labios
balbucean palabras sin orden,
son retazos de lindos romances,
sorprendidos sin puerto y sin norte.

Ahora salen ya mal hilvanados,
van así al espacio y la noche,
a dormir con las sombras oscuras
y a dejar de escuchar los relojes.

Panderetas que suenan al aire
entre risas, suspiros y olores,
es tu cuerpo que grita despierto
el que manda perfumes y sones.

Simplemente recojo tu aroma
ese algo sutil que me encoge,
ese aura que emana tu cuerpo
y que sacia mi hambre de hombre.

Sólo suena el tic tac de las almas
ese vuelo fugaz siempre joven,
ese dulce susurro del viento
que tus labios tan lindos recogen.

"...Estoy triste y mis labios pronuncian,
esas letras que forman tu nombre,
y te digo que si, sin palabras,
que he perdido los sueños y el norte..."

Rafael Sánchez Ortega ©
31/05/10

domingo, 30 de mayo de 2010

TENGO UN SUSPIRO EN EL ALMA



Tengo un suspiro en el alma
y una flecha en mi costado,
el suspiro es como un soplo
y la flecha sólo un dardo.

Pero un dardo peligroso,
que me llega envenenado,
sin aviso, ni premisa,
solamente de tus manos.

De esas manos tan traidoras
que cariño me juraron,
pero era sólo el sueño,
de un poeta enamorado.

Ahora vago sin destino,
voy en busca de los astros,
sin maleta ni equipaje,
solamente paso a paso.

Caminante con su herida,
con la flecha de aquel arco,
con la sangre que se escapa
a la tierra y a los campos.

Tengo una nube en el alma
y una oración en los labios,
con la nube duermo pronto
mientras rezo hacia lo alto.

A Dios pido me perdone
y perdone a mis hermanos,
a los lirios y a las rosas
y a jacintos olvidados.

Simplemente llevo el alma
a dormir junto a los rayos,
por encima la tormenta
y los mares y los lagos.

No quisiera despedirme,
ni quisiera ser ingrato,
todo tiempo hay que vivirlo
y mi tiempo es ya pasado.

Se ha pasado ese suspiro,
he vivido ese regalo,
ese sueño de mis versos
en que estuve enamorado.

Pero amar, amar de veras,
¿quién resiste amar y amando?,
aunque sea por un sueño
cual locura de un verano.

...Es otoño y soy consciente,
ya el silencio va llegando,
y los días son mas cortos
y mi tiempo es un ocaso.

Rafael Sánchez Ortega ©
30/05/10

sábado, 29 de mayo de 2010

CON LA BRISA INICIA EL VUELO

Con la brisa inicia el vuelo
la gaviota mendicante,
la que busca por los muelles
las migajas del bocarte.

Una a una marchan lejos
tras las olas y las artes,
van por costas y por playas
arranchando su plumaje.

La gaviota es muy coqueta,
ella baila con el aire,
da mil giros y cabriolas
aunque no la vea nadie.

Baila y gira perezosa
y lo hace con donaire,
tú la miras y remiras
con tus ojos vigilantes.

Unas nubes en el cielo
dejan sombras singulares,
amenazan quizás, lluvia,
a lo largo de la tarde.

Las gaviotas que partieron,
buscan algo para el hambre,
las manjúas despistadas
bajo algas y corales.

Vuela y vuela sin descanso
en un baile interminable,
entre valses de las olas
y murmullos de los mares.

Y de pronto cae el chubasco
con la lluvia interminable,
la gaviota está calada
y empapado va su traje.

Vuela pronto para el puerto
con chillidos singulares,
y así llega hasta los muelles
al refugio que le sale.

Hay bodegas de marinos
y camiones que reparten,
hay farolas que se alzan
y que son como estandartes.

Todo sirve a la gaviota,
todo es bueno y todo vale,
ella, en tierra, se pasea,
esperando que ya escampe.

Y de pronto rasga el cielo
ese sol con sus puñales,
y la lluvia se detiene
y hasta sopla fresco el aire.

La gaviota vuelve al cielo,
a ese baile entre los valses,
y entre paso y paso mira
a las barcas lo que hacen.

"...Con la brisa inicia el vuelo
la gaviota de los mares,
va coqueta y bien vestida,
marcha presta para el baile..."

