domingo, 31 de marzo de 2013

QUIERO ABRIR UNA PUERTA LEJANA...


Quiero abrir una puerta lejana
y subir con mis alas al cielo,
a mirar como pasan los barcos
por la estrecha bocana del puerto.

Miraré con los ojos de niño
esas nubes que cubren los suelos,
mientras siento el latido profundo
que me nace y se escapa del pecho.

Quiero ir con las manos desnudas
para ser el mejor cerrajero,
el que entorne la oscura ventana
y se llene de luz sin saberlo.

Buscaré con la vista cansada
el ciprés silencioso del huerto,
y la imagen borrosa y difusa
de otro niño dormido en el tiempo.

Quiero ir a arrancarte nostalgias
y también los profundos recuerdos,
que marcaron la vida y la infancia
de aquel rostro sutil y travieso.

Trataré de dejar mi sonrisa
y también en tus labios un sueño,
para hacer que la vida te vuelva
y que sueñes con bailes y besos.

Quiero dar un chasquido en el aire
y sentir la respuesta del viento,
el susurro fugaz de la brisa
y el suspiro que exclame: "te quiero..."

Porque quiero la paz de tu alma
y la quiero también en tu cuerpo,
mientras corra la sangre en tus venas
y mis labios precisen tus versos.

Quiero ser para ti referencia,
como luz que se observa de lejos,
y se sigue, no importan las horas,
por pasajes oscuros y negros.

Al final obtendrás recompensa
y tendrás sin dudar ese premio,
el que añora ese alma de niño
y el que el hombre desea en silencio...

"...Quiero abrir una puerta lejana
y escapar, sin mirar lo que dejo,
para ser solamente un poeta
el que escriba y dé vida al cuaderno..."

Rafael Sánchez Ortega ©
31/03/13

sábado, 30 de marzo de 2013

¿DÓNDE ESTÁN ESAS LLAVES QUE TE ATAN...?


¿Dónde están esas llaves que te atan
y me impiden quitarte las cadenas?,
sólo quiero que vengas a mi lado
y que veas de noche las estrellas.

Y que rías y goces en mis sueños,
y que bailes y seas mi princesa,
y al final, sin grilletes que te aten,
serás libre de ir donde tú quieras.

Más no encuentro las llaves que yo busco
y que tienen tu cuerpo prisionera,
tras barrotes y celdas muy sombrías
en la cárcel perdida de la aldea.

Yo no quiero que sigas encerrada,
ni que agobie tu alma más tristeza,
porque quiero leer en tus pupilas
esos versos preciosos que conservan.

¿Dónde están esas llaves niña mía,
pues mi pecho las busca en las tinieblas,
y no sé si las tienen los guardianes
o si están simplemente en la maceta?

Yo quisiera tenerte entre mis brazos
y escuchar el rumor de las mareas,
mientras llegan las olas y la brisa
a dejarnos sus versos y poemas.

Más las llaves se siguen resistiendo
y no sé si se ocultan tras la puerta,
pues la fiebre que altera mis sentidos
me hace ver confusiones muy diversas.

Yo deseo tomarte de la mano,
caminar junto al mar, por la ribera,
sonreír con tu risa tan sencilla
y escuchar a la voz de tu conciencia.

¿Dónde están esas llaves, me repito,
las que libren tu cuerpo de la celda,
las que dejen el alma, con sus alas,
en un vuelo, sin fin, hacia otras metas...?

Me conformo con ser el peregrino,
el que vea tu imagen e inocencia,
el que siga tu vuelo por los cielos
mientras deje sus huellas por la tierra.

Porque al fin, lo que importan son las llaves,
para abrir, de tu puerta, la cancela,
para así liberar tanta nostalgia
y que el alma recobre su pureza.

Yo preciso sentirte en mis latidos
y también en la sangre de las venas,
necesito tu beso entre mis labios
que me inunde, transforme y enloquezca.

"...Al final eran llaves solamente
con nostalgia y grilletes a su vera,
y eran sueños gritando y suplicando
una rosa y perfume con tu esencia..."

Rafael Sánchez Ortega ©
30/03/13

viernes, 29 de marzo de 2013

SIN QUERER VAN SALIENDO LAS PALABRAS...


Sin querer van saliendo las palabras
que dejan el mensaje en el cuaderno,
hay unas con sabores agridulces
y hay otras con nostalgias y recuerdos.

Las dicta el corazón con sus latidos
que vibra acelerado sin saberlo,
y llegan a la mano presurosa
que deja su dictado entre los dedos.

Hoy cantan las cigarras en el campo
y lucen las estrellas en el cielo,
las barcas silenciosas ya se duermen
y brillan las farolas en el puerto.

