sábado, 6 de julio de 2013

SORTEANDO LAS RESACAS...


Sorteando las resacas
van saliendo las traineras,
a enfrentarse con las olas
y con vientos y mareas.

Un curtido marinero
mira al cielo y parpadea,
sopla el viento del oeste
precursor de la galerna.

Las traineras poco a poco
a la playa van de pesca,
a buscar unos besugos,
salmonetes y fanegas.

Es la historia del marino
que atrás deja la Barquera,
esa ermita tan preciosa
con la Virgen Barquereña.

Los remeros van bogando
y chirrían las cuadernas,
por el viento enfurecido
que arremete con gran fuerza.

El peligro se avecina
mas la pesca es lo que cuenta,
a pesar de tener miedo
de las olas tan inmensas.

Salta y corta por encima
la trainera cual sirena,
y se entrega en un abrazo
a otras olas que le llegan.

Es la historia del marino
entre remos y sal muera,
y oteando la atalaya
de la barra tan inquieta.

Y la mira muchos días
esperando que se duerma,
que apacigüe el oleaje
y las olas queden quietas

"...Sorteando las resacas
canta el remo con gran fuerza,
reza el pecho del marino
una Salve a la Barquera..."

Rafael Sánchez Ortega ©
06/07/13

viernes, 5 de julio de 2013

MIENTRAS GUARDE TU SONRISA...



Mientras guarde tu sonrisa
en el centro de mi pecho,
buscaré entre los rosales
a la reina de sus pétalos.

A la rosa más hermosa
que ha brotado bajo el cielo,
animando mis pupilas
cada día con sus besos.

Buscaré la mariposa,
altanera con su vuelo,
y el vestido de retales
que nos muestra con salero.

Buscaré la voz sublime
de aquel río soñoliento
que se extiende y que progresa
a su cauce y mar adentro.

Mientras guarde tu sonrisa
mi locura irá en aumento,
con volcanes en el alma
produciendo mil deseos.

Porque la sangre revive
con los suspiros del viento,
y esos instantes preciosos
nos regalan más recuerdos.

Buscaré la caracola
que prendiste en tus cabellos,
y aquel ramo de azucenas
tan bonitas en tus dedos.

Buscaré lo inalcanzable,
el susurro de tu seno
que le hablaba, sin palabras,
a mis dedos tan hambrientos.

"...Mientras guarde tu sonrisa
sentirás cómo te quiero,
cómo busco tu figura
y te cubro con mis besos..."

Rafael Sánchez Ortega ©
05/07/13

jueves, 4 de julio de 2013

HOY REPICAN CAMPANAS...


Hoy repican campanas llamando
a los hombres para ir a la iglesia,
y lo hacen sonando sin miedo
por la niña que duerme despierta.

Ha partido quizás de este mundo
a los cielos plagados de estrellas,
y nos miran sus ojos tan tiernos
en señal de su clara inocencia.

Es posible que lleguen los llantos
y que el hombre maduro no entienda,
esta marcha tal vez presurosa
de la niña que va sin maleta.

Porque es cierto que siente su falta,
en la brisa que ausente no llega,
en el beso de sal en los labios
y en el alma que triste se encuentra.

Hoy repican campanas llorando
con su lágrima dulce y traviesa,
y lo hacen dejando los ecos
de un dolor que atraviesa las venas.

Se ha marchado la niña sin nombre
y las rosas destilan su pena,
era hermosa, callada y prudente,
como alondra fugaz y coqueta.

Hay preguntas que todos se hacen
y el silencio devuelve respuestas,
hoy se ciegan los ojos de rabia
y los labios murmuran y rezan.

Un recuerdo cercano y profundo,
un olor de salitre y mareas,
es la huella que queda en el aire:
un incienso de brumas y nieblas.

"...Hoy repican campanas mi niña
y lo hacen sintiéndote cerca,
porque estás en los versos de un niño
que escribió para ti este poema..."

Rafael Sánchez Ortega ©
04/07/13

NECESITO QUE ME ESCUCHEN...


Necesito que me escuchen,
que me hablen sin palabras,
que me miren simplemente
sin preguntas y sin nada.

Esta noche estoy cansado,
la tristeza me acompaña,
llevo un algo que me quema
y hasta un nudo en la garganta.

Yo quisiera la pupila
que me mire en la distancia,
y que vea mis pecados
y que entienda mi nostalgia.

Esa cosa que me quema
ya me arde en las entrañas,
tengo frío y tengo miedo
y hasta lloro por mis faltas.

Necesito sacar todo
y limpiar después el alma,
con la brisa de los cielos
y el candor de una mirada.

Necesito un corazón
fuerte y sano, por mi causa
con alientos y suspiros
que me digan que me aman.

Necesito la caricia
de los mares en la playa,
que me deje los salitres
cuando lleguen las resacas.

...Pero sé que es pedir mucho
y no es justo lo que pasa,
yo no entrego nada a cambio
aunque quiero estar en calma.

"Necesito que me escuchen..."
hace un rato yo gritaba,
y lo sigo repitiendo
sin abrirse mis ventanas.

Ya la noche va pasando
y las horas se decantan
en fragmentos que son hielo
que me quema con su escarcha.

