martes, 13 de mayo de 2014

CIELO AZUL DE TORNAVACAS...


Cielo azul de Tornavacas
te recuerdo con cariño,
con las nubes tan ausentes
por los cielos infinitos.

Y recuerdo los instantes
que a tu lado compartimos,
dos personas, simplemente,
que soñaron como niños.

Y lo hicieron entre valles
y montañas con sus riscos,
a la vera de la fuente
y siguiendo los caminos.

A tu lado nos besamos
y dejamos mil suspiros,
que volaron a fundirse
con las aguas de los ríos.

Cielo azul de Tornavacas
y del Jerte tan florido,
guarda siempre, en tu recuerdo,
los susurros de los lirios.

Y si un día te levantas
con el cielo ennegrecido,
ten en cuenta que en el valle
hay cerezos muy altivos.

Y cerezas en sus ramas
con bocados exquisitos,
en espera de unos labios
que se aman con sigilo.

Volveremos a tu tierra,
te prometo y te lo digo,
con la sangre renovada
y el amor ya florecido.

"...Cielo azul de Tornavacas,
fiel presente y fiel testigo,
yo te ruego que tú guardes
muy celoso lo que has visto..."

Rafael Sánchez Ortega ©
13/05/14

sábado, 10 de mayo de 2014

PUEDO PEDIRTE...



Puedo pedirte que cierres los ojos
y des vueltas y más vueltas
para que sientas la brisa correr
por tus mejillas.

Puedo pedirte que sientas el abrazo
envolvente de la música y el aire
mientras la sangre se te altera
y los ojos se te cierran
hasta que un beso infinito llegue hasta tu lado
y es el amor, en sí,
el que busque tus labios
en toda su extensión y sin palabras.

Puedo pedirte que veas más allá
de lo que nos rodea
y sientas los latidos acelerados por la emoción
para darse por entero,
para entregarse y para envolverse,
y envolvernos, y bailar,
en un baile sin nombre
y sin principio ni final,
hasta llegar y volver
y comenzar, otra vez, y perderse
en el infinito.

Puedo pedirte que caminemos de la mano
por angostos senderos
y que bajemos a la playa a pisar en la arena
y que busquemos las conchas diminutas
y sigamos la sombra plateada de la luna
mientras se sumerge en las aguas,
en medio de volteretas, y nosotros soñamos
con esos rizos blanquecinos de las olas
que envuelven y giran,
que ruedan y besan hasta sentir los golpes
de las resacas llegando delicadamente hasta la orilla,
dejando, en ellas, el olor inconfundible
del salitre marino con el yodo de las algas.

Puedo pedirte que intentes sentir
el cosquilleo de las algas marinas
y el del sol en la piel, al secarse las gotas del mar,
como queriendo sujetarse, para que nadie las separe,
como si fueran minúsculas olas cubiertas de nácar
y nosotros, los niños que las miran,
los niños que ríen mientras se mojan
y los niños que aman así,
de esta manera.

Puedo pedirte mar que me respondas,
que vengas a mi lado y me cuentes tus misterios,
que vengas con la brisa del nordeste,
que vengas con tu fuerza tan salvaje
para lavar nuestras heridas
y transformar nuestros sueños
haciendo que, los mismos,
naveguen sin rumbo ni destino.

Puedo pedirte Amor, que mires a mis ojos
y leas el poema que emiten las pupilas.
Entonces tú sabrás cuánto deseo y cuanto quiero
hacer y convertir, en realidad,
las letras de este sueño.

Rafael Sánchez Ortega ©
10/05/14

viernes, 9 de mayo de 2014

MI CORAZÓN RECUERDA TUS PALABRAS...


Mi corazón recuerda tus palabras
y aquel frasco de aromas con su néctar,
que llegaba tan fresco de unos labios
y embriagaba las almas con tu esencia.

Y recuerda también tantos paseos
que acercaban el mar a la ribera,
y los sueños en ellos retenidos
que colgaba en tus ojos cual diademas.

Un instante del tiempo se detuvo
como el viejo tranvía y cremallera,
que llevaba viajeros perezosos
a confines lejanos de la tierra.

Más los sueños son sueños y cristales
que se rompen sin más y que se estrellan,
contra el suelo tan duro de la vida
reflejando mil notas y siluetas.

Puede ser que se espacien los latidos
y la sangre se altere por las venas,
como viento de oeste desbocado
con que azota a los mares la galerna.