Es una soledad impresionante
que surge con la noche tras un velo,
y llegan en susurro sus palabras
con notas de leyendas y misterios.

Se intuyen las palmeras en el parque
igual que los cipreses en silencio,
las rosas ya dormitan en las almas
de niños sorprendidos en el sueño.

Y siguen letra a letras, las palabras,
manando hacia la vida en su goteo,
es linda la oración y letanía
que brota en la fontana y sentimiento.

Se guardan las metáforas sin sombre
y surgen las que tienen nombre y dueño,
las mismas que aceleran el galope
de sangre desbocada por los pechos.

Resuenan los suspiros sin palabras
que llegan como brisa de los vientos,
quizás es la resaca de las olas
o puede que el recuerdo de unos besos.

Y llegan con su hermosa fantasía
las letras y palabras a los versos,
formando mil estrofas diferentes
en cantos que quisieran ser eternos.

Los forman los poetas y juglares,
los bardos y cantores más diversos,
y quedan en los libros de la vida
ansiando que vayamos a leerlos.

"...Sin querer han salido las palabras
dejando este mensaje a los luceros,
les pido por los hombres y los niños
y ofrezco el corazón por todos ellos..."

Rafael Sánchez Ortega ©
29/03/13

jueves, 28 de marzo de 2013

EN UN ATARDECER...


En un atardecer sueño contigo
y siento la caricia del verano,
las aguas de la costa no se mueven
y notan la caricia de tus rayos.

¡Ay sol que me abandonas en la tarde
dejándome tus pétalos dorados!,
no sabes la alegría que me ofreces,
ni sabes el alcance del regalo.

Hoy llego tembloroso hasta el cuaderno,
un tanto dolorido y angustiado,
fue el roce del ciprés, con su silueta,
y el largo escalofrío de su dardo.

Fue un soplo que ha venido hasta mi cuello
dejando su aguijón muy bien clavado,
el tiempo no perdona, buen amigo,
y añoro los momentos de hace años.

En un atardecer con pesadillas
cabalgan los jinetes del pasado,
aquellos que avisaban en la infancia
que el tiempo del reloj marcaba el cuarto.

Sonaron las campanas de la infancia,
volvieron los castillos encantados,
en medio de la niebla y de la fiebre
queriendo de ese modo acompañarnos.

No pude reprimir cierta sorpresa
en medio del dolor, y con el llanto,
busqué el abrazo fuerte de la brisa,
y el rayo de aquel sol enamorado.

Venías cada día hasta mi encuentro,
rompiendo la atonía y el letargo,
dejando el colorido entre las nubes
como algo sugerente y encantado.

Recuerdo aquel adiós, en una tarde,
brillaba azul el mar, y sin un barco,
marchabas para siempre de mi vida
llegando con tu beso hasta mis labios.

Recuerdo que marchaste sin preguntas
al cielo azul oscuro de los astros,
yo supe que dejabas las respuestas
ocultas en el pliegue de tu abrazo.

...Y ahora que me encuentro dolorido,
te llamo por tu nombre limpio y claro,
te pido que me ofrezcas tu sonrisa
pues hoy la necesito sin dudarlo.

"...Es un atardecer de primavera
y quiero la nostalgia de tus rayos,
mis ojos doloridos necesitan
la brisa y la caricia de su bálsamo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
28/03/13

miércoles, 27 de marzo de 2013

LA INMENSIDAD DEL MAR, QUE NOS RODEA...


La inmensidad del mar, que nos rodea,
me lleva con sus olas al silencio,
transforma la quietud en poesía
y cambia los colores de los cielos.

Los viste con las nubes tan oscuras
del gris negro plomizo tan eterno,
salidas de la mano de un artista
que vuelven, sin dudar, desde el invierno.

Más tiene vestimenta nuestras aguas
guardada en el baúl de los recuerdos,
las tiene de colores verde azules
que mezclan en sus gotas mil secretos.

Los mares son la eterna poesía,
que rozan sin descanso nuestros sueños,
las olas caprichosas los abrazan
y dejan el salitre con sus besos.

Algunos nos quedamos extasiados
mirando al horizonte tan sereno,
buscando más allá de sus fronteras
la música sagrada de los vientos.

Más sólo nos devuelven las espumas,
las olas que han rizado sus cabellos,
la brisa con el beso inconfundible
callando en un susurro sus lamentos.

Nos queda contemplar como caminan
y pasan muy lejanos los veleros,
nos queda recibir la fantasía
del mar que satisfaga los deseos.