Rafael Sánchez Ortega ©
29/05/10

viernes, 28 de mayo de 2010

SE QUEDÓ MUY PENSATIVO...

Se quedó muy pensativo
con la herida de su alma,
él sentía que la muerte
a su lado le llegaba.

Era un grito desgarrado,
una lágrima brotada,
una flecha que a su pecho
la ballesta le mandara.

Un puñal enmohecido,
una brisa muy amarga,
una nube gris y oscura
con tormenta entre sus alas.

Era un pobre vagabundo,
un poeta que soñaba,
era un hombre simplemente
con un niño en sus entrañas.

Más la vida se parece
a ese campo de batalla,
donde yacen los ausentes
que han partido hacia la nada.

Brinca el alma en su agonía
y la sangre ya se escapa,
tiembla el cuerpo y no de miedo
mientras suenan las campanas.

Unos ojos impasibles
esta escena contemplaban,
insensibles y cobardes
a que el alma agonizara.

Un suspiro sube al cielo,
es del pecho que ahora clama,
perdonando los pecados
de aquel ser a quien amara.

La mentira se confunde
entre rosas y entre zarzas,
y así surgen las espinas
y las dudas siempre amargas.

No bastaron las promesas,
las palabras mil juradas,
por los padres y los hijos
y el infierno si eran falsas.

Es por eso que la herida
con la sangre que se marcha,
riegue pronto las raíces
y la tierra con sus plantas.

Adelante amigo mío,
hay un cielo que te aguarda,
tú has amado hasta la muerte,
y querido a quien te odiara.

Has sentido sus latidos
a pesar de la distancia,
has querido y has amado
y ahora mueres y te marchas.

Rafael Sánchez Ortega ©
28/05/10

jueves, 27 de mayo de 2010

QUISIERA...


"Quisiera que tú me entendieras
a mi sin palabras..."

José Hierro


Quisiera que tú me miraras así sin palabras,
quisiera que tu me buscaras
los ojos del alma,
quisiera que allí repasaras
las líneas torcidas que forman mis versos,
quisiera que vieras
el tierno mensaje que hay en su fondo,
quisiera ser aire y ser brisa,
guiar a tu mano a ese sitio invisible
que late en el pecho,
quisiera ser fuego y ser sangre,
volcán con la lava que corre en tus venas,
quisiera ser beso lanzado a los cielos
buscando la imagen divina,
el pelo tan lindo, los ojos castaños,
la bella figura que marcha conmigo
cerrando los ojos.

Más lanzo un suspiro
y le grito a los dioses...

Reclamo mi parte,
la herencia del niño que vive y que sueña,
que no se resigna aunque pasen los días,
que busca la luz en la noche sombría,
que lleva a su alma la antorcha celeste,
que guía sus pasos,
que vive el otoño y que mira
las hojas doradas formando una alfombra,
que observa la lluvia
y las gotas que bajan por fin a los suelos...

Quisiera ser niño que ríe y que llora,
que canta sin voz tantas dulces canciones,
que escribe sin pluma en el tronco del árbol,
que marcha desnudo enseñando su alma,
que enseña sus versos al mundo,
las letras y estrofas cargadas de miedo,
que siente al gorrión y la alondra que pasa,
que escucha la grave campana
llamando al rosario,
que busca en los muros y piedras
la eterna respuesta
que libra su alma de dudas y miedos,
de argollas y celdas que así le atenazan.

Me preguntas amiga,
y estas cosas quisiera ofrecerte...

Estas cosas sencillas que salen de pronto,
las que ahora me vienen y van a mis dedos,
las que escribo nervioso pensando en pasado
y que quiero volver a vivirlas,
hacerlas presente contigo,
vivir a tu lado esos bellos momentos,
subiendo a las cumbres unidas las manos,
llevando ese lazo invisible que ata las almas,
buscando ese beso en tus labios
y en él la respuesta que llegue a los míos,
vivir ese amor en silencio,
pasar por la vida en puntillas allí,
en la arena y la playa,
mirando a lo lejos,
mandar a la brisa
un "te quiero"
y oír ese eco en tus labios
diciendo "te amo".