Es por eso que vuelven los recuerdos
al tierno corazón que los conserva
con retales de frases y palabras
entre aromas de rosas y violetas.

Mi corazón, consciente de tus besos
y del bello guion de aquella escena,
aún recuerda las manos soñadoras
de aquel niño con alma de poeta.

Rafael Sánchez Ortega ©
21/04/14

miércoles, 7 de mayo de 2014

REMINISCENCIAS VIII



VIII

Se apagan y se duermen las flores
en otoño
para luego dormir eternamente.

Y es así, mal que nos pese,
que se rompen las estampas
y los cromos
y nos queda la nostalgia, en el recuerdo,
de las lindas figuritas de colores
que animaron nuestros días.

Y es así, año tras año, en un ciclo
que comienza y continúa con la vida
y no importa que nos dejen el dorado
de sus hojas y la alfombra inmaculada
que pisamos con cuidado.

Cuando pienso en esas flores
las transformo en mariposas que
han volado a las estrellas.

Y allí están, parpadeando, y esperando
a que las hable sin palabras,
a que escuche sus silencios
y a que busque el corazón apresurado
que me llama en sus latidos.

Rafael Sánchez Ortega ©
19/04/14

martes, 6 de mayo de 2014

ME EQUIVOQUÉ...



Me equivoqué, sin duda, al escribirte
para decir en versos que te amaba,
quizás debí mirarte fijamente
y que hablaran mis ojos sin palabras.

Pero todo se pasa y el invierno
queda atrás, con los sueños y añoranzas,
con esas sensaciones ya vividas
plasmadas en poemas, como cartas.

Tan solo me arrepiento de mis frases,
cristales relucientes en el alma,
espejos refundidos de mil sueños
creados para ti por las mañanas.

Por eso reconozco mi fracaso
y busco la indulgencia que me falta,
la paz y el equilibrio de mi pecho,
la nota tan sincera y olvidada.

Hay veces que actuamos muy deprisa
y en otras con paciencia y  mucha calma,
depende de los años transcurridos
y el fuego que nos queme las entrañas.

La eterna juventud es un misterio
que llega, que transcurre y que se pasa,
que surge cual volcán incandescente
y llena y estremece con su lava.

Se alteran los sentidos, sin pensarlo,
se avivan las pasiones tan ansiadas,
revuelan mariposas en el vientre
y vuelan los cometas a la nada.

Recorres los caminos de la vida
y cubres con el polvo tus sandalias,
anhelas ese beso prometido
y buscas a los labios que te llaman.

Así son las escenas que perduran,
poemas agridulces con nostalgia,
de algunos me arrepiento sin remedio
y de otros reconozco mi ignorancia.

Rafael Sánchez Ortega ©
20/04/14

lunes, 5 de mayo de 2014

REMINISCENCIAS VII



VII

Es en medio de la noche
donde suenan las resacas en la playa,
nuevamente;
y resuenan como sueños que se agitan
intranquilos,
como eternas marionetas de la mente
que pululan por la misma
deseando ver la vida
y mezclarse en los suspiros.

Pero sé que los caminos convergentes
son extraños y difíciles
y es entonces cuando pienso en los raíles
de las vías de los trenes,
y en la línea paralela que ellos llevan
en un rumbo indefinido más allá
de la distancia y de la vida.

Rafael Sánchez Ortega ©
18/04/14

domingo, 4 de mayo de 2014

EN LAS CUENCAS CERRADAS...


En las cuencas cerradas
de unos ojos tan lindos,
se apagaban las luces,
se dormían los trinos.

Y una dulce algarada
retumbaba con brío,
al compás de unas notas
del piano maldito.

Yo sé bien que tú duermes
en la nube tranquilo,
y que juegas en sueños
como todos los niños.

Una luna de plata
saca presta su brillo,
y una escala celeste
baja al mar infinito.

En las cuencas cerradas
hacen guardia dos lirios,
dos claveles sin nombre
de color amarillo.

Porque así lo deseas
y también permitido,
recogiendo los besos
de unos labios benditos.

En los sueños navegas
hacia el mar de los libros,
con feroces batallas
y piratas marinos.

Más la magia se rompe
con cristales muy finos,
se estremecen las almas
y hasta emiten suspiros.

"...En las cuencas cerradas,
unos ojos dormidos,
apagaron las luces
y callaron los grillos..."

Rafael Sánchez Ortega ©
19/04/14