martes, 23 de marzo de 2021

4.499 - DUERMEN LAS BRASAS...



Duermen las brasas,

se cubren de cenizas,

y se amodorran.


Yo las recuerdo,

las vivo, en este instante.

Las hago mías.


Aquellas tardes,

tranquilas del invierno,

en el refugio.


Días de nieve,

de vientos y de frío,

con mojaduras.


Junto a la lumbre

templábamos las manos

igual que el alma.


Había paz,

silencio y gran ternura,

para nosotros.


Minutos mágicos

con música del viento

y la invernada.


Nadie quería

romper aquella magia

que nos cubría.


¡Bendito fuego!,

tus llamas y tus besos

hoy los añoro.


Rafael Sánchez Ortega ©

03/11/20


Recuerdos de brasas y de hogueras en algún refugio donde tuve la suerte de descansar y reponer fuerzas. Momentos únicos y que han quedado grabados en la retina como algo maravilloso e irrepetible que no quisiera que nunca desaparecieran. 

Y es que esa paz y ese equilibrio entre el cuerpo y el alma no lo he conseguido alcanzar más que en estos lugares en los que fui inmensamente feliz y a los que quisiera, en algún momento, poder volver, si Dios me lo permite.

16 comentarios:

  1. Que hermoso recuerdo nos compartes Rafael. Es un lugar mágico que nadie, sin duda alguna, podría olvidar. Dios te permita algún día volver a disfrutar del calor de esa hoguera y en la mejor compañía. ¡Un abrazo grande!

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    1. Gracias Lady Blue. Será difícil, aunque nada es imposible.
      Un abrazo en la tarde.

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  2. Que bonito lo que escribes, quiera Dios que logres volver y encontrar esa paz que te da felicidad.

    Un abrazo.

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    1. Gracias María Rosa. Me parece que va a ser un poco complicado, pero...
      Un abrazo en la tarde.

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  3. Seguro que podrás volver a disfrutar de ese tiempo de paz y equilibrio. Muy lindo esos recuerdos. Un fuerte abrazo Rafael.

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  4. Ante una chimenea, qué bonito y dulce es amar.

    Un abrazo

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  5. Poder regresar y quedarse en aquellos lugares donde fuimos felices, Rafael.
    Ojalá.

    Abrazos.

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  6. Hola amigo, los momentos no se pueden repetir, cada momento es único pero tenemos infinitas posibilidades de crear otros similares.
    Un beso y abrazo.
    Paty

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  7. Hace años, bajaba a un cortijo de un amigo. Estaba en medio del campo pero cerca de mi pueblo. Por los inviernos me quedaba hasta tarde sentados en la chimenea. Las brasas y la lumbre, crean un efecto hipnótico donde le das vueltas a la cabeza y no te cansas de mirar a la llama.

    Un saludo

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  8. Han quedado solo en tu retina sino en tu alma a través de estos dulces haikus precioso amigo un abrazo desde mi brillo del mar

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