Tengo amigos, me repito,
que me aplauden y me alaban,
y vendrán con sus sonrisas,
y sus frases acertadas.

Sin embargo tengo miedo,
y es el miedo el que me mata,
agarrota los sentidos
y me ahorca con sus garras.

"...Necesito que me escuchen
y me canten una nana,
y me dejen con mis sueños
mientras cesan ya mis lágrimas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
03/07/13

miércoles, 3 de julio de 2013

NO MIRES HACIA ATRÁS...


No mires hacia atrás, mira adelante,
y sigue al corazón en sus latidos,
verás las puertas blancas del amor
abiertas para ti, en el camino.

No busques la figura caprichosa,
el labio tembloroso y el suspiro,
acaso estén cubiertos de tristeza
y brumas del ayer con gran sigilo.

Olvídate del tiempo y el pasado,
recreos infantiles y amarillos,
con juegos en el patio del recreo
y salas con el tinte gris, sombrío.

Reprime las revueltas mariposas
que vuelan a tu lado con sus guiños,
y embriagan de colores tus pupilas,
cansadas, con los párpados hundidos.

Recuerda que tú vives un presente
y marchas a un futuro sin destino,
allí donde se callan las palabras
y suenan los murmullos de los lirios.

El mundo de los sueños es hermoso
y juegan un papel, allí, los niños,
los seres que despliegan su inocencia,
cual gotas virginales de un rocío.

Recuerda que el presente está pasado,
ahora, cuando mires a lo escrito,
y vuela con tus sueños al futuro
tratando de encontrarte con tu sino.

La voz y la palabra temblorosa,
el labio con el beso prometido,
la mano que venía hasta tu mano
y el vuelo de tus ojos con los míos.

No mires hacia atrás, mira  mis ojos,
tendrás la sensación de que es un libro,
la pieza del cuaderno que buscabas
y un verso con tu nombre, en él, escrito.

Rafael Sánchez Ortega ©
03/07/13

martes, 2 de julio de 2013

LABIOS...



Labios dulces, temblorosos, ¡mis labios!...

Que pidieron tantas noches la alegría,
que rezaron y lloraron, solitarios
y en silencio, compartieron la desdicha.

Labios tiernos, juveniles, ¡tus labios!...

Que soñaban las promesas de la vida,
que ofrecían como locos los suspiros
adornados con pasiones y mentiras.

Labios mustios y agrietados, ¡mis labios!...

Que sufrieron por callarse las sonrisas
que tuvieron la osadía de cerrarse
a cal y canto a pesar de tus pupilas.

Labios frescos, sin pecado, ¡tus labios!...

Que inocentes sedujeron fantasías,
que quisieron ser los dueños de mi alma
y acabaron con un beso en las mejillas.

Labios viejos y arrugados, ¡mis labios!...

Que quisieron seducirte con caricias,
que intentaron ser tu alfombra en la mañana
y entregarte entre sus flores poesías.

Labios blancos de doncella, ¡tus labios!...

Que llegaban a mis labios con su rima,
que absorbieron la atención y la mirada
consiguiendo ser un néctar sin espinas.

Labios muertos y apagados, ¡mis labios!...

Que gimieron con pesar en la partida,
que clamaron en la noche sin estrellas
y buscaron el amparo en las esquinas.

Labios vivos, relucientes, ¡tus labios!...
Que llegaron con tu voz enronquecida,
que dejaron esa huella indefinible
de las cosas que se aman día a día.

"...Labios míos, labios tuyos, ¡nuestros labios!
que besaron a otros labios a escondidas,
que juraron compartir sus ilusiones
y acabaron conjugando las desdichas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
02/07/13

lunes, 1 de julio de 2013

SOPLABA EL AIRE FRESCO EN EL COLLADO...


Soplaba el aire fresco en el collado
dejando sensaciones muy diversas,
el cuerpo tiritaba y no de frío,
y el alma se encogía en su alacena.

La nieve de tus ojos te dejaba
mensajes blanquecinos y de estepa,
y en ellos abundaban los mensajes
por medio de los versos y poemas.

Hablaban de los puertos tan cercanos,
de un sueño de lavanda y de azucenas,
hablaban con acento de pastores
tus ojos describiendo aquella escena.

Yo quise preguntarte muchas cosas,
y tú me respondiste con paciencia,
la luz de tus pupilas se quebraba
en medio de una noche sin estrellas.

Mirabas al ganado tan lejano
subiendo paso a paso por las cuestas,
las mismas que formaban las canales
pendientes y abundantes con sus zetas.

Buscabas las lejanas alambradas
allí, donde los dioses se recrean,
buscabas el mensaje de los cielos
y el sello inconfundible de su letra.

Había una calima en las montañas,
con nubes muy oscuras y con nieblas,
los robles se mostraban solitarios,
la fuentes goteaban su impotencia.

Entonces escuchaste las canciones
del grillo y las cigarras tan coquetas,
quedaste francamente impresionado
soñando con un coro y sin orquesta.

"...Sabías que ya estabas muy cansado
y el aire en el collado bien refresca,
entonces te tumbaste en el camino
por ver si descansaba tu inocencia..."

Rafael Sánchez Ortega ©
01/07/13