Suspiran unos labios apretados
y tiemblan los ojitos cual luceros,
ya llueve en las pupilas de los niños
que sienten ese mar de los ancestros.

Hay besos que se dan con la mirada
y hay otros que se entregan sin saberlo,
los hombres los precisan en los labios
los niños en el alma y en el pecho.

Por eso yo me quedo ensimismado
y pienso, junto al mar, en todo esto,
las aguas no me atienden y me olvidan
y siguen su llegada y ronroneo.

Me olvido del silencio y de la tarde
y busco entre las aguas el reflejo,
el canto de corales y  sirenas,
y el tierno claroscuro de sus versos.

La voz y la palabra que me diga
el rumbo y el destino de mi puerto,
la senda y el camino que me lleve
al dulce malecón de los anhelos.

"...La inmensidad del mar, que nos rodea,
me lleva a plantearme que el silencio,
es ese compañero inseparable
que amarra mis suspiros a este suelo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
27/03/13

martes, 26 de marzo de 2013

HOY SENTÍ QUE LOS SUEÑOS SON SUEÑOS...


(Imagen tomada en: https://www.facebook.com/pages/Discover-Art-/296896040430960)

*** 

Hoy sentí que los sueños son sueños
y te llevan sin pausa a la nada,
aunque siga saliendo la luna
y aunque deje sus rayos de plata.

Y sentí la mentira en los versos
al oír a la voz que temblaba,
susurrando la infiel melodía
que rasgaba la mano en el arpa.

¡Cuánta nota y mentira a mi oído!,
¡cuánta sangre en la herida del alma!;
yo no sé donde llevan los sueños
cuando mueren la rosas tempranas.

Es muy fácil sentir la ternura
y decir que comprendes la infancia,
y que tiemblas igual que los niños
cuando sienten el beso que aguardan.

Pero aquellos que nunca lograron
la caricia pedida y ansiada,
ese roce sutil de los padres
en el pliegue infantil de su cara.

Los que nunca lograron el beso,
los que siente la lluvia que baja,
los que apartan la lágrima fácil,
los que gritan así, porque aman...

...Esos niños no saben de sueños
ni promesas que vengan robadas,
se han perdido mirando con pena
a las nubes del cielo muy altas.

Y las miran pidiendo un milagro,
el del beso sin más que les falta,
la palabra que digan los ojos
de los padres que vuelven a casa.

Porque el niño que sueña sonríe
y lo hace con besos y lágrimas,
todo en él es color amarillo,
primavera de eterna lavanda.

Más se rompe también el poema
al sentir en sus versos la farsa,
al saber que los besos son sólo
una pieza angular de la trama.

Porque el beso que no tiene vida,
el que surge en la boca apagada,
es el beso vacío y sin nombre
el del labio que tiembla y se calla.

"...Hoy sentí que los sueños son sueños
y lloré con mi llanto y con ganas,
al saber que triunfó la mentira
y el amor se perdió sin batalla..."

Rafael Sánchez Ortega ©
26/03/13

lunes, 25 de marzo de 2013

TORRENTE DE SENSACIONES...


Torrente de sensaciones
que brotas en mis sentidos,
mezclado con oro y paja
cual sensación de los niños.

Eres fontana en el bosque
y eres la rama del tilo,
la esperanza del ausente
y la fe del peregrino.

Te deslizas por las venas
y me arrancas mil suspiros,
y eres sangre, como lava,
de un volcán reverdecido.

Eres fuerte y eres joven
y el caudal baja con brío,
recogido de las nieves
que en los montes han caído.

Hoy que brilla la esperanza
en el cielo añil y fino,
hay un halo de dulzura
como gotas de rocío.

Hay la magia y el encanto,
de vivir y ser querido,
de tener entre los brazos
a ese ser que siento mío.

Hay embrujos y sirenas,
hay salitres y marinos,
y rumor de caracolas
y horizontes infinitos.

Más hay rezos que se elevan
entre flores y entre cirios,
y susurros que musitan
oraciones sin destino.

Hay preguntas sin respuestas
que se hacen a los lirios,
y hay preguntas a los cielos
con silencios malheridos.

Yo no sé si las pasiones
tendrán fuerza y el abrigo
de arrancarme los recuerdos
de ese tiempo que se ha ido.

Porque el río se desplaza
con sus aguas hoy con limo,
y yo quiero que se lleve
los cuadernos amarillos.

La nostalgia y los segundos
de otros tiempos ya perdidos,
de otras noches con estrellas
y sufriendo por cariño.

"...Torrente de sensaciones
concédeme lo que pido,
sólo el beso de unos labios
para así, sentirme vivo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
25/03/13