lunes, 15 de julio de 2024

5.896 - TÚ VOLABAS...



Tú volabas por los campos

con tus alas tan bonitas,

y animabas corazones

de una forma muy sencilla.


Eras libre, mariposa, 

y tu vuelo daba vida

y mezclabas sentimientos

de latidos y sonrisas.


Era un sueño, ver el vuelo,

y trazar mil fantasías,

al amparo de tus alas

y del viento con la brisa.


Garabatos, en el aire,

nos dejabas con tu firma,

de esa tinta, que invisible,

nos cubría de caricias.


Regresabas del invierno

con tus versos y tus rimas,

y atrapabas a mis sueños

con sus odas que dormían.


Y, de nuevo, me invitabas.

a volar por las marismas

y por bosques  y montañas

para ver la poesía.


Y la vida nos mostraba

lo que guarda en su buhardilla,

los latidos de la tierra

y el amor que allí surgía.


"...Tú, volabas, mariposa,

por los campos y sin prisa,

y llegaste hasta mi lado

para darme tu sonrisa..."


Rafael Sánchez Ortega ©

13/07/24

domingo, 14 de julio de 2024

5.895 - INSTANTES DEL PASADO...



Instantes del pasado

hoy veo entre tus letras,

aquellas que me diste

llamándome poeta.


Relatos de la infancia

con nuevas primaveras,

veranos divertidos

y escenas de la aldea.


Momentos revividos

que vuelven a las fiestas

y aquellas romerías

del campo en las boleras.


La gracia de esa infancia

comparte la inocencia,

vivida en la familia

y unidos en sus trenzas.


Tus letras nos devuelven

a un mundo y a otras tierras,

en años ya pasados

muy duros con la gleba.


Faltaban alimentos

y había gran pobreza,

más nunca nos faltaron

jarrepas en la mesa.


La leche y los boronos,

alubias y lentejas,

algunos huevos fritos

y poco más de cena.


¡Qué tiempos nos devuelven

tus letras sin receta,

y son como susurros

de instantes y de anécdotas.


Suspiros de un pasado

que bullen en cadena,

y surgen poco a poco

del pecho y la cabeza.


Por eso te agradezco

las letras que me entregas.

regalo de un amigo

que aprecio sin reservas.


Rafael Sánchez Ortega ©

12/07/24

sábado, 13 de julio de 2024

5.894 - EN LA CASA DEL PUEBLO...



En la casa del pueblo

los recuerdos quedaron

entre nubes de polvo

y en un cuarto olvidados.


Con juguetes y libros

en silencio aguardaron, 

a que el tiempo y la brisa

los llevara a tu lado.


Y ocurrió que una tarde,

de calor y verano,

tú volviste a la aldea

y subiste a ese cuarto.


Allí  estaban los sueños,

los juguetes usados,

con los libros leídos

y cuadernos en blanco.


Porque algunas libretas

no tenían tus rasgos,

de escritura tan linda

que dejaba tu mano.


Y es que algunos suspiros,

con razón se callaron,

por temor a la vida

y a otros ojos temblando.


Y durmieron el sueño

de la culpa de antaño,

con perjuicios y miedo

por amar demasiado.


Fueron días oscuros,

de tormentas y barro,

avanzando en las horas

y viviendo y luchando.


Y aquel niño de entonces

hoy recuerda el abrazo,

y aquel beso tan tierno

que posó entre tus labios.


Te quería y te quiere

como el sueño añorado,

y susurra tu nombre

con pasión y temblando.


Rafael Sánchez Ortega ©

11/07/24.

viernes, 12 de julio de 2024

5.893 - LOS NIÑOS SONRÍEN...



Los niños sonríen

y van a la playa,

sus ojos azules

ansían el agua.


El sol en el cielo

derrama su gracia

y seca en la arena

las conchas doradas.


Aquellas que el niño

persigue y atrapa,

llenando calderos

sus manos de plata.


Pequeños tesoros

que muestra con ganas

a amigos y padres

que allí le acompañan.


Hay niños y niñas

jugando con algas,

y olitas pequeñas

de algunas resacas.


Hay otros que buscan

gaviotas, que espantan,

y siguen su vuelo

y oscura mirada.


Los niños sonríen,

no temen a nada,

y el mar les responde

y bendice su infancia.


¡Qué escena tan linda

de playa y de calma,

con niños jugando

y ajenos al drama!


La vida prosigue,

la gracia se acaba,

y el sueño del niño

regresa a su casa.


Malditas las guerras

que rompen y rasgan,

los sueños del joven

que crece y que ama.


Rafael Sánchez Ortega ©

10/07/24

jueves, 11 de julio de 2024

5.892 - CANTAN LOS RÍOS...



Cantan los ríos

su dulce melodía

en los deshielos.


Bajan con fuerza

las aguas, hoy muy bravas,

de las montañas.


Restos de nieve,

gotitas transformadas

en agua dulce.


Y yo las veo.

Las miro y me estremezco.

Siento la vida.


Son sus latidos

el canto, silencioso,

que me rodea.


Es un susurro

que llega hasta mi alma

y me enamora.


Quiero ser río,,

corriente embravecida

y agua de nieve.


Quiero ser tuyo,

poema interminable,

lleno de vida.


Y es que te amo.

Te amo y necesito,

mi poesía.


Nunca me niegues

sentirte como ahora,

en mis latidos.


Y dame el verso,

oculto de tus rimas,

porque es un beso.


Beso que quiero,

que ansío y que deseo...

¡Sueño con él!


Rafael Sánchez Ortega ©

09/07/24

miércoles, 10 de julio de 2024

5.891 - HAY UNA MARGARITA...



Hay una margarita

que espera tu llegada,

la mueve, temblorosa,

la brisa en la mañana.


Se escuchan, a su lado,

canciones de cigarras,

con dulces melodías

que llegan hasta el alma.


Con ellas, los recuerdos,

se incendian y desgranan,

escenas del pasado

repletas de nostalgia.


Hay playas y horizontes

en tardes soleadas,

auroras y colores

que tiñen las ventanas.


Hay ratos y momentos

de campo y de montañas,

con sendas sinuosas

y fondos de hondonadas.


Hay besos que retornan

y abrazos que rescatan,

los ratos y minutos

de antiguas temporadas.


Y al verte, margarita,

el alma se engalana,

y siento mariposas

volando en mis entrañas.


...Sonrío en este instante

y sigo en la otoñada,

los sueños y recuerdos

se quedan en mi espalda..."


Rafael Sánchez Ortega ©

08/07/24

martes, 9 de julio de 2024

5.890 - REGRESAN LAS MARIPOSAS...



Regresan las mariposas

y vuelan por los caminos,

ya vienen y van y vuelven,

conmigo y con tus suspiros.


Y aquellas que no regresen

es fácil que se han perdido,

en viajes y por lugares

remotos y con espinos.


Ya van corriendo las nubes

en busca de sus vestidos,

para volver a las fiestas

y las playas, con los niños.


Retornan los corazones

y sueños con mil latidos,

de tiempos y de veranos

vividos, siempre, contigo.


Y aquellos que no retornen

es fácil que estén dormidos,

en lechos y con nostalgias

de cielos, de azul, sencillos.


Es fácil que muchos sueños

estén, por miedo, escondidos

y que vibren las pasiones

en tus labios y en los míos.


Rafael Sánchez Ortega ©

06/07/24