Abre la puerta
y deja que te robe
el corazón.
Quiero tu risa,
la sangre y los latidos
de ese rincón.
Quiero que veas
lo mismo que yo veo
con ilusión.
Ábreme el alma
y deja que me duerma
junto a tu voz.
Serán mis labios
palabras y sonidos
de una oración.
Quiero que notes
el beso de los labios
de algún ladrón.
Abre tus ojos
y mira, en mis pupilas,
una canción.
Será una nana,
que brille en plena noche
sin traducción.
Dirá "te quiero",
te amo y te preciso
con devoción.
Rafael Sánchez Ortega ©
18/09/21
Qué preciosa declaración... y es que abrir la puerta al amor es recibir la magia en centro del pecho.
ResponderEliminarMil besitos en la noche, amigo Rafael.
Gracias por tus palabras Auroratris.
EliminarUn abrazo en la noche.
Muy lindo este poema, en él hay de todo, amor, sensualidad, erotismo y como no la magia de las palabras. Un fuerte abrazo y muy feliz noche.
ResponderEliminarGracias por ver todo eso en estos versos, Campirela.
EliminarUn abrazo y feliz noche.
Una nana nocturna, de luna teñida.
ResponderEliminarUn abrazo, Rafael
Gracias Maripau.
EliminarUn abrazo.