jueves, 26 de diciembre de 2019

4.038 - SE DESLIZAN LOS DEDOS...



Se deslizan los dedos
y comienza el desorden,
como agreste susurro
de la brisa del norte,
un cuchillo afilado,
una nube sin nombre,
un violín sin artista
en un cuadro sin orden,
y de pronto aparece
un gentil sacerdote
con su capa dorada
tras un ramo de flores.
Todo son fantasías,
y fugaces visiones,
escapadas al cielo
por los dedos de un monje...

Se deslizan los dedos
de manera muy torpe
y lo hacen buscando,
mil oscuros rincones,
por angostas cañadas
que han perdido colores,
por desiertos silentes
con arenas de cobre,
y los dedos se cansan,
hasta sufren dolores,
porque sangran y lloran
como viejos relojes,
aunque luego se animen
y se muestren veloces,
al sentir los suspiros
de la piel que recorren...

"...Se deslizan los dedos
en perfecto desorden,
mientras siento los tuyos
disipar mis temores..."

Rafael Sánchez Ortega ©
08/12/19

8 comentarios:

  1. Un recorrido por el tiempo y por los miedos. Interesante y cautivador poema.

    Un abrazo

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  2. Disipar los temores al son de unas teclas...
    Besos.

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  3. Tanteando inseguros al principio. Poco a poco nos vamos dejando llevar dejando atrás las inseguridades, las torpezas que nos asustan. Poco a poco...

    Precioso.

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  4. Me gusta esa imagen de "perfecto desorden" del movimiento de los dedos...

    Los recuerdos pesan, pero no pasan... son memoria necesaria para seguir adelante...

    Abrazo

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