"...Quisiera que tú me miraras así, sin palabras,
como yo que te miro, te amo y te veo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
27/05/10

miércoles, 26 de mayo de 2010

HE TENIDO LA FORTUNA

He tenido la fortuna
de nacer en la ribera,
de vivir intensamente
tantos restos de leyendas.

Los tesoros escondidos
esperándome en la iglesia,
los suspiros del pasado
en los muros y las piedras.

Siempre quise tiernamente
a esta Villa marinera,
la de padres y de abuelos,
toda llena de sorpresas.

Pero un día, lo recuerdo,
me acerqué hasta La Barquera,
a esa linda capillita
penetrando por su puerta.

Y en el fondo, el camerino,
con la imagen tan señera,
esa Reina de los Cielos
y patrona de mi tierra.

Y recé como rezaron
mis ancestros sin reservas,
esos hombres tan curtidos
y a su lado mis abuelas.

Una Salve a la Señora,
una Salve a las estrellas,
las que van en su vestido
colgaditas como perlas.

Me volví para la Villa,
retorné para mi puebla,
a buscar entre sus calles
el origen de mi esencia.

Y encontré lo que buscaba
persiguiendo muchas huellas,
callejones olvidados
y murallas ya muy viejas.

Esas piedras murmuraban,
rezumaban a sal muera,
y me daban una a una
los secretos que ellas llevan.

He nacido de unos padres
y de gente marinera,
me he criado en San Vicente
entre barcas y entre pesca.

Quien no sepa lo que es esto
yo le invito a que aquí venga,
se emborrache de esta Villa
y que beba de su néctar.

Aquí tiene lo que busca,
una Villa siempre atenta,
servicial y acogedora
con la gente forastera.

Pero sólo en San Vicente
hay Folía como fiesta,
panderetas y canciones
a esa Virgen que es tan nuestra.

Tiembla el cielo con los cantos,
las banderas ya se ondean,
mientras rugen los motores
de las barcas que se aprestan.

Más no es sólo la Folía,
el motivo de estas letras,
es la brisa y el nordeste
que nos llega de Bederna.

Cruza el Puente de La Maza,
va subiendo a La Barrera,
se detiene en El Castillo
y en su torre de defensa.

Hay un halo que subyuga
esta imagen que nos deja,
y te invito, buen amigo,
a que vengas y la veas.

A que bebas en el cáliz
que bebieron los poetas,
y que sientas el suspiro
de resacas y mareas.

Así es mi San Vicente,
sólo quiero que lo sepas,
pues si buscas algo eterno
lo verás entre sus huellas.

Rafael Sánchez Ortega ©
26/05/10

martes, 25 de mayo de 2010

SELLAN SUS OJOS LA INFANTIL VENTANA

Sellan sus ojos la infantil ventana
de luces, de color y fantasía,
aquella recogida en los cuadernos,
origen y la esencia de la vida.

La misma que dejaron muchas manos,
manchadas de carbón y tinta,
curtidas por el frío del invierno
llenando presurosas las cuartillas.

Sus ojos se quedaron en silencio,
buscando entre la niebla, mas bien fija,
palabras y palabras de tus labios
y el eco de la dulce melodía.

Sonaron las campanas de la iglesia
llamando a los vecinos a la misa,
más lejos, en el bosque de los robles,
un niño, ya mayor, solo dormía.

Dormía el corazón, soñaba el alma,
bajaba aquel chiquillo hasta la mina,
sacaba los tesoros de la tierra,
en forma de carbón y de cuarcita.

No sé por qué, le embargan los recuerdos,
la noche ya pasó y ahora es de día,
el tiempo se ha quedado en el pasado,
y aquel viejo reloj ya no palpita.

Quedaron, tras sus pasos, muchas cosas,
algunas son caricias recibidas,
más otras son las rosas regaladas,
en medio de promesas y de espinas.

Recuerda tanta sangre derramada,
y siente, como ayer, aquella herida,
no sabe que el pasado está pasado,
oculto en la ventana con mil cintas.

La vida se compone de fragmentos,
de versos y de letras reunidas,
con lindas mariposas en el aire
buscando las alegres margaritas.

Dejemos que se ahoguen los recuerdos,
que mueran las pasiones ya vencidas,
que duerman esos niños y esos hombres
velados por la brisa y sus caricias.

Rafael Sánchez Ortega ©
25/05/10